Pequeño picoteo variado (recetas)


En la entrada anterior os contaba nuestra odisea vírica navideña, y os puse fotos. Pero no di ninguna receta.
Algunas ya estaban en el blog, y por eso me limité a poner el enlace a la correspondiente entrada. Pero otras no. Y, aunque son cosas facilitas, también son vistosas, están ricas, y pueden serviros para cuando buscáis ideas para esas comidas o cenas de picoteo, o para los entrantes de una comida más "formal". ¡Vamos allá!

BOLITAS DE QUESO, JAMÓN Y NUECES (Receta del blog de Dolors, cuyo enlace está aquí):
La foto la podéis ver al principio de la entrada.

(Para unas 18 bolitas: tienen que quedar no muy grandes, porque así son más agradables de comer)

INGREDIENTES:
130 gr. de queso de cabra (en rulo o en rodajas)
70 gr. de queso Philadelphia
6 lonchas de jamón serrano
6 nueces

PREPARACIÓN:
Quitamos la corteza blanca del queso de cabra y lo mezclamos bien con el queso de untar. Yo lo hice en la Thermomix, 1 minuto a velocidad 3, y después comprobé si estaba todo bien mezclado. Tiene que quedar una masa fina.
Nos mojamos las manos (así es más fácil manejar la masa) y vamos formando bolitas pequeñas. Las ponemos en una bandejita que pueda ir al congelador, y las dejamos una hora.
Mientras, ponemos el jamón entre dos hojas de papel de cocina, y lo metemos al microondas hasta que quede bien seco y crujiente.
Trituramos bien las nueces con el jamón (yo lo hice en la Thermomix). Y, cuando saquemos las bolitas del congelador, las rebozamos con esta mezcla, les ponemos un palillo a cada una, y guardamos en la nevera hasta el momento de servir.


HOJALDRITOS VARIADOS:


INGREDIENTES:
1-2 planchas de hojaldre (suelo usar el del Lidl)
1 huevo batido para pintar los hojaldritos.

Para los rellenos:
1) 1-2 paquetes de salchichas de Frankfurt (la marca que más me gusta es "Oscar Mayer".


2)Para los de atún:
1-2 latas de atún en aceite de oliva
1 tomate
1 pimiento verde
1 cebolla mediana.
Sal, pimienta, y una pizquita de hierbas provenzales o de especias "Toque Italia"

PREPARACIÓN:
Hacemos el relleno de atún rehogando primero la cebolla picada finita, a fuego suave, hasta que esté transparente. Entonces, le añadimos el pimiento cortado en cuadritos pequeños, y dejamos rehogar hasta que esté blandito, manteniendo el fuego bajo.
Agregamos el tomate rallado, y rehogamos también un ratito (la mezcla no tiene que quedar demasiado líquida). Por último, añadimos el atún desmenuzado, y le damos unas vueltas para que tome el sabor. Sazonamos con la sal, pimienta y hierbas o especias.

Extendemos la lámina de hojaldre, y cortamos en cuadraditos iguales, con un cortapizzas o cortapastas ondulado.
En cada cuadradito vamos poniendo una cucharada del relleno de atún o un trocito de salchicha (en este caso, procuramos que el trozo se ajuste a la longitud del hojaldrito (que no sobre demasiado hojaldre por los lados).
Enrollamos los hojaldritos, y sellamos la unión con un poquito de agua.
Si los vamos a hornear inmediatamente, los pintamos con huevo batido, los colocamos en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal engrasado o silpat, y los horneamos a 200º durante unos 15 minutos, hasta que estén dorados.
Pero también podemos congelarlos una vez formados y sellados. Entonces, cuando queramos consumirlos, los sacamos del congelador, los pintamos con huevo, y horneamos de la misma manera. Así que es un entrante comodísimo para tener preparado con antelación.

PINCHITOS DE TOMATE, QUESO Y ANCHOA:



Esto sí que es la cosa más fácil del mundo mundial. Los INGREDIENTES, ya veis, son mini-quesitos blancos (naturales o a las finas hierbas), tomates cherry y anchoas.
La clave del éxito del plato está, como casi siempre, en la calidad de los ingredientes: procurad que las anchoas sean buenas, y que los tomates sean sabrosos (en El Corte Inglés hay unos de la marca "Divino" que hacen honor a su nombre... eso sí, el precio ya os lo imagináis).
Partimos los tomatitos, y montamos el pinchito como os guste más. ¡Y a comer!.


Las trufas os las pondré mañana o pasado... pero, por si acaso no me diera tiempo...


Virus navideño... o la cena que pudo ser, y casi no fue.


Una, como la mayoría de los cocinillas del mundo mundial, lleva preparando la cena de Nochebuena y la comida de Navidad unas cuantas semanas. Casi diría que unos dos meses, entre que empiezas a buscar recetas, eliges menú, piensas qué le puede gustar al “sector raro” que hay en toda familia, planificas compras, te organizas el trabajo, empiezas a cocinar las cosas que se pueden congelar, de repente descubres una receta que te hace cambiar los planes, buscas las decoraciones….
Sí, yo creo que desde finales de octubre ya llevo planificando cosas. Era la primera vez que venía mi familia a casa, y la primera vez en que cocinaba yo todo, así que tenía que salir bien.
Y la verdad es que todo parecía marchar sobre ruedas. Antes de que llegara el 20 de diciembre, ya tenía hecho el turrón de coco, congelado el tradicional consomé, preparadas y congeladas estas trufas,



Y estas albóndigas, con su salsita, y su decoración de pimientos asados…



Y cebolla caramelizada, como guarnición.
También el rollo de carne de Lolitoba, esta vez relleno de salchichas, aceitunas y zanahorias para que no se me estropeara el huevo al descongelarlo. Por supuesto, con sus salsas de canela y de Bovril….
Y una aleta rellena, receta de Belenciaga, que aún sigue congelada (ya veréis por qué), y que ya inmortalizaré cuando salga del congelador, la pobre. Con su salsa y todo, claro.
Estos hojaldritos, también con receta de Belenciaga, estaban muy tranquilitos en el congelador, a la espera tan sólo de salir camino del horno… (Al final del post, o mañana, os pondré la receta, que es muy sencilla).


