Wok de verduras, gambas, y fiambre de pechuga de pavo


Hoy vengo a dejaros una entrada más breve. Resulta que Papá Noel me ha traído, entre otras cosas, una de las cuales es (¡casualidades de la vida!), ESTA BONITA PULSERA....

de TOUS, como podéis ver.... (Qué menos, después de la brasa que han dado con el anuncio del osito, jajaja)...
No, en serio, la pulsera es preciosa, ME ENCANTA, y no me la quito... pero me ha hecho muchísima gracia que, después de andar despotricando de Tous y su anuncio invasivo, precisamente....  uno de mis regalos sea  una pulsera con ¡2 hermosos osos, 2!, jejeje. Sorpresas te da la vida, jajajaja....
Bueno, os decía que Papá Noel, además de la pulsera y otras múltiples y variadas cosas, me ha traído un resfriado del 15... ¡Qué malita estoy!.
Peeeero.... fin de año significa mucho lío en mi trabajo, así que sigo al pie del cañón, aunque rezando porque no llegue nada complicado, porque no puedo pensar con claridad.
En fin. Que sólo quería deciros 2 cosas:

1)Primero, proponeros esta recetita tan sana, tan ligera, tan rapidísima, y tan adecuada para desintoxicar de los excesos navideños:


INGREDIENTES:
100 gramos de gambas peladas
75 gramos de taquitos de fiambre de pavo
1 calabacín mediano
3 zanahorias
6 champiñones medianitos
Aceite de oliva (un chorrito)
Salsa de soja al gusto
Sal (si hace falta, porque la salsa de soja ya es salada).


PREPARACIÓN:
Pelamos la zanahoria, y la cortamos en palitos no muy grandes. Lavamos el calabacín y limpiamos muy bien los champiñones.
Cortamos el calabacín en daditos, y el champiñón en láminas o tiritas.
Calentamos el wok, echamos el aceite, y salteamos las zanahorias durante 2 minutos.
Añadimos el calabacín y los champiñones, y salteamos 3 minutos.
Agregamos la salsa de soja y el pavo, y salteamos otros 3 minutos.
Por último, añadimos las gambas, rehogamos hasta que estén hechas (2-3 minutos), probamos el punto de sal, ¡y a comer!. 

NOTA: Si no tenéis wok, se puede preparar sin ningún problema en una sartén antiadherente honda.

2)Y, por último, desearos a todos los que pasáis por aquí un 2011 en el que las alegrías predominen sobre los malos momentos.


Un beso muy grande, y gracias a todos por estar ahí. Perdonadme por no enrollarme más, pero voy a descansar un pelín, a ver si me voy recuperando.

Mantecadas de almendra


Qué, ¿cómo lleváis las Navidades?. ¿Todo bien?. ¿Os han regalado muchas cosas?. ¿Estáis disfrutando de las fiestas?. ¿Y estáis ya cansaditos de turrón, mazapán, pavo y polvorones?.
Bueno, pues yo, por aquello de llevar la contraria un poquito, AHORA os traigo unos dulces navideños, jajaja. ¡El mundo al revés!.
Pero es que aún queda Nochevieja, y Reyes, y San Esteban en Cataluña, y visitas que aparecen a tomar café, y esas historias.
Y ya sabéis que yo no soy de estas cosas (entre otras razones, porque no debo, jajaja). Pero es que estas mantecadas me llamaron la atención desde que las vi en el blog de Canelona, y, en cuanto las probé, quedé encantada.
Pero no solamente yo: todos los que las han probado repiten y repiten, jejeje. Caen en un abrir y cerrar de ojos. Así que tienen un peligro que no os podéis imaginar.

Por otra parte, son facilísimas de preparar. Si no tenéis Thermomix, podéis amasarlas con las manos sin ningún problema.
La única recomendación que os hago es que tengáis preparadas dos bandejas de horno: así, mientras se cuece una tanda, vamos preparando la otra, y en cuanto termine de hornearse la primera, ya metemos la segunda.
No tienen la textura de un polvorón: son más crujientitas, tipo pasta de pueblo o galleta gordita.

Al grano:


INGREDIENTES:
250 gramos de manteca de cerdo
250 gramos de azúcar
250 gramos de harina (mejor de fuerza, aunque también salen bien con harina común o de repostería)
250 gramos de almendra cruda molida
La ralladura de un limón pequeño
Una cucharadita de canela molida.
Una cucharadita de azúcar para espolvorear
Almendras crudas enteras para adornar

PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 170º.
Si queremos prepararlas en Thermomix, ponemos en el vaso la almendra molida, la harina, el azúcar y la manteca, y mezclamos unos segundos a velocidad 6, hasta formar una bola. 
Sin Thermomix, ponemos estos cuatro ingredientes en un bol, y amasamos hasta hacer la bola.
En cualquier caso, es conveniente no pasarse de amasado, porque la masa quedaría excesivamente blanda, y se maneja peor. Así que lo mejor es que tenga una textura arenosa, y que la vayamos juntando con las manos (como la pasta quebrada o las galletas de mantequilla).

Con las manos, vamos formando bolitas pequeñas, y las vamos colocando en la bandeja de horno, sobre una lámina de silicona o papel de hornear. Con estas cantidades, salen entre 2 y 3 bandejas de horno: no conviene que las juntemos demasiado, porque al hornearlas aumentan de volumen, y se podrían pegar unas con otras.
En el centro de cada bolita colocamos una almendra cruda, y presionamos con el dedo. Lo justo para que la almendra se pegue, no hace falta que la metamos hasta la mitad...

Mezclamos la canela con la cucharadita de azúcar, y vamos cogiendo con los dedos pellizquitos de la mezcla y espolvoreando las bolitas.
Horneamos hasta que esten doradas.  En mi horno, viene a ser entre 20 y 30 minutos, pero, como cada horno es un mundo, mejor que os fijéis en el momento en que los bordecitos y la almendra de encima empiezan a tostarse: entonces, las podemos sacar.
Cuidadín ahora: salen del horno muy blanditas, así que no las toquéis ni las saquéis de la bandeja (yo me cargué una al sujetar la bandeja con una agarradera de silicona, así que mejor que uséis el tradicional paño, jajajaja). Al enfriarse, se irán endureciendo, y ya las podremos retirar a un platito, o irlas envolviendo con papel de seda.

Os recomiendo que las probéis: son una delicia. Eso sí, para la línea son mortales de necesidad: ya veis qué ingredientes llevan, jajaja.

