Jalá (Pan judío)





חלה
Así se llama este pan en hebreo. La pronunciación en castellano es “Jalá”, lo que pasa es que muchas veces veremos la transcripción francesa e inglesa, que es “Challah”.
La receta me la ha dado mi amiga Simy. Es el pan que comen los judíos en la cena del Shabat y en muchas fiestas. Lógicamente, no lleva leche ni mantequilla, para poder consumirlo con la carne.
Queda muy esponjoso, casi más un brioche que un pan. ¡Peligrosísimo!: puedes acabarte la hogaza en menos que canta un gallo.
Es el tercer pan que hago en mi vida y el primero trenzado. Así que no las tenía todas conmigo sobre cómo me saldría. Y, hombre, para ser el primero, no ha quedado feo del todo. ..
Pero mirad la maravilla de pan que hace Simy:

La receta es para tres panes. Para hacer más cantidad, me dice que es mejor amasarlo a mano, y que la textura es aún mejor… pero supone mucho más esfuerzo.
Normalmente, se compone de 3- 4 trenzas, pero los hay de 6. No os asustéis, trenzarlo es más fácil de lo que parece… aunque al principio no sabes qué hacer con la masa.


INGREDIENTES:
3 cubiletes y medio de agua
Medio cubilete de aceite(de girasol u oliva. Yo usé de oliva)
Una cucharada sopera colmada de azúcar y otra de sal (podemos variar algo las proporciones a gusto, pero siempre hay que poner la misma cantidad de azucar que de sal)
50 gramos (o un pelín más, hasta 60 gramos) de levadura de panadería
800 gramos de harina de panadería, aproximadamente
1 yema de huevo
Vinagre de Módena y vinagre normal
1-2 cucharaditas de café
OPCIONAL: Semillas de sésamo, o de amapola, nueces troceadas, pasas, pipas de girasol.

PREPARACIÓN:
Poner en el vaso de la Thermomix el agua, el aceite, la sal y el azúcar. Programar 2 minutos a 37º (40º en la Thermomix 21), velocidad 1.
Cuando pare, le añadimos la levadura y la mitad de la harina, y batimos 40 segundos a velocidad 2 (sin temperatura).
Añadimos el resto de la harina, programamos 3 minutos, velocidad espiga (sin temperatura).
Si le vamos a añadir a la masa nueces, o pasas, o sésamo, echarlas en ese momento también.
Sacamos la masa del vaso (ojo a las cuchillas, como digo siempre), la ponemos en un recipiente grande o sobre la encimera de la cocina, la cubrimos con un paño, y dejamos levar hasta que alcance el doble de su volumen. Es entonces cuando la trenzamos:
Dividimos la masa en cuatro rulos, los aplanamos con el rodillo, y los enrollamos a lo largo, como si fuera un canutillo. Y con esos cuatro rulos procedemos a trenzar, como en el esquema de la foto.

Recordad que con esta masa salen tres panes: aunque ahora parezcan pequeños, aumentarán mucho su volumen. Así que no trencéis enteros los cuatro rulos, jejeje.

Aquí podéis ver una trenza de seis. Es más complicado, lógicamente, pero el esquema es el mismo, y viendo la foto os hacéis una idea de cómo va el proceso.

Estas dos imágenes me las ha mandado Simy: las ha sacado de internet, y os las pongo porque creo que ayudan mucho a entender el esquema del trenzado.
El truco de aplanarlos con el rodillo no lo conocía yo (me lo acaban de explicar), y es muy útil, porque la masa queda como chiclosa y tiende a encogerse, por lo que muchas veces, al intentar formar los rulos a mano, nos quedan desiguales y nos volvemos locos intentando hacer las trenzas.
Es importante ir formando la trenza de cuatro tomando en consideración siempre tres partes, y haciendo que la otra pase por encima, entrelazándola para que quede abultadito. De esta forma, no se nos abrirá el pan.
Una vez trenzados los panes, los colocamos en las placas que vayamos a usar para el horno, los tapamos con un paño, y los dejamos levar otra vez hasta que doblen su volumen.
Precalentamos el horno a 180-190º.
Batimos bien una yema de huevo con el café, un chorro de vinagre de Módena y otro de vinagre normal. Pintamos los panes con un pincel de repostería, para que queden dorados.
Espolvoreamos con sésamo, o semillas de amapola, o nueces picadas, o pipas de girasol (yo le puse sésamo porque las pipas se las habían comido, jajaja). Y metemos al horno.
Si el horno es de turbo, tardará unos 20 minutos en cocerse, y un pelín más si es un horno normal (pero no mucho más).
La jalá está rica caliente o fría. Muy peligrosa, os lo vuelvo a repetir, jejeje...

Y, por último, os dejo un vídeo demostrativo de cómo trenzarla con 4 cabos:







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