Lo mismo que estas pechuguitas rellenas al Varoma, esta vez rellenas sólo con jamón y queso, para evitar que “las raras” se quejaran de las pasas, espinacas, setas y estas cosas….





Ya quedaban pocos días, y empezaban a llegar mis familiares desde distintos sitios. Todo bien; eso sí, mi madre había tenido, el domingo anterior, día 20, un virus estomacal… sí, ése que está haciendo estragos por media España (yo también lo había pillado, a principios de mes). Pero ya parecía estar recuperada, y sin problemas (Sí, sí….). Algunos se quedaban en casa (los que cabían), y el resto se alojaban en un hotel cercano.
Y yo seguía haciendo cositas, como este lingote de chocolate. Este año, por primera vez, decorado con transfers:




Y la tarta de chocolate y queso, decorada “en plan navideño”.





Estaban también previstos estos pinchitos de queso, anchoa y tomate:




Estas bolitas de queso, nueces y jamón, que copié del blog de Dolors, y que también os pondré la receta pronto…




Y una ensalada de pollo y gambas, a la que esta vez añadí piña, porque la presentaba dentro de las propias mitades de piña (a ésta no la inmortalicé).
Todo aderezado con buen vino, cava, champán, jamón y embutidos ibéricos, algo de marisco, y algún que otro dulce de “Torreblanca”. ¡Una cena estupenda, creo!
Peeero…. el virus que trajo mi madre de Madrid había decidido autoinvitarse al convite, para nuestra desgracia. La noche del día 24…. había 5 personas de mi familia vomitando, con diarrea, fiebre, náuseas, y a base de Aquarius. El resto andaba aún reponiéndose del ataque vírico… y la única “entera” (dentro de lo que cabe) era yo, que ya he sufrido 2 ataques del virus, 2, en este mes, y se ve que esta vez ha decidido pasar de mí (eso espero).
Aun así, monté la mesa, puse todo “bonito” y saqué los platos que pude, en versión reducida…. pero ya os podéis imaginar cómo me sentía. Al agobio de ver a toda mi familia hecha una pena se unía la decepción de que todo el trabajo de preparar la cena, con toda la ilusión que había puesto, había servido para muy poco, puesto que apenas lo pudieron disfrutar….
En fin, que esta Navidad el producto más consumido en esta casa ha sido… ¡el Aquarius, jajajaja!.
Sigo teniendo el congelador lleno de trufas, carne para meses, y productos navideños para regalar, jajaja.
En fin, que han sido unas fiestas para no olvidar. Parece que “el personal” se va encontrando ya mejor, pero…. ¡vaya tela de Navidades, jejeje!.
Un besote, y deseo que las vuestras hayan sido mejor que las mías. Por lo menos, quiero compartir con vosotros todo lo que fui preparando, aunque al final no se lo hayan podido comer.
¡FELICES FIESTAS, Y FELIZ 2010! (Sin virus, a ser posible)

Ensalada de carpaccio de bacalao, tomate y cebolla caramelizada


Desde que hace poco vi en el blog de Ana (Azores) una ensaladita de bacalao con tomate rallado, estaba deseando hacer algo parecido. Pero ya sabéis que yo siempre "tuneo" (o casi siempre). Así que le he hecho mis adiciones.
El resultado ha sido una ensalada ligera, refrescante y con mucho colorido, que puede quedar preciosa en una mesa de Nochebuena o en cualquier otra comida o cena con invitados.
Además, siempre tenemos la opción de convertirla en "ensalada templada", simplemente calentando la cebolla y sirviendo el resto de los ingredientes a temperatura ambiente.
La receta de la cebolla caramelizada la tenéis aquí.
Os recomiendo utilizar un bacalao ahumado de muy buena calidad. El mejor es el de la marca Benfumat. No es fácil de encontrar, aunque sí está en tiendas de delicatessen; yo lo he comprado en Semon (tenéis en Madrid y en Barcelona). Pero, si no lo encontráis, el carpaccio de bacalao ahumado de Skandia no está mal.
Con las cantidades de cebolla caramelizada que os he puesto, sobrará... pero no os preocupéis: aguanta bien en la nevera 1 semana, e incluso se puede congelar y queda estupendamente.

Aprovecho esta recetilla "festiva" para desearos a todos los que venís por aquí una muy feliz Navidad, y que el año 2010 colme todas vuestras expectativas. ¡Ah, y, por supuesto, nos vemos en los blogs!.
Besotes.

INGREDIENTES (Para 4 personas)
1 paquete de bacalao ahumado de buena calidad.
1 tomate grande o 2 medianos (raff, de Mutxamel o cualquier otra variedad sabrosa)
Aceite de oliva
Pimienta recién molida o especias "Toque Italia".
Cebolla caramelizada
1 granada
Sal Maldon
1 pizca de albahaca.

PREPARACIÓN:
Rallamos el tomate, sazonamos con albahaca y una pizquita de sal Maldon (no demasiada, recordemos que el bacalao es salado). Escurrimos el exceso de líquido que pueda haber soltado, y lo ponemos en la fuente de servir.
Colocamos encima el bacalao, y espolvoreamos con la pimienta o las especias. Echamos por encima un chorrito de aceite de oliva.
Ponemos sobre el bacalao la cebolla caramelizada.
Adornamos con los granitos de granada.
¡Y ya está!. Podemos, como ya os he comentado, tomarla fría o templada.
Deliciosa. Espero que os guste.