Bueno, voy a ver si me da tiempo a visitar vuestros blogs, y contestaros en el post anterior. Si no, lo iré haciendo a ratitos perdidos.
Un beso grande para todos.

Ensalada variada con tomates secos y aliño de mostaza y miel. Y una cosita de punto de cruz.



Bueno, ya sólo quedan pocos días para la Nochebuena. Os imagino a todos preparando mil platos, a cuál más maravilloso, para deslumbrar a vuestra familia en ese día.
Y yo lo que os vengo a proponer es un platito... para después. Para desintoxicar de tanto cordero, tanta salsa, tanto turrón, mazapán, marisco.... Para cuando no se tienen demasiadas ganas de meterse en la cocina, después de haberse pegado el palizón navideño.
Y, como he visto que no soy la única "fan" de las ensaladas en invierno y en verano... y como, además, los que estéis en el hemisferio sur supongo que al final acabaréis un poquito cansados de la gastronomía navideña, que casi toda está pensada para climas fríos... pues aquí la tenéis, ¡una ensaladita!.
El aliño de esta ensalada está, más o menos, "copieteado" del blog de Carlos Noceda... 
Es que, enredando por los blogs, vi una entrada en el suyo con un título que me hizo muchísima gracia: algo así como "Yo sólo quiero comer la ensalada de Carlos"... Y, claro, pensé que tendría que estar bien rica la ensalada de Carlos para levantar esas pasiones, jajaja... Así que allí me fui, a leer. 
Y sí, la pinta era de lujo.Después, lógicamente, lleva mis "tuneos". 
Pero he de comentaros que, aunque a mí no me dicen "Yo sólo quiero la ensalada de Morguix", esta ensalada es de las que siempre han triunfado cuando la he hecho. Así que aquí os la dejo, por si ya estáis hasta los mismísimos del capón de Cascajares, el pavo relleno y los polvorones. 
Y, si no, pues probadla otro día, que os encantará.


INGREDIENTES
(No os pongo cantidades, porque dependerá de los comensales, y de vuestras preferencias. El aliño está calculado para 4 personas)
Tomates (yo mezclé tomates cherry de la marca "Divino" con otros más grandes de la misma marca, porque no tenía suficientes cherry. Pero podéis utilizar los que queráis, siempre que sean sabrosos)
Jamón y fiambre de pechuga de pavo en taquitos  (para 4 personas, dos tarrinas de la marca "Campofrío", que pesan 150 gramos las dos)
Queso "Old Amsterdam"
Queso rulo de cabra "Président" 
Tomates secos (un puñadito)
Cogollos de lechuga
Palitos de cangrejo
1 cucharada de miel 
Cucharada y media de mostaza a la antigua
Aceite de oliva (virgen extra)
Vinagre de Jerez




PREPARACIÓN:
Troceamos los tomates, cortamos los quesos y los palitos en daditos, y partimos en trocitos los tomates secos. Vamos poniendo todo, junto con el jamón, en una ensaladera.
Aparte, vamos a preparar una vinagreta con la mostaza, la miel, el aceite y el vinagre (la proporción de aceite y vinagre, a vuestro gusto, aunque yo calculo siempre 1 parte de vinagre por 3 de aceite). Yo la hago en un mezclador de salsas, pero, si no tenéis, la idea de Carlos Noceda es muy buena: ponemos todo en un tarro de cristal, y movemos enérgicamente para que se mezcle bien.
Si vamos a consumirla inmediatamente, partimos también la lechuga. Si no, mejor que aliñemos primero lo demás (reservando algo de salsa), metamos en la nevera, y cuando vayamos a comer añadimos la lechuga y el resto del aliño.



Que la disfrutéis. Os gustará, en serio.


Pero no puedo marcharme sin hacer previamente 2 cosas:
a)Desearos una muy feliz Navidad.
b)No puedo evitarlo: tengo que enseñaros cómo va el famoso "Carrelage", que hace mucho que no lo traigo por aquí...




No sé si lograré acabarlo antes de 2011, quedan muy pocos días, y son fechas complicadas. Pero ya veis qué poquito le queda. ¿Qué os parece?.
Un besote grande a todos...

Tartaletas de gambas, champiñones y guisantes... ¡y MSAL SAMPLER terminado, por fiiiinnn!



Hace pocos días, una amiga forera (Rosa) me regaló, entre otras cosas que pienso utilizar bien prontito, unos moldes de silicona para hacer tartaletas individuales. Y hoy los he estrenado.
La receta original también se la he copiado a ella, pero como ya sabéis que yo soy Tuning Morguix, pues la he modificado un pelín.
Mi amiga ODIA la nata, así que, en atención a ella, las he preparado con leche evaporada Ideal. Aunque también puede utilizarse Crema Ligera Puleva, muy baja en grasas, o un yogur natural.... o, ahora que no nos oye, nata, jajajaa.
Han quedado muy ricas, y con una presentación bonita. No resultan pesadas, porque la oblea de empanadilla queda muy fina.
Para estos moldes, es mejor usar las obleas pequeñas. Las grandes sobresalen demasiado, y habría que recortarlas, cosa que resulta muy difícil hacer bien: no salen igualadas, por muy buen pulso que tengamos, y además se pueden romper. 
Es un plato muy cómodo de preparar, que nos puede solucionar rápidamente una cenita, o un primero, en estos días en que no tenemos demasiado tiempo para cocinar "de diario".


INGREDIENTES (Para 6 tartaletas):
6 obleas de empanadillas (del tamaño pequeño)
175 gramos de leche evaporada o crema ligera Puleva
18 gambas peladas
50 gramos de champiñones
Un puñadito de guisantes (Podemos usarlos frescos o congelados; en este caso los descongelaremos previamente. Los guisantes de lata no los soporto, no me gustan nada... pero, si a alguno os gustan, pues ya sabéis...)
Un chorrito de leche
50 gramos de queso rallado tricolor, o de daditos de quesos variados
Sal (yo he usado sal de boletus, que me regaló mi AMIGA INVISIBLE, y le ha dado un toquecito muy especial)
Pimienta
2 huevos tamaño L




PREPARACIÓN:
Batimos los huevos con la leche evaporada o crema, la leche normal, la sal y la pimienta, y el queso (si usamos daditos, los picamos previamente). En Thermomix, programamos 1 minuto a velocidad 3 (para picar el queso, programar antes 5 segundos a velocidad 6).
Mezclamos con los guisantes y los champiñones troceados.
Forramos 6 moldes de tartaleta con 6 obleas de empanadillas, procurando que no se rompan.
Y vertemos la mezcla en los moldes.
Colocamos 3 gambas por tartaleta, y metemos al horno, precalentado a 200º, durante 25-30 minutos.



