Yo tengo dos buenas costumbres para esto de las celebraciones:
-Una: jamás estrenar unos zapatos para una fiesta o boda, sin haberme paseado con ellos antes un buen rato, o incluso haberlos llevado a la calle.
Sí, sí, os podéis reír... pero así me evito padecer una tortura digna de la Inquisición durante todo el festejo, que hace que no disfrutes ni de la fiesta, ni de la comida, ni del baile, ni de "ná".
-Y dos: no hacer ningún plato "nuevo" para una cena de fiesta o de compromiso. Siempre lo cocino primero para "los de casa". Aunque en la cocina nunca está uno exento de "sorpresas" (sí, ese postre que te sale SIEMPRE de cine... salvo el día que viene tu suegra a cenar, y esas cosas...), por lo menos de esta manera te aseguras de que "controlas" más o menos cómo se prepara, si cometes algún fallo por defecto o por exceso lo puedes corregir en la siguiente ocasión, y lo más importante: sabes si gusta o no... porque, ¡cuántas recetas hay por ahí que suenan estupendamente, y luego no gustan en casa o no son tan magníficas como aparentaban!.
La primera "probatura" ha sido este pastel de cabracho. Y, mira por dónde, me ha servido también para descubrir que este pescado recibe otros nombres diferentes por estas tierras, jejeje. Llego a la pescadería, empiezo a encargar cosas, y me quedo mirando al cabracho, pensando si me lo llevaba para hacer la prueba esta semana, o lo dejaba para otro día.
En esto, que me dice la pescadera:
-"¿Se va a llevar también la gallina?".
Os prometo que se me quedó cara de alelada absoluta. Empecé a mirar para todos los lados, para ver si encontraba a la dichosa gallina de marras... mientras pensaba: "Es la primera vez en mi vida que me quieren vender una gallina en la pescadería".
Y al ver mi cara, me suelta aquí mi otra "parte contratante", con pelín de cachondeo: "Que aquí se le llama "gallina" al cabracho".
En fin, nunca te acostarás sin saber una cosa más, pero no veáis la risa que me entró.
Bueno, en cuanto a la prueba, os puedo decir que "prueba superada". Riquísimo, y cómodo de hacer.... salvo el coñazo tremendo de desmenuzar el cabracho y quitarle las espinas. Ojo con esto, porque aunque parezca que están todas quitadas, siempre se "escapa" alguna.
Aquí os lo dejo, a ver si os gusta tanto como a nosotros.
INGREDIENTES:
1 cabracho de 1 kg aproximadamente (se desperdicia mucho)
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 chorrito de vino blanco
1 pimiento rojo asado
3 cucharadas de tomate frito casero (a ser posible, si no, siempre podemos utilizar tomate "de bote")
Sal
Aceite de oliva
Pimienta
9 palitos de cangrejo
150 gramos de nata líquida para cocinar
3 huevos grandes
Pan rallado y mantequilla para el molde
1 pastillita de caldo de verduras o pescado
PREPARACIÓN:
Cocemos el cabracho: ponemos a hervir agua en cantidad suficiente para que lo cubra, cebolla partida en trozos, los dientes de ajo pelados, el laurel, un chorrito de aceite, otro de vino blanco y la pastilla de caldo.
La dejamos en ebullición un rato (unos 20 minutos) y metemos el cabracho, dejándolo cocer en torno a 15-20 minutos (que no quede crudo, pero que no se pase de cocción).
Dejamos enfriar un poco. (El caldo lo colamos y lo aprovechamos para otras cosas, yo lo suelo congelar).
Asamos el pimiento en el microondas (unos 7 minutos a 700 w, pinchándolo un poquito para que no "explote". Tiene que quedar la piel un poco arrugadita).
Esperamos a que se enfríe para pelarlo (aunque no importa que no quede perfectamente pelado, se va a triturar).
Cuando podamos manejar el cabracho, lo desmenuzamos con cuidado, porque tiene muchísimas espinas.
Ponemos en el vaso de la Thermomix los huevos, la sal, la pimienta, la nata, los palitos de cangrejo, el tomate y el cabracho, y el pimiento pelado. Y trituramos todo durante 7 segundos, velocidad 5 (también podemos triturarlo con batidora).
Engrasamos un molde rectangular con mantequilla, espolvoreamos con pan rallado y vertemos la mezcla en el molde.
Horneamos al baño maría, a 200º, durante 50 minutos, hasta que esté cuajado.
Ojo, cubridlo con papel de aluminio si veis que se "tuesta" un poco, o ponedle al principio calor sólo por abajo.
Dejamos enfriar, y desmoldamos cuando esté frío.
Servimos con mayonesa o salsa rosa, y si queremos, podemos acompañarlo de tostaditas de pan.