Pimientos del piquillo rellenos de queso





Vuelvo a la carga con mis recetas "hiper-mega-fáciles", jejejeje (qué pijísimo me ha quedado, jajaja....)
No sé vosotr@s, pero yo ando más liada con la pata de un romano: si no toca preparar menús, hay que ir a comprar regalos, o envolver paquetes, o felicitar las fiestas, o repasar la lista de lo que necesitamos para la cena de Nochebuena, o.... ¡puf!.
Por si esto fuera poco, tengo un tipo de trabajo en el que parece que todos los años llega el fin del mundo el día 31 de diciembre, así que todo se desborda...
Para lo último que tenemos tiempo es para las comidas del día a día. Así que este año me he propuesto sugeriros algunas cosas rápidas, fáciles, y ricas. Y si, además, no engordan demasiado, pues mejor, ¡que bastante tenemos con la que nos espera la próxima semana, jajajaja!.
Bueno, pues creo que pocas cosas más sencillas que esta receta vais a poder encontrar.
Sí, claro: llamar al chino o a Telepizza, o abrir la lata de fabada Litoral.... ¡pero esto engorda menos,jejeje!.
Y os aseguro que os vais a chupar los dedos. A los niños les suele gustar (salvo los "anti-pimientos"). Es muy suave.
Os pongo la versión más "light", con quesitos desnatados. Pero, si queréis hacerla más sabrosa, utilizad un buen queso de tetilla u otro que os guste... ¡y ya tenéis la delicia completa!.


Ingredientes:
(No pongo cantidades, porque depende de los comensales)
Quesitos en porciones desnatados (utilicé la marca "Santé") Podéis utilizar trozos de queso de tetilla u otro que os guste.
Pimientos del piquillo en lata
Queso rallado
Tomate frito casero
Leche evaporada (yo uso "Ideal")
Sal y pimienta (si es necesario).m


Instrucciones:
Rellenamos cada pimiento del piquillo con un quesito. Los vamos colocando en una fuente de horno. Aparte, mezclamos la leche evaporada (para pocos comensales, basta con una botellita; si hubiera más, sería necesaria una lata, que pesa 410 gramos), con 3-5 cucharadas de tomate frito casero (al gusto, y según la cantidad de leche que utilicemos), y el líquido de la lata de los pimientos, y salpimentamos si es necesario.
Cubrimos con esta mezcla los pimientos.
Espolvoreamos con queso rallado, y metemos al horno hasta que se gratine.

Sopa de pescado


Bueno, pues llevamos aquí 2 días congeladitos...
Ya sé que no puedo quejarme, que hay pueblos de Albacete donde se han alcanzado los 11 bajo cero... pero es que eso de ver la sierra de Aitana y el Maigmó como si fueran Sierra Nevada me ha dejado impactada, en serio.
Porque iba conduciendo, que, si no, os habría puesto aquí una fotito para que vierais cómo está. Por aquí no es frecuente ver estas cosas, jejeje.
Así que aquí os traigo algo para entonar el cuerpo y entrar en calor, jejeje. ¡BUENÍSIMA!. La receta es de María (Roma62 en MundoRecetas).
Fácil, rica, sabrosa... ¡lo tiene todo!. Y, en días como éstos, se agradece un platito así, reconfortante, cuando uno vuelve del trabajo.

INGREDIENTES:
1 litro de agua
200 gramos de gamba roja pequeña (Si podéis conseguirla, merece la pena: es mucho más sabrosa que la arrocera)
2oo gramos de hueso de rape troceado, o espinas y colas de pescado blanco, o morralla
100 gramos de zanahoria
1 tomate
1 pimiento verde pequeño
100 gramos de pimiento rojo
100 gramos de puerro en rodajas
100 gramos de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
50 gramos (aproximadamente medio cubilete) de vino blanco seco. Yo utilicé fino.
200-250 gramos de pescado limpio y en trozos. Yo le puse emperador, pero está muy rica también con rape o merluza.
Opcional: un puñadito de arroz (yo sí le puse, y nos gustó mucho)

PREPARACIÓN:

Ponemos en el cestillo de la Thermomix los huesos o espinas del pescado (o la morralla) y las cáscaras y cabezas de las gambas. Metemos el cestillo en el vaso y agregamos el agua. Programamos 18 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1, sacamos el cestillo, y reservamos el caldo en un bol.
Lavamos bien el vaso, echamos la zanahoria, el tomate, los pimientos y el puerro en trozos grandes, y picamos durante 6 segundos a velocidad 5. Bajamos con la espátula lo que se haya quedado en los bordes del vaso, y comprobamos si está todo bien picadito.
Agregamos el aceite y la sal, y programamos 10 minutos, Varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara.
Añadimos el vino blanco y programamos 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda.
Incorporamos el caldo reservado, y el arroz (si se lo ponemos), y programamos 13 minutos, temperatura 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. A falta de 4 minutos, agregamos al vaso el pescado; y cuando sólo falte 1 minuto, echaremos las gambas peladas.
Dejamos reposar 2 minutos, y servimos.

NOTA: Hay quien prefiere añadirle fideos en vez de arroz.



Flan de queso y leche merengada sin azúcar (2ª contribución al HEMC nº 39 "Postres para diabéticos")



Bueno, pues ésta es mi segunda (y última, porque no dejan más, jejeje) contribución al HEMC del mes. Y no es porque yo lo diga, pero creo que está riquísimo... Nos ha encantado.
Tanto para los diabéticos como si simplemente estáis a dieta, se trata de un postre muy ligero, suave y fresquito, nada pesado. La leche que he empleado es semidesnatada, y el queso es "light", porque a los diabéticos tampoco les convienen en absoluto las grasas.
Podéis presentarlo en un solo molde, o hacer flanecitos individuales. En mi caso, como toda la preparación no cabía en el molde grande, pude hacer, además, 6 flanecitos en flaneras de silicona.
Los flanecitos vienen muy bien para cuando se quiera picar algo ligero entre horas, o para quitar el "mono" de dulce en las dietas.
Si os gusta la leche merengada, no dejéis de probarlo. Y, si estas Navidades acabáis hasta las narices de tanto turrón, mazapán, alfajores, marquesitas, polvorones y demás dulces que os dejan "cuadrados" (as), podéis preparar este postrecito para "desengrasar" un pelín.
Además, es comodísimo de preparar, y no ensuciamos más que la Thermomix.
Al grano, que me enrollo como las persianas:



INGREDIENTES:
1 litro de leche semidesnatada
1 tarrina de 200 gramos de queso Philadelphia light
3-4 cucharadas soperas de sacarina líquida (a gusto del consumidor: para mí, con 3 hay suficiente, pero para "el diabético de casa", incluso 4 eran pocas,jajaja).
2 palos de canela
La cáscara de un limón (o la de media naranja y medio limón)
2 sobres de cuajada (si encontráis sin azúcar, mejor. La "Mandarín" lleva fructosa. Si no, podéis usar Royal o Eroski, o marcas similares, que apenas contienen azúcar. O usad gelatina neutra, si lo preferís)
Canela en polvo

PREPARACIÓN:
Ponemos en la Thermomix la leche, la cáscara del limón (y naranja, en su caso) y los dos palos de canela), y programamos 8 minutos, temperatura 100º, velocidad cuchara con giro a la izquierda.
Dejamos enfriar un poquito (unos 3-4 minutos), para que repose.
Colamos la leche para asegurarnos de quitar los palos de canela y las cáscaras, la volvemos a echar en el vaso, añadimos la sacarina, el queso y la cuajada, y programamos 9 minutos, temperatura 90º, velocidad 4.
Vertemos en el molde elegido, dejamos enfriar, y cuando esté frío metemos a la nevera. Hay que prepararlo con unas horas de antelación, mejor la noche antes de comerlo.
Desmoldamos, y espolvoreamos con canela molida.


Turrón de coco


Esta receta es de una forera de MR, "Alcudia". Yo nunca me había animado a preparar turrones, pero nos ha dado unas recetas tan ricas y tan fáciles que he decidido probar.
Es sencillísimo, y podéis hacerlo ya mismo, porque con el reposo, según me ha dicho, mejora.
¡Ojo!, conservadlo fuera de la nevera, en un sitio fresco, pero no lo refrigeréis, porque la cobertura de chocolate se quedaría blanquecina.
He probado la mezcla, y está deliciosa.
Para los amantes de lo "light": me temo que, en esta ocasión, os voy a defraudar, ¡porque esto es una bomba calórica, jajaja...! Pero es lo que tiene esto de la Navidad, jeje...
Y, por supuesto... esta vez no es para diabéticos, qué le vamos a hacer. Este fin de semana pondré otro dulce sin azúcar, pero este turrón, ¡ni mirarlo!.

Aunque podéis darle la forma cilíndrica sin ella, os recomiendo que utilicéis la esterilla de sushi (la venden en los supermercados de El Corte Inglés y Carrefour, en el mismo sitio donde encontráis las algas y el arroz especial, y en Eroski). Resulta mucho más cómoda de manejar que el film solo. Pero no la empleéis sin film: quedará el turrón "estriado".


INGREDIENTES:

- 400 gramos de coco rallado
- 375 gramos (una lata pequeña) de leche condensada
- 200 gramos de chocolate para postres (yo he utilizado el Nestlé Postres)
-Para decorar: pepitas de chocolate de 3 colores, o bolitas de chocolate blanco, o chocolate blanco para rallar.


PREPARACIÓN:

Ponemos en el vaso de la Thermomix el coco rallado y la leche condensada, y mezclamos 2 minutos, temperatura 37º y velocidad 2. Comprobamos si está todo bien mezclado, por si hubiera que programar unos segundos más.
Sobre la esterilla de sushi, extendemos una lámina de film transparente. Ponemos encima la mezcla, y vamos haciendo un rulo apretando bien con la esterilla, procurando que todo quede bien compacto (si se nos "sale" por los extremos, lo volvemos a meter, y listo).
Si no tenemos esta esterilla, lo formaremos directamente sobre el film, apretando para que quede lo más cilíndrico posible, porque de esa forma es más fácil que la cobertura de chocolate quede uniforme.

Lavamos el vaso, lo secamos bien, y ponemos el chocolate en trozos grandes. Con el vaso cerrado, damos unos cuantos golpes de turbo para que quede rallado, y programamos 3 minutos a 60º y velocidad 2, para que se funda. Comprobamos si está bien fundido, y si no es así programamos 30 segundos más, misma velocidad y temperatura.

Cubrir el rulo de turrón con el chocolate, ayudándonos con una espátula para igualarlo bien y adornar con bolitas de chocolate, o alguna pepita de chocolate blanco, o virutas de chocolate blanco hecho con un rallador.

Dejamos reposar en lugar fresco y seco (no nevera). Puede hacerse a principios de diciembre, para consumir en Navidad.

Gratinado de espinacas con gambas y puré de patata


En estas fechas navideñas, voy a ir intercalando recetas un poquito más sencillitas y ligeras: por un lado, viene bien tener a mano cosas para poder "desengrasar" de tanto dulce, tanta grasa, tanta salsa, tanta guarnición y tanta historia, jejeje. Y, por otro, conviene también que pensemos en recetas fáciles, cómodas y rápidas de hacer, porque necesitamos tiempo para preparar los "grandes menús", comprar regalos, salir con los amigos, adornar la casa, "aguantar" a los críos de vacaciones.... así que, cuanto menos nos compliquemos la existencia en la cocina, pues mejor...
Aquí os va una de ellas. Ésta muy "light" no es que sea, porque lleva puré de patata, pero es muy suavecita y agradable de comer.
¡Ah, y no dejo el HEMC del mes, quizá antes del lunes suba otra receta sin azúcar!


Ingredientes:
400 gramos de espinacas congeladas
100 gramos de gambas peladas
1 puñadito de ajo molido.
50 gramos de queso Cheddar
Sal (o media pastilla de caldo de verduras, o una cucharada de concentrado de verduras)
Pimienta
Puré de patata (casero o "de bolsa")
Nuez moscada para el puré de patatas
1 huevo batido
30 gramos de aceite de oliva.