Desmoldar con cuidado (conviene que se enfríen un pelín, no lo hagáis inmediatamente después de sacarlas del horno, que os quemaréis).


*Y ahora vamos con el MOMENTO PUNTO DE CRUZ de la semana:


Como diría el Rey, "es para mí motivo de alegría" presentaros POR FIN mi MSALSAMPLER ¡¡TERMINADO!!.
Sí, ya, ya lo sé: era el 30 de septiembre cuando se tenía que acabar, y estamos a 18 de diciembre (¡jarrlll!). Pero es que me pasó de todo con esta labor.
En primer lugar, la simultaneaba con el "Dear Jane", y tenía que acabarla al mismo tiempo. 
Por otro lado, el día 2 de octubre salía en dirección Damasco. Con lo cual, aparte de hacer maletas, tenía que dejar ultimado todo en el trabajo.
Y, para rematar, el último de los objetivos a cumplir contenía unos bordados en 1/1. Es decir, ¡cogiendo una sola hebra del lino, no 2!. Y yo me puse nerviosísima: no veía nada, el bastidor se me había roto, y el tiempo me apremiaba.
Después, al volver, distintas historias (mucho trabajo, baberos para sobrinete, etcétera...)me impidieron ponerme con él. Pero aquí lo tenéis, ¿a que queda chulo?.
Lo enmarcaré después de Navidades, tengo que decidir cómo quiero el marco.


Bueno... os dejo por hoy, que veo el mundo foreril-blogueril muy muerto: todo el mundo anda liado con los preparativos navideños. 
¡Ah!. Creo que he conseguido "cazar" al oso de Tous, jajajaja. No quiero cantar victoria todavía, porque, como yo entro directamente al blog con mi contraseña, a mí no me aparece la publicidad (a los que tortura es a los pobres visitantes). He cambiado el contador, y he borrado algunas cosas, y parece que el osito ha vuelto a su cubil, gracias a Dios.... Pero aún no lo sé seguro. 
Por favor, informadme si lo volvéis a ver por mi blog, para seguir tomando las medidas oportunas, jajaja. Muchas gracias.



Rollitos de surimi rellenos de ensaladilla de patata

Quienes visitáis este blog con cierta frecuencia ya sabréis lo mucho que me gustan las ensaladitas, los palitos de surimi y las patatas (de hecho, lo de los palitos de cangrejo o surimi ya ha dado pie a algún que otro cachondeo).... Bueno, pues aquí tenéis una receta que une las tres cosas, jejeje.
Y, a pesar de que, como ya os dije no estoy centrándome en recetas navideñas, creo que puede quedar muy bien como entrante o picoteo: se presentan los rollitos sobre una cama de lechuga, o huevo hilado, o incluso cuadritos muy pequeñitos de tomate picadito, y aliñado con albahaca, sal y pimienta, o partido en rodajitas más pequeñas... ¡y ya está!.
La receta es sencillísima. Sin embargo, cuando la puse ayer en el foro de Mundorecetas, algunas personas me han comentado que les ha resultado difícil desenrollar los palitos de surimi, así que os pondré un mini-paso a paso, con fotos que explican cómo hacerlo (a veces, una imagen sí que vale más que mil palabras, jejeje).
La idea inicial no es mía: hace un tiempo vi por el foro una receta de unos rollitos hechos con el surimi y rellenos de salmón.  Pensé que estarían muy ricos con esta ensaladilla... y así es.
Espero que os guste este entrante: es muy fácil, lucido, agradable de comer, y no muy visto.  Así contribuyo algo al espíritu navideño blogueril, que después me reñís cuando despotrico de la Navidad, jajajaja.


P.D. Sigo peleándome con la publicidad: aunque quité un contador de Miarroba (gracias, Tito, ) sigue apareciéndome un oso enorme de Tous, ¡grrrrrr!. Así que sugiero a los señores de Tous que tengan un detallito conmigo y me envíen algún producto suyo, a ser posible sin osos (que les tengo un pelín aborrecidos ya, jajaja). ¡Porque es que no hay manera de quitar estos anuncios!.


Bueno, un besote, y receta (ahora os visito, que ya sabéis que yo voy siempre a salto de mata:




Ingredientes:
(Para 9 rollitos) 
9 palitos de surimi 
3 patatas pequeñas 
1 lata pequeña de atún en aceite, bien escurrida 
80 gramos de gambas peladas. 
Ajo en polvo 
Un puñadito (unos 50 gramos) de guisantes cocidos (podemos sustituirlos por aceitunas sin hueso o rellenas de anchoa) 
2-3 cucharadas de mayonesa 
Aceite, sal y pimienta.
 



Preparación:
Cocemos y pelamos las patatas. Salteamos las gambas en un poquito de aceite, con el ajo en polvo.
Ponemos en un bol las patatas, troceadas y aplastadas con un tenedor, las gambas picadas, el atún desmigado y los guisantes o aceitunas picados. Mezclamos bien, salpimentamos, y aliñamos con 2-3 cucharadas de mayonesa.
Desenrollamos los palitos de surimi, rellenamos con la ensaladilla, y formamos unos rollitos.
Servimos fríos, aunque conviene sacarlos de la nevera un ratito antes, para que cojan sabor. 



PASO A PASO DEL PROCESO DE "DESENROLLADO" DEL PALITO DE SURIMI:


1) Aquí, en esta foto, se aprecia cómo el palito de surimi, en realidad, no es tal palito, sino un rollito. Y podéis observar el "empiece".





2) La clave está en encontrar ese comienzo del rollito, como cuando tenemos que empezar un rollo de papel de aluminio o film transparente.  Una vez localizado, empezamos a despegarlo con cuidado.



3) Entonces, lo vamos desenroscando...


4)... poco a poco....


5)... hasta que nos va quedando un rectángulo.

6) Cuando esté totalmente estirado, ya lo ponemos sobre la mesa, tabla o plato, lo rellenamos, y formamos el rollito como si fuera un canelón.
Espero que os haya aclarado algo esta explicación.


