Tarta de chocolate y queso sin azúcar- Apta para diabéticos



Hace unas 2 semanas, varias foreras de Mundorecetas prepararon esta tarta. Y yo, que soy una fanática de las tartas de queso y del chocolate, no me la podía quitar de la cabeza. Además, parecía muy facilita...
Así que, en cuanto tuve ocasión... ¡tuneo al canto, jejeje!. Y ya la tenéis aquí, en versión "apta para diabéticos" (pero dentro de un orden, tampoco nos vayamos a pasar que ya sabéis el efecto que produce el edulcorante del chocolate, jajajaja).

La receta original es de Auro44 (pinchando aquí veréis su blog).

Nos ha gustado tantísimo que esta Nochebuena la voy a "vestir de fiesta" y será uno de los postres de la cena. Ya que el pobre hombre se hartará de ver dulces que no pueda ni probar, por lo menos que tenga algún postre apto para diabéticos.... eso sí, el problema se planteará cuando lo prueben los no diabéticos, ¡porque no van a dejar ni las migas, jajajaja!. La de la 2ª foto lleva un adorno "de diario": chocolate negro sin azúcar, rallado para formar virutitas. Y la de la primera es la de Navidad, para que la veáis.


INGREDIENTES:


Para la base de galletas:
• 1 paquete de galletas tipo maría (yo he utilizado galletas Digestive sin azúcar).
• 60 gramos de mantequilla o margarina
• 1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar
• 20 ml. (aproximadamente, 2 cucharadas soperas) de leche

Para el relleno:
• 2 tabletas de chocolate con leche y sin azúcar, (yo utilicé de la marca Nestlé). Podéis utilizar chocolate negro si lo preferís.
• 500 ml. de nata líquida
• 300 gr. de queso Philadelphia o una tarrina de mascarpone (Yo la hice con una tarrina de mascarpone)
• 4 cucharadas de edulcorante en polvo o sirope de ágave.
• 100 ml. de leche
• 2 sobres de cuajada (mejor sin azúcar, pero si no encontráis, valen las marcas normales, como Royal o Eroski, porque tienen una cantidad mínima de azúcar)

PREPARACIÓN:

Ponemos en el vaso de la Thermomix las galletas, y trituramos durante 30 segundos a velocidad 9 ó 10. Añadimos la mantequilla, el cacao en polvo y la leche, y programamos 5 minutos , temperatura 70, velocidad 3.
Colocamos la masa en la base de un molde desmontable. Y, mientras preparamos el relleno, guardamos la base en la nevera para que se vaya endureciendo.

Para hacer el relleno, ponemos el chocolate troceado en el vaso y trituramos a velocidad 5-7-9 (6-8-10 en Thermomix 31) hasta que haya quedado pulverizado. Bajamos los restos que quedan sobre las paredes del vaso y añadimos el resto de los ingredientes. Programamos 15 minutos, temperatura 100, velocidad 4.
Cuando pare la máquina, vertemos el relleno sobre la base y lo dejamos enfriar un poco fuera de la nevera. Después la pasamos al frigorífico para que se termine de enfriar (queda mejor de un día para otro).

Decoramos al gusto.

Fácil, ¿verdad?. Pues no os imagináis cómo está, ¡de muerte!.


Tarta de uvas sin azúcar (Apta para diabéticos)


Esta deliciosa tarta es del blog de Menorcana (no os lo perdáis, es estupendo). Y, como siempre, la he tuneado para diabéticos.
Aunque la uva es una de las frutas con mayor contenido en fructosa, y por tanto no es de las más recomendables para diabéticos, de vez en cuando no pasa nada por "darse un gusto". Pero, por esa razón (y, además, porque compré pocas, jejeje) he reducido la cantidad original de la receta.
Y sustituí el azúcar por sirope de ágave.
También tuve que eliminar el "caramelizado" de la parte de arriba, y sustituirlo por un "gratinado".
Pero, en cualquier caso, está buenísima. Y os la recomiendo, porque (la hagáis con o sin azúcar) es una tarta muy poco empalagosa y (dentro de lo que cabe) no muy pesada.
Os pongo también la versión "original", con azúcar.