Preparación:
Descongelamos las espinacas (yo lo hago en el microondas: 3-4 minutos a 700 w).
Las ponemos en el vaso de la Thermomix, y trituramos 12 segundos a velocidad 6-7.
Añadimos el aceite, la sal o media pastilla, el ajo y la pimienta, y programamos 6 minutos, velocidad 3, temperatura 100º.
Ponemos las espinacas en el fondo de una fuente de horno no muy grande. Colocamos encima las gambas peladas y el queso Cheddar en trocitos o tiritas pequeñas.
Preparamos el puré de patatas de manera que no quede ni demasiado espeso ni muy líquido, lo aliñamos con sal, pimienta y nuez moscada, y cubrimos con él la fuente de horno.
Vertemos el huevo batido sobre el puré, y lo repartimos bien, para que quede por igual.
Metemos al horno unos 20 minutos, hasta que se gratine.

SIN THERMOMIX: Trituramos las espinacas con la batidora o picadora, y las rehogamos unos minutos con la sal, el ajo y la pimienta. Lo demás, igual.

NOTA: Para diabéticos, no es demasiado beneficioso el puré de patata, pero, si se toma más cantidad de verdura que de puré, y se prepara éste con leche semidesnatada, podrían consumir este plato con moderación.

Tarta de hojaldre y café con leche (Para el HEMC de este mes-Apta Diabéticos)


La idea de esta receta la saqué del blog de Alimonia. Me llamó la atención el nombre de la tarta: “Tarta leche de gallina”, y me quedé con la receta, que me gustó mucho.
Después, Paula me invitó a participar en el HEMC de este mes, con una receta sin azúcar. Ya sabéis que yo tengo un montón aquí en el blog, ¡a ver qué remedio, jejeje!. Pero tenía que ser, lógicamente, una receta nueva.
No sé por qué, me acordé de esa tarta, y, como siempre, decidí tunearla: esta vez iba a ser “Tarta de café con leche” (de gallina, claro, jajaja).
Por cierto, Paula preguntaba en su blog por el sirope de ágave. Claro que es apto para diabéticos, y muy sano. Yo tardé en cogerle el aire, pero ahora estoy muy contenta con él. En otra receta tengo el enlace al blog de Adi, donde explica muy bien sus propiedades.
Bueno, al grano: el experimento de la tarta de café con leche ha salido muy rico. Al diabético le ha encantado, así que os la traigo, y con esta receta participo en el HEMC del mes.


Como no es conveniente que los diabéticos consuman demasiadas grasas, y ya con el hojaldre hacemos un pelín de "exceso" en la dieta, he utilizado leche semidesnatada y nata baja en materia grasa.
A ver si os gusta.


INGREDIENTES:
1 plancha de hojaldre
1 sobrecito y 1/2 de café soluble natural (ojo: el torrefacto a veces lleva un pelín de azúcar)
4 cucharadas de sirope de ágave (probad la crema, de todas formas, antes de verterla en la tarta, por si hiciera falta algo más, a vuestro gusto)
3 huevos grandes
4 cucharadas de Maizena
300 ml de nata líquida para cocinar
400 ml de leche semidesnatada
(Opcional) 1 cucharadita (de las de moka) de esencia de vainilla (Comprobad también que no lleve azúcar añadido)
Para decorar: coco rallado, virutas de chocolate sin azúcar, canela...
PREPARACIÓN:
En Thermomix:
Batimos los huevos con el sirope de ágave, durante 30 segundos a velocidad 3. Comprobamos que ha quedado todo bien disuelto y mezclado, porque a veces se acumula en el fondo.
Agregamos el café, y batimos 30 segundos a velocidad 3. Comprobamos que no queden "grumos" y que todo esté bien mezclado.
Agregamos la maizena, y batimos 12 segundos, velocidad 3.
Agregamos la leche y la nata (y la vainilla, si nos gusta), y batimos 10 segundos, velocidad 2. Dejamos reposar un poco, mientras preparamos el molde, para que la mezcla deje de tener "espuma" (para que desaparezcan las burbujitas que se forman al batir)
Engrasamos un molde redondo de unos 23 cms de diámetro, y forramos con el hojaldre. Pinchamos con un tenedor, para que no suba demasiado al hornearse.
CON MUCHO CUIDADO, vertemos la crema encima del hojaldre. Ojo, porque la preparación es muy líquida y puede fácilmente desbordarse. Para evitar que se nos salga al meter el molde al horno, podemos colocarlo dentro de una fuente de horno o un molde de pizza más grande, para poder agarrarlo con más facilidad y controlar que no se nos derrame el relleno (a mí se me cayó un pelín al principio, hasta que caí en meterlo en el molde de pizza).
Metemos a horno precalentado a 200º. Y horneamos durante 20 minutos a esa temperatura, y después unos 25-30 minutos más a 180º (si se dorara excesivamente, cubrimos con papel de aluminio). Sacamos cuando, al pincharla, la aguja salga un poquitito manchada, puesto que se terminará de cuajar fuera, con el calor residual.
Cuando esté fría, adornamos al gusto. Yo la he espolvoreado con coco rallado y virutas de chocolate sin azúcar.
SIN THERMOMIX:
Batimos primero los huevos con el sirope de ágave, añadimos después el café, disolviéndolo bien; agregamos la maizena, mezclamos bien, y después agregamos con cuidado la leche, la nata y la vainilla. El resto, es igual.


Tarta de chocolate y queso sin azúcar- Apta para diabéticos



Hace unas 2 semanas, varias foreras de Mundorecetas prepararon esta tarta. Y yo, que soy una fanática de las tartas de queso y del chocolate, no me la podía quitar de la cabeza. Además, parecía muy facilita...
Así que, en cuanto tuve ocasión... ¡tuneo al canto, jejeje!. Y ya la tenéis aquí, en versión "apta para diabéticos" (pero dentro de un orden, tampoco nos vayamos a pasar que ya sabéis el efecto que produce el edulcorante del chocolate, jajajaja).