AVISO IMPORTANTE: 
Me cuentan que han intentado hacerla con palitos congelados, y cuesta mucho desenroscarlos. Yo siempre utilizo surimi fresco, y con él no hay ningún problema (en concreto, uso la marca Krissia).

Magdalenas en Thermomix



En estos días, ya empieza el ambiente navideño a inundar los blogs. 
Y yo, este año, veo que voy a poder aportar pocas ideas. Por varias razones.
En primer lugar, las comidas y cenas de Navidad no las voy a organizar yo. Me limitaré a preparar algunas cosillas que pueda llevar hechas desde aquí, pero no se hará "el festejo" en mi casa.
Y, en segundo lugar, como hay cierto sector de mi familia que es pelín reacio a las innovaciones y experimentos culinarios, pues recurriré a las recetas que sé que van a gustar, para que no haya "problemas", jejeje. Son platos ya hechos y requetehechos, que están en el blog y que ya conocéis todos: aquí, en este enlace, los podéis encontrar, por si a alguien le resultan útiles.
Así que me vais a tener como "nota discordante" en el mundo blogueril culinario....  Pero, ¿quién sabe?. A lo mejor hasta me lo agradecéis un poquito, jajaja.
Porque, claro... Uno se pone a pensar qué hacer de comer, o qué preparar para las meriendas o desayunos, y no se le ocurre nada. ¿Qué se suele hacer en estos casos?. 
Pues, normalmente, acudir a los foros o blogs de cocina, a ver si nos aportan alguna sugerencia. Y así suele pasar: siempre encontramos algo que nos apetece, o que nos soluciona el problema, o al menos nos da ideas.
Pero, ¿qué es lo que pasa en Navidad?. Que uno se mete en los blogs o foros culinarios, buscando qué dar de comer a unos cuantos familiares hambrientos, que no sea muy complicado, porque bastante se tiene ya con ir preparando y pensando menús festivos, comprar regalos, llevar a los niños a ver a los Reyes o Papá Noël, aguantar a la familia política y demás "daños colaterales" de estas fiestas como para, encima, tener que calentarse los cascos con la comida de diario... ¿y qué ve?. 
Pues cosas como éstas: 
"Pavo relleno de mousse de mango con guarnición de castañas confitadas", "Turrón de chocolate a la naranja", "Mantecados de coco", "Salmón al cava en camisa de hojaldre de once varas", "Parfait de frambuesas al aroma de pimienta de Jamaica".... 
Con lo cual, se entera de unas recetas fabulosas para Nochebuena, pero sigue sin saber qué hacer de comer el 15 de diciembre, jajajaja. Y su problema, sin resolver.
Así que aquí tenéis mi primera "aportación de diario" para estas fiestas: unas magdalenas, por si estáis hartos de desayunar roscón, jejeje. 
Por cierto: antes el roscón se hacía el día de Reyes y, como mucho, dos o tres días antes... ¡y ahora llevamos ya semanas comiéndolo!. A mí me parece una exageración, la verdad sea dicha. Cada cosa tiene su momento.
La receta de las magdalenas la saqué del blog de Canelona. Y me han gustado mucho: salen muy esponjosas y con un sabor muy rico. Merece la pena el "trabajillo" extra de batir las claras.
Bueno, os dejo con las magdalenas, y mañana os contesto en el otro post y sigo visitando vuestros blogs.
¡Ah!. Llevo varios días sin ver la publicidad de Eroski, ¡milagrooooo!.



INGREDIENTES:
250 gramos de azúcar
La piel de un limón (solo la parte amarilla)
4 huevos
250 gramos de aceite de girasol
120 gramos de leche
350 gramos de harina de repostería
1 sobre de levadura química (Royal)

PREPARACIÓN:
Precalentar el horno a 220º

Separamos las claras de las yemas.
Preparar una bandeja de horno con capsulitas de papel. Saldrán aproximadamente unas 20, dependiendo, lógicamente, del tamaño de las cápsulas. 

Es conveniente poner las capsulitas dentro de moldes de silicona o de papel albal (de los que se utilizan para hacer flanecitos individuales). De esta manera, no se deformarán, y tienen más fuerza para subir.
Ponemos encima de la tapa de la Thermomix un bol y pesamos el aceite (¡ojo!: no programéis el peso hasta que no esté colocado el bol, para evitar confusiones). Apartamos el bol, lo reservamos, y hacemos lo mismo con la leche.
Pulverizamos el azúcar con las pieles del limón 30 segundos, velocidad progresiva 5-10. Sacamos y reservamos.
Sin lavar el vaso, colocamos la mariposa, añadimos las claras y programamos 4 minutos, velocidad 3 y 1/2. Cuando estén montadas, las echamos en un recipiente grande, y reservamos.
Con la mariposa puesta, agregamos las yemas y el azúcar con el limón. Programamos 1 minuto, velocidad 3 y 1/2.
Cuando pare la máquina, programamos velocidad 3, sin tiempo, y vamos incorporando el aceite y la leche por el bocal.
Abrimos la tapa, quitamos la mariposa, agregamos la harina y la levadura, y mezclamos durante 30 segundos a velocidad 4 (Para que se mezcle todo bien, podemos aumentar progresivamente la velocidad).
Por último, pasamos esta mezcla al bol con las claras y lo mezclamos con cuidado, con movimientos envolventes, procurando que no se nos bajen demasiado las claras.
Llenamos las capsulitas, (podemos ayudarnos de una manga pastelera o hacerlo con cuidado con una cuchara). Dejamos reposar al menos 15 minutos, espolvoreamos de azúcar e introducimos en el horno durante unos 10-12 minutos. 

Si queremos que suban más, podemos prescindir del azúcar espolvoreado.

