Pudding de bollería y fresas


Ante todo, mil gracias a todos los que me habéis felicitado por mi cumpleaños... (hay que ver, 48 tacos ya, ¡qué barbaridad, jajaja! ).  Aunque bueno, no es mala edad: asustan más las "cifras redondas", las que acaban en cinco tienen muy mala rima, y si llevan un 6 y un 4 ya sabéis: la cara de tu retrato, jajaja....
Las "celebraciones" han sido fuera de casa, así que por aquí seguiremos con recetas de cocina "diaria", porque se me olvidó llevar cámara al restaurante, jeje...
Este pudding es un tuneo-copieteo descarado de Belén... y el resultado de un "Desastre en la cocina 3.0": unas magdalenas de fresa con sirope de agave que quise hacer, y que me cargué por querer añadir más cantidad de sirope para que al "personal" le gustaran más. Parecía que se habían caído al agua: no subieron nada, salieron húmedas, llenas de agujeros, y no malas de sabor, pero impresentables en "sociedad". Así que recordé esta receta de Belén, y como tenía un cajón de "Fresón de Palos" que había comprado esa tarde, pues me puse manos a la obra.

Ya sabéis que, cuando una copia a Belén, cualquier parecido con el original es mera coincidencia, jajaja, así que os pido que seáis indulgentes conmigo....
Por cierto, el fresón de Palos, una auténtica delicia. Fresones grandes, sabrosos y jugosos. Eso sí, hay algunos "mutantes", como podéis ver, jajaja...





Pero los "mutantes" están buenísimos también, jajaja...
Mi mano es chica, pero, de todas formas, os podéis hacer una idea del tamañito de los fresones...
El pudin de Belén es de melocotón, pero decidí sustituirlo por los fresones, que, como veis, estaban en su punto....
Bueno, pues... al grano. Empezamos con el paso a paso.
INGREDIENTES:

8-9 magdalenas (podemos sustituirlas por bollería, bizcochos, o pan del día anterior).
Por cierto, observad las pobres magdalenas, qué penita dan
3 huevos grandes
1 palo de canela
6- 8 fresones grandecitos.
1/2 litro de leche
1 cucharadita de vainilla o la cáscara de un limón
2-3 cucharadas de sirope de ágave
Para hacer el caramelo: 2 cucharadas de agua y 2 de fructosa
(Por supuesto, podéis utilizar azúcar en vez del sirope de ágave y la fructosa).
Yo utilicé vainilla en vez de limón, básicamente porque los limones, en casa, están en un mini-limonero que hay fuera... y el día que preparé el pudding estaban cayendo, literalmente, chuzos de punta. Como no quería salir a coger limones vestida como el "Capitán Pescanova", opté por la vainilla, y salió muy rico.



PREPARACIÓN:
En primer lugar, preparamos el caramelo (yo lo hago en el microondas, pero programando de minuto en minuto para que no se queme).

Mientras se va enfriando, hervimos la leche con el palito de canela, el sirope de ágave y la vainilla o corteza de limón. En Thermomix, programamos 9 minutos, temperatura 100º, velocidad cuchara con giro a la izquierda.

Dejamos que se vaya templando, pero todavía no retiramos ni la canela ni el limón.
Partimos en rodajas los fresones y las magdalenas, pan o bollos.

Vamos cubriendo el molde con una capa de rebanadas de bollería o pan.
Y colocamos encima una capa de fresas...

Repetimos una o dos veces, terminando con rebanadas de pan o bollos.

Y entonces, sacamos la corteza y el palito de canela, batimos los huevos y los mezclamos con la leche, y vertemos esta mezcla en el molde...

(Foto regular, pero si una ya no es muy buena fotógrafa con dos manos, imaginaos con una, mientras con la otra vierte leche en un molde, jajaja...).
Aplastamos un poco con una espátula para compactarlo:

Y lo metemos en el horno precalentado a 180º, con agua en la bandeja para que no se reseque (si tenéis horno con función vapor, este paso no será necesario).

Tarda aproximadamente 45 minutos en cuajarse.
Sacamos del horno y dejamos enfriar antes de desmoldar.

Podemos servirlo solo, con caramelo líquido, nata, crema o helado de vainilla.

Que lo disfrutéis, y paséis un buen fin de semana (en parte de España, muy largo... aunque otra vez malejo desde el punto de vista climatológico).