INGREDIENTES

500 gr. de u
vas negras (yo usé unos 300)
3 huevos
50 gr. de azúcar o 2 cucharadas de sirope de ágave (3 si somos muy dulceros)
80 gr. de harina (para los diabéticos, preferiblemente integral)
250 gr. de leche semidesnatada
100 gr. de nata líquida
Mantequilla para el molde
Para espolvorear la superficie: canela, coco rallado o ambas cosas. En la receta original, se espolvorea con azúcar.

PREPARACIÓN

Poner en el vaso la mariposa, y batir los huevos y el azúcar (o el sirope de ágave) durante 3 minutos, temperatura 37º, velocidad 3.
Volver a programar 1 minuto y medio, velocidad 3, e ir incorporando por el bocal la harina, la leche y la nata.
Untar un molde con la mantequilla y rellenar con las
uvas lavadas y sin pepitas. Verter la preparación anterior por encima de las uvas.
Meter en el horno, durante 25 minutos a 170º (Poner sólo la parte baja del horno)
Dejamos entibiar un poco, y decoramos, colocando uvas partidas por la mitad alrededor de la
tarta. Llegados a este punto, los que podáis tomar azúcar, espolvoread con ella la superficie, y quemar con el soplete o poner a gratinar.
Los que no (es el caso de la tarta de la foto), pintad ligeramente la superficie con sirope de ágave, espolvoread la tarta con coco rallado, canela o ambas cosas, y meted al horno para que se gratine.


Rollitos de salmón rellenos de cebolla caramelizada y surimi


Seguimos con las pruebas de recetas para Navidad.
Y esta vez la receta ha surgido "por accidente" o "por necesidad", jajaja. Me había sobrado cebolla caramelizada, y no sabía cómo darle salida.... hasta que se me ocurrieron estos rollitos.
Os aseguro que me quedé sorprendida de lo buenos que estaban, y en casa fueron un auténtico exitazo.
Lo que siento es que al "sector raro" de la familia no le hace demasiada gracia el salmón... algunos, directamente, lo aborrecen, jejeje.... Pero han quedado tan ricos que creo que los voy a hacer... y que coman otra cosa (como siga así, van a tener que hacerse una tortilla francesa, jajajajaja).
La receta de la cebolla caramelizada la tenéis en otra entrada que luego os enlazaré, aunque ahora os pongo las cantidades que habría que preparar para estos rollitos... a no ser que queráis que os sobre porque la vayáis a utilizar como guarnición de otra cosa, que también puede ser.
Las cantidades son para 3 o 4 personas. P.D.: Ya he visto que la lechola al horno no os ha gustado demasiado, jajajaja.... Es broma.


Ingredientes:
250-300 gramos de salmón en lonchas (un paquete grande)
6 palitos de cangrejo
1 huevo duro
300 gramos de queso Philadelphia (yo usé el light)
Eneldo
Sal
Aceite de oliva
Para la cebolla caramelizada:
1 cebolla pequeña (unos 60 gramos más o menos), 1 chorrito de Pedro Ximénez (aproximadamente, medio vasito de vino), aceite de oliva.

Preparación:
Para la cebolla caramelizada: pinchad AQUÍ.
Para los rollitos:
Picamos en la Thermomix los palitos (5 segundos velocidad 4). Añadimos la cebolla, y picamos otros 5 segundos a velocidad 4. Agregamos el queso, y mezclamos 10 segundos a velocidad 3. Se puede mezclar también todo a mano o con batidora, picando finitos el cangrejo y la cebolla (pero que se noten, no hay que hacerlos puré). Probamos el punto de sal, por si hiciera falta añadirle algo.
Con esta mezcla, rellenamos los rollitos de salmón. Los metemos en la nevera para que estén fríos.
A la hora de servir, los pintamos con un poquito de aceite de oliva, y espolvoreamos con huevo duro rallado y eneldo.