Ensaladilla de manzana y gambas



Supongo que la mayoría de vosotros andaréis de puente.  Yo también, aunque "de aquella manera", porque me he traído trabajo a casa. Pero, bueno, siempre es más agradable y relajado, jajaja.
Aunque esta receta ya la conocéis como relleno de las "estrellitas de hojaldre", no me resisto a ponérosla, porque está tan rica que merece una entrada para ella solita.
Y, además, porque me parece una muy buena idea para Navidad: está riquísima, lleva ingredientes que suelen gustar a todo el mundo, y no resulta excesivamente pesada (siempre que no sobrecarguéis la dosis de salsa rosa). Al contrario, la manzana le da un punto de ligereza muy rico.
Yo soy "ensaladera" tanto en invierno como en verano. Me pasa igual que con el café con hielo: lo tomo siempre, y  más de una vez he provocado caras de auténtica alucinación cuando lo he pedido en el bar de una estación de esquí ("Perdona, ¿has dicho CON HIELO?",  con cara de estar pensando "¿Pero para qué quiere esta pirada más hielo, con el que tenemos por aquí fuera, que hace 10 bajo cero?", jajaja).  Pero sé que mucha gente, con el frío, es un pelín reacia a las ensaladas... Pero, en las comidas navideñas, siempre quedan bien. Además, los que me leéis desde el hemisferio Sur, o desde zonas tropicales, seguro que agradeceréis un platito así, que en esta época andamos todos los blogs españoles con los platos "de cuchara", tan propios de las épocas de temperaturas bajo cero, jajajajaja.....
Hoy no me enrollo mucho, y voy al grano directamente con la receta, que quiero visitar vuestros blogs, y, si no, me pilla el toro.
¡Ah!, se solucionó mi problema del cursor (reitero las gracias a todos los que me contestasteis). Era, efectivamente, problema del touchpad. Eroski, sin embargo, sigue por aquí, jajajaja (¡por lo menos, que me manden una cesta de Navidad, ya que los anuncio gratis!).
Bueno, aquí tenéis la ensaladita:

Ingredientes:
1/2 manzana (o un pelín más, según gustos) 
2 huevos cocidos 
100 gramos de gambas peladas 
8 palitos de cangrejo 
1 lata de atún en aceite 
1 diente de ajo picado muy finito (o ajo en polvo)
Sal 
Pimienta 
Salsa rosa al gusto 
Un poquito de aceite de oliva para rehogar las gambas




Preparación:
Rehogamos las gambas con el ajito en el aceite de oliva caliente (no mucho tiempo, sólo unas vueltecitas, que si no, se resecan). Escurrimos, y reservamos.
Si lo preferís, podéis picar el ajo más grande y después retirarlo, para no encontrarlo en la ensalada, o añadirle ajo en polvo.
Pelamos y cortamos la manzana en daditos. Picamos los huevos, troceamos las gambas, los palitos y el huevo duro (no hace falta que sean trozos demasiado pequeños), y desmenuzamos el atún (que esté bien escurrido).
Ponemos todo en un bol, lo salpimentamos, y lo mezclamos con la salsa rosa.
Enfriamos en la nevera, y sacamos un poquito antes de servirla. 



Os dejo con una imagen invernal y navideña.... Como aquí no nieva, tengo que recurrir a las plantas:

Un besote, y feliz "fin de puente" (quien lo tenga).

Dos por el precio de una: níscalos con jamón, y flores de calabacín rellenas en tempura. Y un detalle a punto de cruz...


Jo, ¡vaya título le he puesto a esta entrada, jajajaja!.
Es lo que tiene esto de querer incluir tantas cosas: se me acumula el trabajo por todos los lados, y me quedan montones de recetas por subir al blog. Además de cosillas de punto de cruz, claro...
Un inciso inicial, antes de empezar: ¿a alguno de vosotros se le mueve solo el cursor?. Me explico: estoy escribiendo, y de repente el cursor salta solito a la línea anterior. Con lo cual, lo que escribía queda en mitad de otra palabra, y a corregir tocan (con el consiguiente mosqueo, claro).
Le he pasado el antivirus, y nada. Probé con un antivirus online: cero patatero. Busco información en internet, y solamente encuentro referencias a un problema similar en Mac (yo tengo PC). Así que sigo igual, controlando el cursor para que no enloquezca, jajaja.
Si alguien me puede informar, se lo agradeceré.
Otra cosita: me comentáis que me sale un pedazo de publicidad de Eroski. ¡Y no sé cómo puedo suprimirla!.
A mí Eroski no me da un duro, ni tampoco productos (Es más, deberían pagarme no sólo por la publicidad, sino porque algunos miembros de mi familia  -que sé que me leerán- parece que llevan comisión en el Eroski, jajajaja... concretamente, en un Eroski situado en la tierra de origen de la empresa).  Y me molesta que salga una publicidad, que fastidia a los lectores, cuando ni me han pedido permiso para ponerla, ni me llevo un euro con este asunto...
En fin, que si alguien sabe cómo quitarla, pues lo dicho....
Bueno, vamos primero con las cosas de comer, que sin alimentos no podemos sobrevivir. Y después, como no sólo de pan vive el hombre, os enseñaré alguna cosilla de punto de cruz.
(NOTA: Ya sé que, según las nuevas normas ortográficas de la RAE, "sólo" no lleva acento...  Pero me cuesta el cambio, jajaja, ¡es que a estas edades, ya uno se resiste a aprender a escribir de nuevo!).


PRIMERA RECETA: NÍSCALOS SALTEADOS CON JAMÓN:

Soy una fanática de las setas. Y por Alicante no es tan sencillo encontrarlas, salvo las más habituales (champiñón y seta de cardo). Así que, cuando tengo oportunidad, pues la aprovecho.
Encontré en el supermercado unos níscalos a un precio más o menos razonable (dentro de lo que cabe....) y me lancé a por ellos sin pensarlo 2 veces.
Como creo que este tipo de setas, por su sabor tan exquisito, no necesitan recetas demasiado elaboradas (sería una pena disfrazar ese sabor), opté por lo más simple:
INGREDIENTES:
Niscalos
Jamón ibérico en taquitos (para unos 250 gramos de níscalos, unos 100 gramos de jamón)
Aceite de oliva
Hierbas provenzales (un puñadito pequeño)
Sal (poca)

PREPARACIÓN:
Limpiamos MUY bien los níscalos, bajo el chorro del agua, ayudándonos de un cepillito para sacarles bien la tierra. Los cortamos en trozos grandecitos con la mano, y los ponemos con una gotita de aceite nada más en una sartén honda o cazuela de barro.
Tapamos, y dejamos hacer a fuego mediano unos 10 minutos, moviendo de vez en cuando la sartén.
Transcurrido ese tiempo, escurrimos con cuidado el jugo que han ido soltando, añadimos un chorro de aceite, el jamón, la sal y las hierbas, y dejamos hacer a fuego lento unos 8-10 minutos.
¡A disfrutar!