La receta original es de Auro, una forera de Mundorecetas que tenía un blog estupendo, pero que lo eliminó, por eso he suprimido el enlace. Si la queréis preparar con azúcar, podéis ponerle 4 cucharadas de azúcar, más o menos, según os gusten las cosas más o menos dulces. Y mejor azúcar de grano fino, o molida.

Nos ha gustado tantísimo que esta Nochebuena la voy a "vestir de fiesta" y será uno de los postres de la cena. Ya que el pobre hombre se hartará de ver dulces que no pueda ni probar, por lo menos que tenga algún postre apto para diabéticos.... eso sí, el problema se planteará cuando lo prueben los no diabéticos, ¡porque no van a dejar ni las migas, jajajaja!. La de la 2ª foto lleva un adorno "de diario": chocolate negro sin azúcar, rallado para formar virutitas. Y la de la primera es la de Navidad, para que la veáis.


INGREDIENTES:


Para la base de galletas:
• 1 paquete de galletas tipo maría (yo he utilizado galletas Digestive sin azúcar).
• 60 gramos de mantequilla o margarina
• 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar
• 20 ml. (aproximadamente, 2 cucharadas soperas) de leche

Para el relleno:
• 2 tabletas de chocolate con leche y sin azúcar, (yo utilicé de la marca Nestlé). Podéis utilizar chocolate negro si lo preferís.
• 500 ml. de nata líquida
• 300 gr. de queso Philadelphia o una tarrina de mascarpone (Yo la hice con una tarrina de mascarpone)
• 4 cucharadas de edulcorante en polvo o sirope de ágave.
• 100 ml. de leche
• 2 sobres de cuajada (mejor sin azúcar, pero si no encontráis, valen las marcas normales, como Royal o Eroski, porque tienen una cantidad mínima de azúcar)

PREPARACIÓN:

Ponemos en el vaso de la Thermomix las galletas, y trituramos durante 30 segundos a velocidad 9 ó 10. Añadimos la mantequilla, el cacao en polvo y la leche, y programamos 5 minutos , temperatura 70, velocidad 3.
Colocamos la masa en la base de un molde desmontable. Y, mientras preparamos el relleno, guardamos la base en la nevera para que se vaya endureciendo.

Para hacer el relleno, ponemos el chocolate troceado en el vaso y trituramos a velocidad 5-7-9 (6-8-10 en Thermomix 31) hasta que haya quedado pulverizado. Bajamos los restos que quedan sobre las paredes del vaso y añadimos el resto de los ingredientes. Programamos 15 minutos, temperatura 100, velocidad 4.
Cuando pare la máquina, vertemos el relleno sobre la base y lo dejamos enfriar un poco fuera de la nevera. Después la pasamos al frigorífico para que se termine de enfriar (queda mejor de un día para otro).

Decoramos al gusto.

Fácil, ¿verdad?. Pues no os imagináis cómo está, ¡de muerte!.


Tarta de uvas sin azúcar (Apta para diabéticos)


Esta deliciosa tarta es del blog de Menorcana (no os lo perdáis, es estupendo). Y, como siempre, la he tuneado para diabéticos.
Aunque la uva es una de las frutas con mayor contenido en fructosa, y por tanto no es de las más recomendables para diabéticos, de vez en cuando no pasa nada por "darse un gusto". Pero, por esa razón (y, además, porque compré pocas, jejeje) he reducido la cantidad original de la receta.
Y sustituí el azúcar por sirope de ágave.
También tuve que eliminar el "caramelizado" de la parte de arriba, y sustituirlo por un "gratinado".
Pero, en cualquier caso, está buenísima. Y os la recomiendo, porque (la hagáis con o sin azúcar) es una tarta muy poco empalagosa y (dentro de lo que cabe) no muy pesada.
Os pongo también la versión "original", con azúcar.


INGREDIENTES

500 gr. de u
vas negras (yo usé unos 300)
3 huevos
50 gr. de azúcar o 2 cucharadas de sirope de ágave (3 si somos muy dulceros)
80 gr. de harina (para los diabéticos, preferiblemente integral)
250 gr. de leche semidesnatada
100 gr. de nata líquida
Mantequilla para el molde
Para espolvorear la superficie: canela, coco rallado o ambas cosas. En la receta original, se espolvorea con azúcar.

PREPARACIÓN

Poner en el vaso la mariposa, y batir los huevos y el azúcar (o el sirope de ágave) durante 3 minutos, temperatura 37º, velocidad 3.
Volver a programar 1 minuto y medio, velocidad 3, e ir incorporando por el bocal la harina, la leche y la nata.
Untar un molde con la mantequilla y rellenar con las
uvas lavadas y sin pepitas. Verter la preparación anterior por encima de las uvas.
Meter en el horno, durante 25 minutos a 170º (Poner sólo la parte baja del horno)
Dejamos entibiar un poco, y decoramos, colocando uvas partidas por la mitad alrededor de la
tarta. Llegados a este punto, los que podáis tomar azúcar, espolvoread con ella la superficie, y quemar con el soplete o poner a gratinar.
Los que no (es el caso de la tarta de la foto), pintad ligeramente la superficie con sirope de ágave, espolvoread la tarta con coco rallado, canela o ambas cosas, y meted al horno para que se gratine.