Lechola al horno


La primera vez que escuché hablar de este pescado fue a Canelona, (pinchando aquí veréis su fantástico blog). Por familia y por haberme movido más por esas tierras, conozco más los pescados del Cantábrico y del Atlántico (en la zona de Cádiz y Huelva). Por lo visto, éste es muy mediterráneo, y no lo tenía yo localizado, jejeje...
Y, el otro día, lo vi en la pescadería. Tenía una pinta excelente, y la pescadera me insistió en que lo probara, que merecía la pena. Y no se equivocó. Es delicioso, con una carne jugosa y sabrosa.
Investigando por internet, me he enterado de que en otras zonas de España se llama pez limón, serviola, lecha, medregal.... Para más información sobre el pez en cuestión, aquí tenéis su ficha técnica, sacada también de internet.
Bueno, con los pescados bien frescos, lo más simple es muchas veces lo mejor. Son tan buenos, que no necesitan salsas complicadas ni aliños raros: sólo lo justo para realzar su sabor. Así que ya veis qué receta tan simple:

INGREDIENTES:
1 lechola (abierta como para asar "a la espalda")
2 dientes de ajo picaditos
1 puñadito de perejil fresco picado
Un poco más de medio vasito de vino blanco
Aceite de oliva
Sal y pimienta

PREPARACIÓN:
Ponemos el pescado en una fuente de horno, y lo salpimentamos. Por encima, echamos el perejil, un chorrito de aceite y los ajitos picados, y vertemos el vasito de vino blanco.
Horneamos a 200º unos 30 minutos.

GUARNICIÓN:
Lo he acompañado con estas patatitas.


Son patatas "mini": simplemente las lavamos, y les hacemos unas incisiones como si fuéramos a partirlas en rodajas, pero sin llegar hasta el final. Las colocamos en un recipiente con tapa, apto para microondas, y las espolvoreamos con sal, hierbas provenzales y un chorrito de aceite. Programamos 3-4 minutos a 800 w. Yo primero las asé 3 minutos, y pinché con un palillo para ver si estaban cocidas (ojo: puede que unas lo estén y otras no). Si es necesario, programamos más tiempo, de minuto en minuto (cuidado: son muy pequeñas y es muy fácil pasarse).

Ya os digo, a veces lo más sencillo llega a ser delicioso.

Pimientos rojos rellenos de tortilla de patatas, pavo y guisantes


Esta es una receta que siempre me ha encantado, y que casi siempre he visto preparar con pimientos verdes, y friéndolos en sartén.
Los verdes son riquísimos, pero en casa gusta más el pimiento rojo. Y, por otra parte, siempre me ha parado mucho el tema de la fritura, por aquello del engorde (¡hay que ver la cantidad de aceite que absorbe el condenado pimiento!), del guarreo que siempre implica freír, y de que da más trabajo.
Así que decidí probar con los pimientos rojos, y horneándolos, por supuesto. Y aquí los tenéis.
Admite todo tipo de tuneos: la receta inicial era sólo con tortilla de patatas, pero podéis añadirle los ingredientes que más os gusten: queso, atún, cebolla... ¡mil cosas!.
Muy ricos, pero, ojo: son contundentes. Así que mejor tomar algo ligero antes o después, porque si no, quedaréis llenísimos.

INGREDIENTES (Para 4 personas):
1 pimiento rojo por persona, de los de tamaño mediano (el plato llena bastante)
2-3 patatas medianas
3 huevos grandes o 4 medianos
Un puñadito de guisantes (unos 60 gramos)
50 gramos de taquitos de pavo braseado (o jamón de York o serrano)
Sal y pimienta
Aceite de oliva.



PREPARACIÓN:
Cocemos los guisantes en el microondas: los ponemos en un recipiente apto, salpimentamos, tapamos y programamos 1 minuto a 800 w. Comprobamos si están hechos; si no, programamos unos segundos más (no muchos, es poca cantidad y se hacen enseguida).
Pelamos las patatas y las cortamos en lonchitas finas, como para tortilla. Las ponemos en una fuente apta para microondas, echamos un chorrito de aceite por encima, y las cocemos, sin tapar, unos 8 minutos a 800 w (paramos varias veces el micro para removerlas). Tienen que quedar blanditas, como las de la tortilla de patatas.
Batimos los huevos. Agregamos las patatas, aplastamos un poco con un tenedor, y removemos bien. Salpimentamos, y dejamos reposar un minutito.
Agregamos los guisantes y los taquitos de pavo o jamón (a veces los comprados son demasiado grandes; en ese caso, los partiríamos por la mitad).
Lavamos los pimientos, les quitamos la parte del rabito, limpiamos bien de semillas, y los rellenamos con la mezcla de tortilla. Pintamos por fuera con un poco de aceite de oliva. Y los metemos en horno precalentado a 200º unos 45 minutos, hasta que veamos que la tortilla está cuajada y los pimientos hechos (tostaditos por fuera).
NOTA: A nosotros nos gusta que el pimiento esté crujientito, pero si lo preferís más "asado", podéis meter previamente al horno los pimientos, limpios y sin el rabito, durante una media hora. En ese caso, lógicamente, el tiempo de horneado posterior sería más corto.