Fiambre de pollo facilísimo


Con esta receta quiero participar POR LOS PELOS en el concurso del blog de Carmela "Comida para llevar".
Y es, como otras muchas, una de esas recetas que surgen de una improvisación, de uno de estos días en que no sabes qué hacer de comer. Pero salió tan rica,  que decidí aportarla al concurso, porque es un plato comodísimo para llevar al campo, a la playa o al trabajo.
Está bueno frío, o templadito, solo o acompañado de una salsita de tomate (eso, si lo lleváis al trabajo y podéis calentar la salsa, jejeje....). Si pensáis comerlo en plan "picnic", podéis llevar las rodajas ya partidas, que os resultará más cómodo. E incluso os podéis hacer un bocata con una lonchita de fiambre.
Bueno, pues, sin más preámbulos rolleros, aquí va la receta:


INGREDIENTES:
1/2 kg de carne de pollo picada
1 diente de ajo mediano
Miga de pan remojada en leche (un poco más de la mitad de una loncha de pan de molde sin corteza)
Un puñadito de boletus deshidratados, o sal de boletus.
1 huevo
Queso rallado 4 quesos (unos 75-80 gramos)
Sal
Pimienta
3-4 lonchas de jamón de York.
PREPARACIÓN:
Ponemos en un bol la carne, el ajo picado MUY pequeñito, la miga de pan, el huevo, las setas deshidratadas, la sal, el queso y la pimienta. Y mezclamos todo, con las manos o con una cuchara de madera (normalmente, mejor con la cuchara para que podamos trabajarlo con más facilidad) hasta que esté bien integrado.
Dejamos reposar unos 15-20 minutos.
Sobre una hoja de papel de aluminio, colocamos 2-3 lonchas de jamón de york (de la marca "Campofrío" hay unas que son un pelín más largas de lo habitual, y con ellas sólo necesitaríamos una y media). Pondremos encima la mezcla picada, cubrimos con otras 2-3 lonchas de jamón, y formamos un "pastelón" alargado, procurando que el relleno quede bien cubierto por el jamón.
Envolvemos con el papel de aluminio, y cerramos bien el paquete.
Lo metemos a horno precalentado a 200º durante 1 hora, más o menos. Cuando falte un cuarto de hora, abrimos el paquete para que se tueste un poco el jamón.
Así queda al sacarlo del horno. No hay que cortarlo hasta que no se enfríe.

Espero que os guste.... Mañana andaré de celebración de cumpleaños, así que entraré poco por aquí.
Un beso a todos.
EDITO: Para los amigos de Chile (como Titi) y de otros países donde no se conozca esta seta, pinchando AQUÍ encontraréis información sobre el "Boletus Edulis" (que podéis sustituir por cualquier otra seta deshidratada)

Pañuelitos de espárragos y queso


Bueno, pues ya se fue la Semana Santa.... y con ella se marcharon, como todos los años, las lluvias, ¡hay que ver!. El otro día leía a un sevillano cofrade que decía (hartito,el pobre, de no haber podido salir casi ni un día)que, si se pusiera la Semana Santa en agosto, seguro que TAMBIÉN caería el Diluvio Universal, jajaja...
Y, visto lo visto, estoy plenamente de acuerdo con él. Da igual que caiga pronto que tarde: siempre llueve.
Pues, nada: hoy solecito, calor, la gente en la playa, y los críos bañándose en la piscina de casa...¡tiene tela el asunto, después de que el Jueves Santo se inundara la calzada de nuestra calle, y en una urbanización cercana tuvieran que ir los poceros porque se anegó el garaje!. Ahora ya tendremos un tiempo estupendo, ya veréis.... bueno, a los madrileños se os estropeará en cuanto empiece la Feria de San Isidro... o la del Libro, jajaja....
Que sí, que ya dejo el parte meteorológico, ya.... Hoy traigo un aperitivo o entrante sencillo y riquísimo. Ya me llamó mucho la atención cuando lo vi en el blog de Tere, pero no me imaginaba que me iba a gustar tanto. Y aquí el "antiverde" se los comió encantadísimo, así que mejor todavía.
Aunque la receta es más simple que el mecanismo de un chupete, os dejo un pequeño paso a paso, que una imagen vale más que mil palabras...
Las cantidades, claro está, dependerán de los "pañuelitos" a preparar. Como entrante, con 2 "pañuelos" te quedas estupendamente (me refiero a personas de apetito normal).
Si los queremos para picoteo o aperitivo, podemos dejarlos "formados" con antelación, tapados con un paño húmedo para que no se reseque el pan, y darles un golpe de horno justo antes de ir a servirlos.