SEGUNDA RECETA: FLORES DE CALABACÍN EN TEMPURA:

No sé si conocéis los blogs de Ana, tanto el dulce como el salado (si no los conocéis, ya estáis tardando en visitarlos, jejeje).
En su blog salado encontré esta receta tan deliciosa, que me llamó muchísimo la atención, puesto que yo nunca había probado las flores de calabacín.
Os recomiendo que, si tenéis ocasión, las probéis. Tienen un sabor fino y delicado.
Podéis comerlas como entrante, o como guarnición de platos de pescado o carne.
He tuneado un poquito la receta: Ana mezcla el queso con nueces, pero yo no tenía. Lo demás, es igual.


INGREDIENTES:
Flores de calabacín (utilicé unas 9 flores)
150 gramos de queso Philadelphia Light (o normal, o queso feta, u otro queso cremoso)
Harina de tempura (yo usé un preparado japonés que me regaló Hilda)
Agua y sal para la tempura
Aceite de oliva para freír

PREPARACIÓN:
Mezclamos bien el queso con las hierbas, rellenamos las flores con cuidado de que no se rompan (son delicadas), ayudándonos de una cucharita chica. Y, una vez rellenas, doblamos y remetemos los extremos de los pétalos, para que no se salga el relleno al freírlas.
Preparamos la mezcla de la tempura, rebozamos las flores, las freímos en aceite bien caliente (cuidando de que no se nos doren demasiado), las ponemos a escurrir en un papel absorbente, y servimos.

MOMENTO "PUNTO DE CRUZ"
Y aquí os dejo las dos últimas cosas que he terminado:

1)Este babero de Hello Kitty para la hija de una amiga:


2)Este Nacimiento, para mi Amiga Invisible del foro de manualidades (¡qué valor tengo, yo en un foro de manualidades... si sólo sé hacer punto de cruz, jajaja):

La foto no termina de hacerle justicia.

Bueno, espero que os guste todo, y feliz puente que se avecina, jejeje.

Tarta de nata (Thermomix, tradicional, para diabéticos y no diabéticos)





Tenemos hoy un día tristón a más no poder. Gris, cerrado, con bruma en el mar, y sin parar de llover. 
Aunque no hay las temperaturas tan bajas que sufren en Madrid, o en Castilla, o Asturias, aquí, por desgracia, el frío es muy húmedo. De ése que te cala hasta los huesos, por mucho que te abrigues.
Así que, nada: tarde de casita, ordenador, punto de cruz, y demás aficiones "indoor", como los campeonatos deportivos invernales, jajajaja.... La cosa no está para mucho paseíto, no...  
Pero en fin, es lo que tiene el invierno, que, afortunadamente, aquí no dura demasiado.


Ya sabéis que en este blog difícilmente encontraréis recetas muy complejas, muy elaboradas o "de alta cocina".... Ni soy tan buena cocinera, ni tengo tanto tiempo (por desgracia) como el que conlleva preparar platos de este tipo.  
A veces, cuando veo esos blogs tan maravillosos, con esa calidad de recetas, esa presentación, y esas preparaciones tan laboriosas y tan meritorias... me da un poquito de cosilla, al compararlas con lo que se publica en el mío.... (estoy hoy un poco baja de ánimo, como el día, jajaja).
Eso sí: intento traeros cosas ricas, fáciles y que sean resultonas y apañadas. Como esta tarta.


La receta original procede del blog de Beatriz. Ella la llama "falsa tarta de queso", y la hace sin Thermomix. Y yo la tuneé para Thermomix, e hice la adaptación para diabéticos (¡en qué hora!, porque se la zampó en un solo día, jajajaja). Os pondré también la versión sin Thermomix, y con azúcar.
Podemos cubrir sólo la base con la mezcla de galleta, como en la foto de arriba, o bien cubrir también los laterales del molde, formando una tartaleta, como en esta foto:


En esta segunda versión, os recomiendo que uséis un molde desmontable.
Queda una tarta muy suave, cremosa, y nada pesada. Os la recomiendo como postre de una comida un poco "cargadita", o para simplificar trabajo cuando tengáis mucho lío. 


Quizá pueda veniros bien para estas fechas. A lo mejor no para las cenas navideñas, puesto que es un postre muy sencillo, y ya sabemos que para estas celebraciones solemos preparar cosas más elaboradas y adornadas. Pero sí para esos otros días en los que vamos de cabeza, entre compras, comidas de empresa, preparación de platos navideños y demás historias:  se prepara con antelación, 6 horitas como mínimo en la nevera, ¡y a disfrutar!.
Una pequeña advertencia: estas cantidades son para un molde de 21-22 cms de diámetro... Si utilizáis uno más grande, quedará muy bajita.
Las cantidades de galletas son para forrar el molde entero, bordes también. Si sólo forramos la base, reduciremos un poco la mantequilla, y bastaría con unos 150 gramos de galletas)
Aquí la tenéis:


INGREDIENTES:
Para la base:
200 gramos (aprox.) de galletas María (Yo, galletas aptas para diabéticos. Suelo utilizar galletas de la marca "Gullón")
80 gramos de mantequilla derretida



Para la crema:
500 gramos de nata para cocinar.
2 sobres de cuajada (la cuajada Mandarín lleva fructosa, y la Royal, azúcar, pero muy poca cantidad)
5 cucharadas de edulcorante en polvo, o 5 cucharadas (rasas) de azúcar
Canela para espolvorear

PREPARACIÓN:
Trituramos las galletas (En la Thermomix, vamos dándole golpes de turbo hasta que esté todo bien pulverizado. Pero podemos triturarlas con picadora, o metiéndolas en una bolsa de plástico y pulverizarlas pasando el rodillo por encima).
Derretimos la mantequilla, y mezclamos con las galletas. Con esta pasta forramos la base de un molde (a ser posible, desmontable),previamente engrasado, y lo introducimos al horno precalentado a 180º durante 10 minutos.
Mientras tanto, vamos preparando el relleno. En Thermomix, lavamos el vaso, y ponemos después en él todos los ingredientes menos la canela.
Programamos 8 minutos, 90º, velocidad 2.
Cuando pare, lo echamos sobre la base, dejamos enfriar un poco, y después metemos a la nevera al menos 6 horas. A la hora de servir, espolvoreamos con canela.
Sin Thermomix: pues habría que poner la nata, la cuajada y el azúcar o edulcorante a fuego bajo en un cazo, removiendo constantemente con la cuchara de madera o el batidor de varillas para que se disuelva todo bien y no salgan grumos. En el momento en que empiece a hervir, lo retiramos del fuego. Lo demás, todo igual.