Rollitos de salmón rellenos de cebolla caramelizada y surimi


Seguimos con las pruebas de recetas para Navidad.
Y esta vez la receta ha surgido "por accidente" o "por necesidad", jajaja. Me había sobrado cebolla caramelizada, y no sabía cómo darle salida.... hasta que se me ocurrieron estos rollitos.
Os aseguro que me quedé sorprendida de lo buenos que estaban, y en casa fueron un auténtico exitazo.
Lo que siento es que al "sector raro" de la familia no le hace demasiada gracia el salmón... algunos, directamente, lo aborrecen, jejeje.... Pero han quedado tan ricos que creo que los voy a hacer... y que coman otra cosa (como siga así, van a tener que hacerse una tortilla francesa, jajajajaja).
La receta de la cebolla caramelizada la tenéis en otra entrada que luego os enlazaré, aunque ahora os pongo las cantidades que habría que preparar para estos rollitos... a no ser que queráis que os sobre porque la vayáis a utilizar como guarnición de otra cosa, que también puede ser.
Las cantidades son para 3 o 4 personas. P.D.: Ya he visto que la lechola al horno no os ha gustado demasiado, jajajaja.... Es broma.


Ingredientes:
250-300 gramos de salmón en lonchas (un paquete grande)
6 palitos de cangrejo
1 huevo duro
300 gramos de queso Philadelphia (yo usé el light)
Eneldo
Sal
Aceite de oliva
Para la cebolla caramelizada:
1 cebolla pequeña (unos 60 gramos más o menos), 1 chorrito de Pedro Ximénez (aproximadamente, medio vasito de vino), aceite de oliva.

Preparación:
Para la cebolla caramelizada: pinchad AQUÍ.
Para los rollitos:
Picamos en la Thermomix los palitos (5 segundos velocidad 4). Añadimos la cebolla, y picamos otros 5 segundos a velocidad 4. Agregamos el queso, y mezclamos 10 segundos a velocidad 3. Se puede mezclar también todo a mano o con batidora, picando finitos el cangrejo y la cebolla (pero que se noten, no hay que hacerlos puré). Probamos el punto de sal, por si hiciera falta añadirle algo.
Con esta mezcla, rellenamos los rollitos de salmón. Los metemos en la nevera para que estén fríos.
A la hora de servir, los pintamos con un poquito de aceite de oliva, y espolvoreamos con huevo duro rallado y eneldo.

Lechola al horno


La primera vez que escuché hablar de este pescado fue a Canelona, (pinchando aquí veréis su fantástico blog). Por familia y por haberme movido más por esas tierras, conozco más los pescados del Cantábrico y del Atlántico (en la zona de Cádiz y Huelva). Por lo visto, éste es muy mediterráneo, y no lo tenía yo localizado, jejeje...
Y, el otro día, lo vi en la pescadería. Tenía una pinta excelente, y la pescadera me insistió en que lo probara, que merecía la pena. Y no se equivocó. Es delicioso, con una carne jugosa y sabrosa.
Investigando por internet, me he enterado de que en otras zonas de España se llama pez limón, serviola, lecha, medregal.... Para más información sobre el pez en cuestión, aquí tenéis su ficha técnica, sacada también de internet.
Bueno, con los pescados bien frescos, lo más simple es muchas veces lo mejor. Son tan buenos, que no necesitan salsas complicadas ni aliños raros: sólo lo justo para realzar su sabor. Así que ya veis qué receta tan simple:

INGREDIENTES:
1 lechola (abierta como para asar "a la espalda")
2 dientes de ajo picaditos
1 puñadito de perejil fresco picado
Un poco más de medio vasito de vino blanco
Aceite de oliva
Sal y pimienta

PREPARACIÓN:
Ponemos el pescado en una fuente de horno, y lo salpimentamos. Por encima, echamos el perejil, un chorrito de aceite y los ajitos picados, y vertemos el vasito de vino blanco.
Horneamos a 200º unos 30 minutos.

GUARNICIÓN:
Lo he acompañado con estas patatitas.


Son patatas "mini": simplemente las lavamos, y les hacemos unas incisiones como si fuéramos a partirlas en rodajas, pero sin llegar hasta el final. Las colocamos en un recipiente con tapa, apto para microondas, y las espolvoreamos con sal, hierbas provenzales y un chorrito de aceite. Programamos 3-4 minutos a 800 w. Yo primero las asé 3 minutos, y pinché con un palillo para ver si estaban cocidas (ojo: puede que unas lo estén y otras no). Si es necesario, programamos más tiempo, de minuto en minuto (cuidado: son muy pequeñas y es muy fácil pasarse).

Ya os digo, a veces lo más sencillo llega a ser delicioso.

Pimientos rojos rellenos de tortilla de patatas, pavo y guisantes


Esta es una receta que siempre me ha encantado, y que casi siempre he visto preparar con pimientos verdes, y friéndolos en sartén.
Los verdes son riquísimos, pero en casa gusta más el pimiento rojo. Y, por otra parte, siempre me ha parado mucho el tema de la fritura, por aquello del engorde (¡hay que ver la cantidad de aceite que absorbe el condenado pimiento!), del guarreo que siempre implica freír, y de que da más trabajo.
Así que decidí probar con los pimientos rojos, y horneándolos, por supuesto. Y aquí los tenéis.
Admite todo tipo de tuneos: la receta inicial era sólo con tortilla de patatas, pero podéis añadirle los ingredientes que más os gusten: queso, atún, cebolla... ¡mil cosas!.
Muy ricos, pero, ojo: son contundentes. Así que mejor tomar algo ligero antes o después, porque si no, quedaréis llenísimos.

INGREDIENTES (Para 4 personas):
1 pimiento rojo por persona, de los de tamaño mediano (el plato llena bastante)
2-3 patatas medianas
3 huevos grandes o 4 medianos
Un puñadito de guisantes (unos 60 gramos)
50 gramos de taquitos de pavo braseado (o jamón de York o serrano)
Sal y pimienta
Aceite de oliva.