INGREDIENTES:
Espárragos verdes. Yo los prefiero frescos, con diferencia, pero hay quien los utiliza de bote.
Pan de molde integral sin corteza
Mayonesa
Queso (yo utilizo rallado "4 quesos", pero podemos utilizar queso en lonchas o daditos: lo importante es que funda bien.

PREPARACIÓN:
Quitamos la parte dura de los espárragos y los colocamos en una fuente apta para microondas. Les echamos un chorrito de aceite, tapamos, y cocinamos unos 3-4 minutos a 800 W (Este paso, obviamente, lo omitiremos si usamos espárragos de bote).

Con un rodillo, aplanamos las rebanadas de pan de molde, hasta dejarlas finitas:

Y las untamos con mayonesa:
Ahora vamos a colocar los espárragos encima. Se forma mejor el "pañuelito" si los ponemos en diagonal.

Como podéis ver,  colocaremos encima el queso. Y ahora doblamos, formando un pañuelo o canutillo:

Si queremos asegurarnos de que no se nos despeguen los picos, los "pegamos" con una gotita de mayonesa.
Colocamos los pañuelitos en una fuente de horno....

Y gratinamos hasta que se funda el queso, y el pan se dore un poquito (la intensidad del dorado va en gustos).
Servimos calentitos.

NOTA: Una versión pelín más lujosa, y riquísima: después de la mayonesa, le añadimos una lonchita fina de salmón ahumado.
¡Que los disfrutéis, y que tengáis buena semana!.
Un besote.

Punto de cruz: estado de la cuestión


Os pongo una entradita rápida, para enseñaros cómo van mis trabajos de punto de cruz. Este mes ha sido un poco raro, porque entre unas cosas y otras no he podido dedicarle todo el tiempo que hubiera querido. Y, además, he empezado un nuevo trabajo, que es el "Marquoir de Gwenn", de Alice&Co:

Me está encantando cómo queda, aunque me falta una barbaridad todavía.

Las matriuskas ya las habéis visto en el encabezamiento... ahora queda lo más "feo": terminar todo el borde.

Y el "Ackworth School" va lentillo, pero va...
Tuve algún error, que me retrasó un pelín porque tocaba deshacer, ¡con la rabia que me da....!

Entre medias, se me coló está matriuska....

Y ya os enseñaré el avance de abril del "SAL" del Hilo Rojo.
Un besote, ¡y mañana vuelvo a trabajar!. ¡Se acabaron las vacaciones! (ahora saldrá el sol, ya lo veréis, ¡grrrrr!).

Estofado a la cerveza



Desde que encontré la receta del estofado irlandés de ternera en Recetas de Rechupete, me había quedado con la idea de hacerlo. Pero, ¡espabilada que es una...!, el día en que se me ocurre prepararlo, me doy cuenta de que en casa no hay cerveza negra, que es festivo, y que encima están cayendo chuzos de punta, con lo cual las ganas de salir a buscar una latita de cerveza son manifiestamente mejorables, jajaja.
Así que, para variar, ¡tuneo al canto!. Será un estofado menos "irlandés" y más "hispánico", porque en lugar de Guinness Extra Stout lo he hecho con "Mahou 5 estrellas". Pero, bueno, en cualquier caso, delicioso. La carne queda tiernísima, y la salsa.... preparad pan, porque lo vais a necesitar.
De todas formas, tengo pendiente hacer la receta "auténtica", con cerveza negra.
La elaboración es absolutamente tradicional: en "Recetas de Rechupete" utilizaron una cocotte "Le Creuset", que he pensado en autorregalarme en breve, pero, mientras cae o no cae, utilicé la olla WMF en "modo sin presión", jejeje (vamos, de cazuela normal).
Esta vez no hay fotos del paso a paso: la batería estaba descargada, y tenía una pinche de cocina pelando patatas y rallando tomate que no sé si quería ser inmortalizada, así que únicamente veréis el resultado.
Así que aquí os dejo este estofadito tan rico. No quería demorarme mucho en subirlo, que dentro de nada estamos con el burkini de nuevo y, salvo los amigos del Hemisferio Sur, los demás no tendréis muchas ganas de un platito de esta contundencia. Pero, si podéis, probadlo, ¡no os arrepentiréis!.