Tortilla de picadillo (o prueba de chorizo).... y Amigos Invisibles


Es tiempo de "Amigos Invisibles" en los foros y en los blogs...
Lamentablemente, llegué tarde al "Amigo Invisible Gastronómico" en el que participan los blogs de cocina, porque me pilló en Siria... pero he estado viendo estos días los regalos tan estupendos que van llegando, ¡y me ha dado una envidia tremenda!. El año que viene, no se me escapa.
En el que sí he podido participar es en el del foro "Mundorecetas". Y tuve la suerte de que me tocara una Amiga Invisible estupenda: Raquel. (Niña, te llamo en cuanto cuelgue esta entrada, que parece que estamos jugando al gato y al ratón, jajaja). Una persona encantadora, y una cocinera estupendísima... (ya sabes que tengo pendiente apuntarme a alguna comida de ésas tuyas domingueras, jejeje...)
El nick de Raquel en el foro es "Soriana"... y como buena soriana, me ha llenado de productos de su tierra, a cuál más delicioso. Aquí los podéis ver:
Miel de Soria... Está cristalizada, pero con la "rasca" que hace, es algo normal. Nada que no se solucione calentándola al baño María, jejeje.


"Manjar de la tierra" dice el paquetito... y os puedo asegurar que no exagera en absoluto (duró un asalto la bolsa , jajaja)



Mirad qué monada. Es sal de boletus.... (la prepara ella). Y el bote es de comérselo.



Aquí, la caja con los paquetitos cerrados:


Y aquí, parte del "lote" completo...


No podía faltar la mantequilla de Soria... Me trae recuerdos de cuando era pequeña: yo MATABA por esa cajita de mantequilla, con las flores en rosa (de toda la vida he sido de "buen diente", qué le vamos a hacer, jajaja. Eso sí, siempre productos de calidad, ¡que no se diga!).


Y, bueno... tenemos aquí los productos "estrella" de la tierra: Morcilla, salchichón y picadillo:


Estaba ella preocupada pensando que no sabría qué era el picadillo, pero gran parte de mi familia es segoviana, y allí también es muy típico, ¡así que lo tenía perfectamente "ubicado", jajaja!.
Para los que no lo conozcáis: viene a ser "lo de dentro" del chorizo. Carne de cerdo, pimentón, ajo, sal... En Extremadura, le llaman "prueba" (hay prueba de chorizo y de salchichón).

Como no todos los días se tienen cosas tan deliciosas a mano, ya hemos empezado a darle juego, jejeje.
Esta vez la autora de este plato no soy yo, sino mi marido, que en casa es el "encargado de las tortillas" (iba a decir otra palabra, pero se presta a otro tipo de interpretaciones, jajajaja). Yo me he limitado a rehogar el picadillo y a inmortalizar el resultado final (y a comérmelo, claro). Así que aquí os dejo la receta, con sus truquillos para que quede alta y esponjosa. Espero que os guste, y que, cuando vayáis a Soria o Segovia y leáis en la carta de un restaurante o en el escaparate de una carnicería la palabra "picadillo"... no dejéis de probarlo, que os gustará.

¡Ah!. Antes de poneros la receta, quiero enseñaros el regalín que me ha hecho María José... 

¿A que es precioso?. Esta chica es una artista, además de buena cocinera...

Ya, ya voy, que me enrollo como las persianas...


INGREDIENTES (Para 4 personas... o 3 que coman mucho)
4 huevos
150 gramos de picadillo o prueba de chorizo
Aceite de oliva para cuajar la tortilla



PREPARACIÓN:
Pues nada, salteamos un poco el picadillo en una sartén o cazuela (no hace falta aceite), separamos las claras de las yemas, batimos las claras hasta que aumenten bastante su volumen (no a punto de nieve, basta con que doblen el volumen y se queden blancas), batimos las yemas, mezclamos todo, y a cuajar a la sartén, donde habremos precalentado el aceite de oliva. 

Es importante irla haciendo a fuego lento, dándole varias vueltas, hasta que consigamos el punto de cuajado deseado, según nos guste más sequita o más líquida.
No necesita sal: el picadillo ya la lleva.

¡A disfrutar!.

Pastel de pollo y piñones al microondas


Bueno, pues aquí me tenéis, para variar, en "modo masliáquelapatadeunromano ON".  Por eso, y para estar a tono con mi acelere, os voy a poner hoy una receta deliciosa y rapidísima de hacer,  con la que podéis quedar fenomenal para servirla en un picoteo tipo buffet, como fiambre. O podéis llevarla al campo, o servirla en una comida fría (aparte de comerla un día normal, por supuesto, jajajaja). Para verano, es comodísima, porque se tarda poquísimo en prepararla, y se puede hacer con antelación.
Es una receta muy versátil, porque admite muchas posibilidades. Yo, además de la versión que voy a publicar, la he preparado sustituyendo el jamón ibérico por taquitos de York  braseado (porque iba a comerla mi padre, que no puede tomar sal). A veces le he añadido aceitunas. Da igual: está riquísima de cualquier forma..
Congela muy bien.
La receta no es mía, sino de Ana (Azores), que es la autora de un blog fantástico, que hoy se ha convertido en un libro estupendísimo....



Esta, concretamente, no figura en el libro.... pero, como estoy convencida de que habrá un "Recetas de Mamá II", e incluso "III" y "IV", seguramente acabará apareciendo.
Os recomiendo el libro, que podréis encontrar en El Corte Inglés, FNAC, Casa del Libro... (o en las páginas web de estas librerías). Estoy segura de que os va a gustar mucho, y puede resultar un buen regalo para estas navidades... Además, las recetas de Ana tienen garantía de éxito, ¡doy fe!.

En fin, que perdonad que sea hoy tan escuetísima, (diréis: "qué bien, hoy no nos cuenta su vida", jajaja), pero los finales de mes es lo que tienen: siempre hay prisas.  Y me he traído papelacos a casa, a ver si les doy un pequeño impulso antes de irme a dormir... y, si me da tiempo, visito vuestros blogs y os contesto en la entrada anterior (si no, mañana).