Pastel de cabracho


Empezamos ya con los "experimentos prenavideños", jejeje...

Yo tengo dos buenas costumbres para esto de las celebraciones:

-Una: jamás estrenar unos zapatos para una fiesta o boda, sin haberme paseado con ellos antes un buen rato, o incluso haberlos llevado a la calle.
Sí, sí, os podéis reír... pero así me evito padecer una tortura digna de la Inquisición durante todo el festejo, que hace que no disfrutes ni de la fiesta, ni de la comida, ni del baile, ni de "ná".

-Y dos: no hacer ningún plato "nuevo" para una cena de fiesta o de compromiso. Siempre lo cocino primero para "los de casa". Aunque en la cocina nunca está uno exento de "sorpresas" (sí, ese postre que te sale SIEMPRE de cine... salvo el día que viene tu suegra a cenar, y esas cosas...), por lo menos de esta manera te aseguras de que "controlas" más o menos cómo se prepara, si cometes algún fallo por defecto o por exceso lo puedes corregir en la siguiente ocasión, y lo más importante: sabes si gusta o no... porque, ¡cuántas recetas hay por ahí que suenan estupendamente, y luego no gustan en casa o no son tan magníficas como aparentaban!.

La primera "probatura" ha sido este pastel de cabracho. Y, mira por dónde, me ha servido también para descubrir que este pescado recibe otros nombres diferentes por estas tierras, jejeje. Llego a la pescadería, empiezo a encargar cosas, y me quedo mirando al cabracho, pensando si me lo llevaba para hacer la prueba esta semana, o lo dejaba para otro día.
En esto, que me dice la pescadera:
-"¿Se va a llevar también la gallina?".

Os prometo que se me quedó cara de alelada absoluta. Empecé a mirar para todos los lados, para ver si encontraba a la dichosa gallina de marras... mientras pensaba: "Es la primera vez en mi vida que me quieren vender una gallina en la pescadería".
Y al ver mi cara, me suelta aquí mi otra "parte contratante", con pelín de cachondeo: "Que aquí se le llama "gallina" al cabracho".

En fin, nunca te acostarás sin saber una cosa más, pero no veáis la risa que me entró.

Bueno, en cuanto a la prueba, os puedo decir que "prueba superada". Riquísimo, y cómodo de hacer.... salvo el coñazo tremendo de desmenuzar el cabracho y quitarle las espinas. Ojo con esto, porque aunque parezca que están todas quitadas, siempre se "escapa" alguna.

Aquí os lo dejo, a ver si os gusta tanto como a nosotros.

INGREDIENTES:
1 cabracho de 1 kg aproximadamente (se desperdicia mucho)
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 chorrito de vino blanco
1 pimiento rojo asado
3 cucharadas de tomate frito casero (a ser posible, si no, siempre podemos utilizar tomate "de bote")
Sal
Aceite de oliva
Pimienta
9 palitos de cangrejo
150 gramos de nata líquida para cocinar
3 huevos grandes
Pan rallado y mantequilla para el molde
1 pastillita de caldo de verduras o pescado