PREPARACIÓN:
Cocemos los guisantes en el microondas: los ponemos en un recipiente apto, salpimentamos, tapamos y programamos 1 minuto a 800 w. Comprobamos si están hechos; si no, programamos unos segundos más (no muchos, es poca cantidad y se hacen enseguida).
Pelamos las patatas y las cortamos en lonchitas finas, como para tortilla. Las ponemos en una fuente apta para microondas, echamos un chorrito de aceite por encima, y las cocemos, sin tapar, unos 8 minutos a 800 w (paramos varias veces el micro para removerlas). Tienen que quedar blanditas, como las de la tortilla de patatas.
Batimos los huevos. Agregamos las patatas, aplastamos un poco con un tenedor, y removemos bien. Salpimentamos, y dejamos reposar un minutito.
Agregamos los guisantes y los taquitos de pavo o jamón (a veces los comprados son demasiado grandes; en ese caso, los partiríamos por la mitad).
Lavamos los pimientos, les quitamos la parte del rabito, limpiamos bien de semillas, y los rellenamos con la mezcla de tortilla. Pintamos por fuera con un poco de aceite de oliva. Y los metemos en horno precalentado a 200º unos 45 minutos, hasta que veamos que la tortilla está cuajada y los pimientos hechos (tostaditos por fuera).
NOTA: A nosotros nos gusta que el pimiento esté crujientito, pero si lo preferís más "asado", podéis meter previamente al horno los pimientos, limpios y sin el rabito, durante una media hora. En ese caso, lógicamente, el tiempo de horneado posterior sería más corto.


Pastel de cabracho


Empezamos ya con los "experimentos prenavideños", jejeje...

Yo tengo dos buenas costumbres para esto de las celebraciones:

-Una: jamás estrenar unos zapatos para una fiesta o boda, sin haberme paseado con ellos antes un buen rato, o incluso haberlos llevado a la calle.
Sí, sí, os podéis reír... pero así me evito padecer una tortura digna de la Inquisición durante todo el festejo, que hace que no disfrutes ni de la fiesta, ni de la comida, ni del baile, ni de "ná".

-Y dos: no hacer ningún plato "nuevo" para una cena de fiesta o de compromiso. Siempre lo cocino primero para "los de casa". Aunque en la cocina nunca está uno exento de "sorpresas" (sí, ese postre que te sale SIEMPRE de cine... salvo el día que viene tu suegra a cenar, y esas cosas...), por lo menos de esta manera te aseguras de que "controlas" más o menos cómo se prepara, si cometes algún fallo por defecto o por exceso lo puedes corregir en la siguiente ocasión, y lo más importante: sabes si gusta o no... porque, ¡cuántas recetas hay por ahí que suenan estupendamente, y luego no gustan en casa o no son tan magníficas como aparentaban!.

La primera "probatura" ha sido este pastel de cabracho. Y, mira por dónde, me ha servido también para descubrir que este pescado recibe otros nombres diferentes por estas tierras, jejeje. Llego a la pescadería, empiezo a encargar cosas, y me quedo mirando al cabracho, pensando si me lo llevaba para hacer la prueba esta semana, o lo dejaba para otro día.
En esto, que me dice la pescadera:
-"¿Se va a llevar también la gallina?".

Os prometo que se me quedó cara de alelada absoluta. Empecé a mirar para todos los lados, para ver si encontraba a la dichosa gallina de marras... mientras pensaba: "Es la primera vez en mi vida que me quieren vender una gallina en la pescadería".
Y al ver mi cara, me suelta aquí mi otra "parte contratante", con pelín de cachondeo: "Que aquí se le llama "gallina" al cabracho".

En fin, nunca te acostarás sin saber una cosa más, pero no veáis la risa que me entró.

Bueno, en cuanto a la prueba, os puedo decir que "prueba superada". Riquísimo, y cómodo de hacer.... salvo el coñazo tremendo de desmenuzar el cabracho y quitarle las espinas. Ojo con esto, porque aunque parezca que están todas quitadas, siempre se "escapa" alguna.

Aquí os lo dejo, a ver si os gusta tanto como a nosotros.

INGREDIENTES:
1 cabracho de 1 kg aproximadamente (se desperdicia mucho)
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 chorrito de vino blanco
1 pimiento rojo asado
3 cucharadas de tomate frito casero (a ser posible, si no, siempre podemos utilizar tomate "de bote")
Sal
Aceite de oliva
Pimienta
9 palitos de cangrejo
150 gramos de nata líquida para cocinar
3 huevos grandes
Pan rallado y mantequilla para el molde
1 pastillita de caldo de verduras o pescado

PREPARACIÓN:
Cocemos el cabracho: ponemos a hervir agua en cantidad suficiente para que lo cubra, cebolla partida en trozos, los dientes de ajo pelados, el laurel, un chorrito de aceite, otro de vino blanco y la pastilla de caldo.
La dejamos en ebullición un rato (unos 20 minutos) y metemos el cabracho, dejándolo cocer en torno a 15-20 minutos (que no quede crudo, pero que no se pase de cocción).
Dejamos enfriar un poco. (El caldo lo colamos y lo aprovechamos para otras cosas, yo lo suelo congelar).
Asamos el pimiento en el microondas (unos 7 minutos a 700 w, pinchándolo un poquito para que no "explote". Tiene que quedar la piel un poco arrugadita).
Esperamos a que se enfríe para pelarlo (aunque no importa que no quede perfectamente pelado, se va a triturar).
Cuando podamos manejar el cabracho, lo desmenuzamos con cuidado, porque tiene muchísimas espinas.
Ponemos en el vaso de la Thermomix los huevos, la sal, la pimienta, la nata, los palitos de cangrejo, el tomate y el cabracho, y el pimiento pelado. Y trituramos todo durante 7 segundos, velocidad 5 (también podemos triturarlo con batidora).
Engrasamos un molde rectangular con mantequilla, espolvoreamos con pan rallado y vertemos la mezcla en el molde.
Horneamos al baño maría, a 200º, durante 50 minutos, hasta que esté cuajado.
Ojo, cubridlo con papel de aluminio si veis que se "tuesta" un poco, o ponedle al principio calor sólo por abajo.
Dejamos enfriar, y desmoldamos cuando esté frío.
Servimos con mayonesa o salsa rosa, y si queremos, podemos acompañarlo de tostaditas de pan.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...