INGREDIENTES:
3/4 kg de pechuga de pollo
200 gramos de jamón ibérico (o serrano, si no tenéis)
200 gramos de jamón de York
100 gramos de piñones
200 ml de nata líquida (yo utilicé la Crema Ligera Puleva)

PREPARACIÓN:
Picamos el pollo (previamente, quitaremos toda la grasa y las ternillas de la pechuga) y los dos tipos de jamón (si lo hacéis en la Thermomix, hacedlo en 3 veces, poniendo un máximo de 300 gramos de carne y jamón, y programando 10 segundos a velocidad 6-8). 
Añadimos los piñones y la nata, y mezclamos bien.
Formamos un rollo (no os preocupéis si queda algo pegajoso), lo envolvemos muy bien en papel film, dándole varias vueltas de papel, y lo metemos en el microondas, programando 8 minutos a 800 w. Le damos la vuelta y volvemos a programar el mismo tiempo y potencia.
Sacamos, dejamos enfriar, y metemos en la nevera. A la hora de servir, quitamos el papel y cortamos en lonchas.
Queda muy rico solo, en plan fiambre. Y también acompañado de ensalada de pimientos asados, o puré de patatas, cebolla caramelizada, patatas fritas, ensaladita de lechuga y tomate....
¡Buen apetito!.

Sí, otra vez pimientos rellenos... ¡de pollo!. ¡Ah, y punto de cruz!.





Pozí, creo que llevaba sin rellenar nada desde antes de irme a Siria y Jordania ... cosa rara en mí, jajaja (sí, ya sé que no hace ni 2 meses del viaje, pero sigue siendo raro en mí, qué queréis que os diga....) 
Y tampoco os había puesto ninguna receta de pimientos, ¿acaso me estaba curando de mi obsesión rellenadora y pimientil?
¡Qué va!. En cuanto he tenido la más mínima oportunidad, ¡zas!, ¡OOOOOOTROS pimientos rellenos!. ¡Si es que no lo puedo evitar, me vuelven loca!. ¡Y son tan socorridos, y tan versátiles, con tantas posibilidades....!.
¡Y lucen tanto en una mesa, y con un buen relleno sirven como plato único...!.
Ya, ya sé que todos los adictos encuentran mil argumentos para justificar su adicción, ¡qué me vais a contar a mí, que soy ex-fumadora!. Esa es la realidad... (pero es que están riquísimos los pimientos, jajajaja)
En fin, la cuestión es que Flori publicó esta receta en el foro de "Mundorecetas", aunque los suyos iban rellenos de carne de ternera. Y  yo los vi tan monos, tan coloridos, así en rojo-amarillo-verde, como los semáforos... que me dije: "¡Es-ta receta - la tienes que probar!". 
Y así fue... pero pensé que, ya que hago varios platos de pimientos rellenos de ternera picada, podría hacer un experimento para ver cómo quedaban con pollo.
¡Oye, pues muy ricos, de verdad!. ¡Buenísimos!. (Y no me digáis que no son monos, colocados en la fuentecita en plan semaforil).


Otra ventaja: se congelan. Con lo cual, para mí es un plato estupendo, porque tengo comida para más días. 
Y después, se descongelan, se les da un "calentón" en el microondas, ¡y a comer!.
Podemos tomarlos solos, o con una guarnición de arroz. 





INGREDIENTES (Para 6 personas con un apetito "normal. En caso de ataque de hambre, igual puede alguien comerse 1 y medio, o 2, jejeje):
6 pimientos tricolores “semáforo” (2 amarillos, 2 verdes, 2 rojos) con bonita forma y de tamaño pequeño o medianito.
400 grs. de pechuga de pollo
1 calabacín pequeño.
5 tomates rallados
1/2 cebolla
1 diente de ajo
80 gramos de jamón ibérico
80 gramos de champiñones
Queso en lonchas
Vino fino
Sal, pimienta negra
Aceite de oliva
Un puñadito de hierbas provenzales




PREPARACIÓN:
Lavamos bien los pimientos, los secamos, y les cortamos la parte de arriba formando una tapita. Los limpiamos bien por dentro (quitamos las semillas y las pielecitas, y terminamos de lavarlos poniéndolos debajo del grifo). Los ponemos boca abajo sobre una toallita, paño o papel de cocina para que se sequen y escurran el agua de dentro.

Mientras tanto, calentamos en una cazuela o sartén honda el aceite de oliva (3 cucharadas, o un buen chorro). Picamos en cuadritos chicos la cebolla, el calabacín, el champiñón bien limpio, y el ajo, lo salpimentamos, y lo ponemos a pochar a fuego lento en la sartén. Tiene que quedar blandito.
Picamos el jamón y la pechuga de pollo (podemos comprar la carne de pollo ya picada). Yo lo hago en la Thermomix, no más de 300 gramos en cada tanda, y dándole varios golpes de turbo. Y, cuando esté hecha la verdura, añadimos la carne picada, mezclamos bien, y rehogamos a fuego un pelín más alto, hasta que se vaya evaporando. Probamos el punto de sal.
Después agregamos un buen chorro de fino, y reducimos.
Añadimos entonces el tomate rallado y las hierbas provenzales, mezclamos, comprobamos el punto de sal, y agregamos seis lonchas de queso troceado. Removemos bien hasta que el queso esté deshecho y quede todo bien mezclado, rehogamos un poco, y retiramos del fuego.
Con esta mezcla rellenamos los pimientos, los colocamos en una fuente de horno, ponemos sobre cada uno unos trocitos de queso en lonchas, tapamos con su "tapadera", echamos por encima un chorrito de aceite y una pizca de sal, y metemos al horno precalentado a 180º.
Los horneamos 30 minutos destapados, después cubrimos con papel de aluminio y horneamos unos 30 minutos más, hasta que estén hechos (a lo mejor necesitan un pelín más de tiempo).



Ricos, ricos...


Bueno, y, cambiando de tema, también llevaba un tiempecito sin enseñaros nada de punto de cruz. El "Carrelage" progresa adecuadamente, pero no lo he inmortalizado todavía en esta fase (queda para otra entrada). Sí os enseñaré alguna cosita que he terminado, todas ellas bastante facilitas, en esta ocasión:


*Este cuadrito, que saqué de una revista francesa de bordados, "De fil en aiguille".  


Me pareció que ha quedado muy fino y sencillito...


*Y ahora, vamos con la tanda de baberos para mi futuro sobrino...








Tengo un cuadro-natalicio chulísimo en parrilla de salida... a ver si me "deslío" y lo empiezo (aunque hasta marzo hay tiempo...).


Bueno, espero que me perdonéis por rellenar más pimientos (¡pero probadlos, en serio!), y que os gusten mis cosillas de punto de cruz.
¡Ah!. Si hay algún psiquiatra o psicólogo en la sala... ¿es grave lo mío con los pimientos?. ¿Tiene cura?


Un beso a todos.
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