

Como ya sabéis, yo siempre ando a la caza y captura de dulces para diabéticos. Y tenía anotada de no sé qué revista esta receta, que copié hace mil años. Pero, claro, era con azúcar, y había que tunearla.
Pues os puedo garantizar que no se echa de menos para nada el azúcar. A quienes os gusten las tartas de queso "consistentes", de ésas que tienen una textura bien cuajadita, os encantará esta tarta. La clave de la cremosidad, para mi gusto, está en los yogures griegos... sí, ya sé que parezco la vieja del anuncio, aquella que decía "Jroña que jroña..." (sí, ésta , jejeje, pulsa y la verás). Pero es que la suavidad y la untuosidad del yogur griego es única, de verdad.
Ya sabéis: si tenéis que hacer un postrecito fácil, rápido y rico para algún diabético, aquí tenéis esta tarta, que seguro que quedaréis estupendamente.
INGREDIENTES:
1 tarrina de 250 gramos de queso mascarpone
3 huevos
1 yogur desnatado sin azúcar con sabor a piña o limón
2 yogures griegos
3 cucharadas de maizena
1 cucharadita de esencia de vainilla
Sacarina líquida al gusto (yo le puse 1 cucharada y ½, pero probadla antes de hornear, por si os gusta más dulce)
Mantequilla para engrasar el molde
1 tarrina de 250 gramos de queso mascarpone
3 huevos
1 yogur desnatado sin azúcar con sabor a piña o limón
2 yogures griegos
3 cucharadas de maizena
1 cucharadita de esencia de vainilla
Sacarina líquida al gusto (yo le puse 1 cucharada y ½, pero probadla antes de hornear, por si os gusta más dulce)
Mantequilla para engrasar el molde
PREPARACIÓN:
Ponemos en el vaso de la Thermomix todos los ingredientes, y mezclamos durante 30 segundos a velocidad 3. También se puede hacer con batidora normal.
Engrasamos un molde redondo o rectangular, y metemos al horno durante 35-40 minutos a 170º (pinchamos con una aguja, y cuando salga sólo un poquito manchada, apagamos el horno).
Dejamos enfriar dentro del horno apagado, con la puerta abierta.
Como diría "el diabético de casa": ¡está exquisita!
NOTA: Si usáis yogures griegos de Danone y desnatados de Vitalínea, es una tarta perfectamente apta para celiacos. Únicamente tendríais que tener cuidado con la esencia de vainilla y comprobar si no tiene algún aditivo prohibido para ellos (o suprimirla, en su caso)










Soy Marga. Me gusta la cocina desde que era pequeña.
Mi afición por el punto de cruz es más tardía, pero con ella consigo relajarme de las tensiones diarias, y poco a poco también voy mejorando.