INGREDIENTES:
1 Kg de carne de ternera para guisar, cortada en dados
2 tomates
5-6 patatas medianas
4-5 zanahorias
Tomillo
2 latas de cerveza  rubia (la receta original lleva 1/2 litro de cerveza Guinness)
Sal
Pimienta
Caldo de carne (unos 200 ml)
2 cebollas grandecitas
3 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Harina.

PREPARACIÓN:
Salpimentamos la carne, y la enharinamos.
Calentamos el aceite en la cazuela, y salteamos la carne a fuego vivo. Debe quedar doradita. Una vez hecha, la sacamos y reservamos en un plato.
Si se hubiera quedado algo del rebozado pegado al fondo, lo rascamos con una espátula, y en ese aceite caliente freímos los ajos picados, bajando el fuego (que no se quemen).
Añadimos la cebolla picada en juliana, y rehogamos unos 10 minutos a fuego lento.
Mientras tanto, rallamos el tomate y pelamos las patatas y zanahorias. Las zanahorias las cortaremos en rodajas finitas, y las patatas en cuadritos, chascando algunas con las manos, para que nos sirvan para espesar la salsa (así soltarán mejor el almidón, parece ser).
Agregamos las zanahorias, removemos todo bien, y rehogamos 5 minutos.
Ahora añadiremos las patatas. Mezclamos bien, y rehogamos 5 minutos.
Vamos a agregarle el tomate rallado y el tomillo. Dejamos sofreír unos 10 minutos, y añadimos la carne y la cerveza.  Agregamos un poco de sal y pimienta (probamos el punto), removemos bien, y dejamos reducir unos 15 minutos a fuego medio.
Entonces, agregamos el caldo hasta cubrir la carne,  bajamos el fuego, y dejamos cocer unas 2 horas, hasta que la carne esté blandita y se haya reducido el líquido, teniendo buen cuidado de remover de vez en cuando para que no se agarre.
Está mejor de un día para otro.
Espero que os guste... Las fotos iniciales eran horribles, pero "el personal" no estaba por la labor de esperar a que "retratara" mejor el estofado, jajaja.
Afortunadamente, lo he vuelto a preparar, y ya queda más favorecido, jejeje...

Os dejo con una puesta de sol en Palmira (Siria). Tal y como se está poniendo la cosa, temo que tardaremos en poder volver a verla en el mismo sitio....



Un besote, feliz vuelta de vacaciones, y feliz Pascua.

Croquetas de setas



Todos tenemos alguna receta que, sin que sepamos muy bien por qué, es la favorita de nuestros familiares y amigos. Un plato que siempre nos piden, que nuestros hijos se empeñan en que se la hagamos por su cumpleaños, o que nuestros amigos nos alaban especialmente.
A lo mejor no es algo especialmente original, ni novedoso, ni con ingredientes carísimos, pero el caso es que, siempre que la hacemos, es un exitazo.
Bueno, pues a mí me ocurre con las croquetas. Siempre que hay cenas de amigos, me preguntan "¿Vas a hacer croquetas?". Y muchas veces no las hago porque no me apetece poner siempre los mismos picoteos, pero, si no hay croquetas, protestan, jajaja. También las piden cuando organizamos alguna comida o cena "de traje"...
Por eso, cuando Angie me invitó a participar en su concurso "Tu mejor receta", lo tuve muy claro: las croquetas no podrían faltar. Tenía que concursar con las croquetas.
Y, aunque ya hace mucho tiempo que subí la receta al blog (en la versión "de jamón"), he querido volver a traer aquí éstas de setas, con su paso a paso. Sinceramente, creo que salen muy ricas.
No hago nada innovador: preparo las croquetas como lo hacía mi abuela, y como lo hacen mi madre y mi tía (el resto de la familia es un poco vago para cocinar, o directamente pasan de la cocina,¡qué se le va a hacer!).  Ahora, con las fotos, iréis viendo cómo.
Al lío:


INGREDIENTES:
Harina de trigo
Maizena
(O sólo harina de trigo, si lo preferís)
Setas a vuestro gusto (esta vez, son champiñones "vulgaris")
Sal
Nuez moscada o pimienta (al gusto)
Cebolla.
Aceite de oliva (virgen extra)
Para rebozar: huevo batido y pan rallado


PREPARACIÓN:
Picamos MUUYYYY finita la cebolla (unos 30 gramos). Da un punto muy jugoso a las croquetas, pero no a todo el mundo le gusta encontrarse con un trozo grande de cebolla al comerlas....

En una sartén honda, calentamos 1 cucharada de aceite de oliva, y rehogamos la cebolla a fuego lento, que vaya quedando blandita pero que no tome color.