PREPARACIÓN:
Cocemos el cabracho: ponemos a hervir agua en cantidad suficiente para que lo cubra, cebolla partida en trozos, los dientes de ajo pelados, el laurel, un chorrito de aceite, otro de vino blanco y la pastilla de caldo.
La dejamos en ebullición un rato (unos 20 minutos) y metemos el cabracho, dejándolo cocer en torno a 15-20 minutos (que no quede crudo, pero que no se pase de cocción).
Dejamos enfriar un poco. (El caldo lo colamos y lo aprovechamos para otras cosas, yo lo suelo congelar).
Asamos el pimiento en el microondas (unos 7 minutos a 700 w, pinchándolo un poquito para que no "explote". Tiene que quedar la piel un poco arrugadita).
Esperamos a que se enfríe para pelarlo (aunque no importa que no quede perfectamente pelado, se va a triturar).
Cuando podamos manejar el cabracho, lo desmenuzamos con cuidado, porque tiene muchísimas espinas.
Ponemos en el vaso de la Thermomix los huevos, la sal, la pimienta, la nata, los palitos de cangrejo, el tomate y el cabracho, y el pimiento pelado. Y trituramos todo durante 7 segundos, velocidad 5 (también podemos triturarlo con batidora).
Engrasamos un molde rectangular con mantequilla, espolvoreamos con pan rallado y vertemos la mezcla en el molde.
Horneamos al baño maría, a 200º, durante 50 minutos, hasta que esté cuajado.
Ojo, cubridlo con papel de aluminio si veis que se "tuesta" un poco, o ponedle al principio calor sólo por abajo.
Dejamos enfriar, y desmoldamos cuando esté frío.
Servimos con mayonesa o salsa rosa, y si queremos, podemos acompañarlo de tostaditas de pan.

Bizcocho de aceite de oliva de Paco Torreblanca


Bueno, de Paco Torreblanca y de Susana (Clemenvilla), a la que ya he tuneado unas cuantas veces, y que tiene un blog estupendo que podéis ver pinchando aquí.
Paco Torreblanca es un fabuloso pastelero de Elda (Alicante), que también tiene pastelería-cafetería en Alicante capital. Si tenéis ocasión o viajáis a alguna de estas ciudades, ¡no os lo perdáis, hacedme caso!... y, si podéis, comprad milhojas. No es precisamente barata... pero merece la pena pagar un poquito más, en serio.
Quizá a alguno de los que no lo conozcáis os suene por este detalle: fue el pastelero que hizo el postre de la boda de los Príncipes. Y, por si os apetece echar un vistazo a sus productos, pinchad aquí... seguro que, si lo veis, tenéis en cuenta mis consejos y visitáis su pastelería, jejeje.
También escribe libros de repostería, y de uno de ellos copió Susana este bizcocho. Desde que lo vi en su blog, me entraron ganas de hacerlo, más aún conociendo las creaciones del autor de la receta.

A lo mejor os llama la atención lo de prepararlo con aceite de oliva, y pensáis que puede darle un sabor demasiado fuerte. No es así: yo lo he utilizado ya en muchas preparaciones de bollería y bizcochos, y quedan muy bien.

Si os gusta la almendra, os encantará este bizcocho. Es muy jugoso y sabroso, y según Clemenvilla dura varios días... aunque yo, en mi casa, no pude comprobarlo, jajaja. Esto dejaron para el día siguiente:
Atentos: va la recetilla. Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros.

Ingredientes:
- 220 gramos de huevo (4 unidades-yo utilicé huevos L).
- 190 gramos de azúcar.
- 150 gramos de leche.
- 175 gramos de aceite de oliva de 0,4º de acidez.
- 190 gramos de harina.
- Un sobre de levadura química.
- 80 gramos de almendra molida (con piel mejor-yo no tenía, así que utilicé una bolsa de almendra molida).
- Ralladura de medio limón.
- Una pizca de canela molida.

Preparación:
- Ponemos en el vaso la canela, el azúcar y la piel de limón, y pulverizamos en velocidad progresiva 6-8-10.
-Añadimos los huevos, ponemos la mariposa, y programamos 4 minutos, temperatura 37º y velocidad 3 ½.
-Cuando termine, programamos 1 minuto a velocidad 3 y vamos dejando caer poco a poco el aceite, después la leche.
- Añadimos la harina tamizada junto con la levadura y la almendra, y programamos 5 segundos a velocidad 3. Acabamos de mezclar con la espátula.
- Vertemos en un molde previamente engrasado y espolvoreado con harina..
- Hornear a 175º durante 30-35 minutos (según hornos: el mío tarda un pelín más).
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