Ahora vamos a lavar y picar finitas las setas. Que se noten los trocitos, pero que no queden demasiado grandes.
Con unos 80-100 gramos de setas limpias sería suficiente: las croquetas con excesiva cantidad de relleno no quedan tan suaves, y son más difíciles de formar. Pero tampoco vamos a hacerlas "tipo posguerra": es decir, todo harina y poco "tropezón" (en aquella época, no les quedaba otro remedio porque no había qué echarle a las croquetas... ahora, "de momento", podemos aún hacerlas más sustanciosas.)
Comprobamos el punto de la cebolla (yo me como un trocito para ver cómo va haciéndose). Si ya está blandita, añadimos las setas. No hará falta añadir más aceite: se irán cocinando en su propio jugo.
Añadimos la sal al gusto. Yo he aprovechado para utilizar esta sal de boletus que me regaló mi amiga Raquel...
Dejamos que se rehoguen un ratito las setas. Cuando estén hechas, pasamos a sofreír la harina.

Yo voy añadiéndola cucharada a cucharada, removiendo bien para que se integre con el relleno. Normalmente, para preparar croquetas para 4 personas, pongo 8 cucharadas: 5 de harina y 3 de maizena.
La proporción siempre será así: un poquito menos de maizena que de harina. La maizena da mucha suavidad a la masa, pero si las hiciéramos enteras de maizena, costaría mucho más formarlas después, no lograríamos la consistencia deseada.
También podemos hacerlas solamente con harina.

Dejamos que se sofría un ratito la harina, removiendo de vez en cuando. Este paso es importante: de lo contrario, la masa tendría un sabor más "a crudo".


Y ahora, vamos a agregar la leche, la nuez moscada rallada, y la pimienta.  Y ahora... llega el momento en que muchos me vais a matar, porque voy a soltar una de las frases que más odio de todo el léxico culinario: ¿Cuánta leche utilizamos....?
LA QUE ADMITA..... 
Sí, sí, señoras y señores.... Lo que habéis leído. La que admita, jajaja. 
Como, llegados a este punto, os preguntaréis lo mismo que me suelo preguntar yo (¿Y cómo c... narices sé yo cuánta admite, si no las he hecho nunca?), voy a intentar explicar lo mejor que pueda el concepto indeterminado "la que admita".
Yo, normalmente, para las cantidades que os he indicado, suelo utilizar de 3/4 de litro a 1 litro de leche. Hay que ir añadiéndola poco a poco....

Y removiendo muy bien, hasta que se vaya mezclando con la harina y se vayan deshaciendo los grumos.
Ojo: tiene mucho mejor arreglo si nos queda espesa, así que, inicialmente, es mejor ser prudente y añadir menos leche: si sale espesa, agregaremos más cantidad y quedará perfecta la masa.... pero, si nos queda líquida, habría que añadir harina "en crudo" y el sabor no sería igual.

Hay que ir poco a poco, no añadiendo más leche hasta que no tengamos la masa bien ligadita y sin grumos.


Removemos sin parar hasta que veamos que la masa se despega de las paredes de la sartén:

(Aquí todavía le falta un pelín).

Podemos entonces añadir un poquito de leche, pero no mucho más. Hay que recordar que, cuanto más cremosa esté la masa, más ricas serán las croquetas, pero también más difíciles de formar (con "croquetera" os costará menos... yo no tengo, jejeje).

Cuando esté la masa en su punto, dejamos cocer un poquitín (5 minutos como mucho) removiendo sin parar, retiramos del fuego, y la extendemos sobre un plato o fuente plana para que se enfríe. (Con "croquetera" o manga pastelera os podéis ahorrar este paso)

Cuando esté fría (mejor hacerla con varias horas de anticipación), es el momento de formar las croquetas.
Podéis hacerlo con dos cucharas, o con las manos húmedas...

Ojo: he dicho "HÚMEDAS", no "EMPAPADAS". Si os mojáis demasiado las manos, sólo conseguiréis diluir la masa, jajaja....
Una vez formadas, las rebozamos en huevo batido y pan rallado....

Y las freímos en abundante aceite. Éste ha de estar caliente, pero no humeante.

Cuando estén doradas, las sacamos y las escurrimos sobre papel de cocina para que suelten el exceso de aceite... ¡y a comer!.

Espero que os gusten tanto como a nosotros.
Feliz fin de Semana Santa... y esperemos que pare de llover.
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