Fabada asturiana


Bueno, pues llegó la hora de presentaros el "homenaje" que nos dimos la semana pasada.
Debo deciros que yo no soy precisamente una loca de las alubias; pues bien: estas fabes son una auténtica delicia. Se deshacen en la boca, cremosas, suaves, ...
¿El secreto?. Pues, en primer lugar, contar con ingredientes de primera calidad. No sirve cualquier alubia blanca; es necesario utilizar "fabes de la granja", (pinchad en el nombre para saber más).
Y, en segundo lugar... ¡paciencia, hermanos!. La fabada requiere grandes dosis de paciencia. No porque sea un plato laboriosísimo de preparar, sino porque necesita una cocción lenta.  La clave está en "darle su tiempo" y no pretender apresurarnos: la espera merecerá la pena, seguro. Hay que aprovechar una tarde que vayamos a estar tranquilos en casa... o levantarnos tempranito,jejeje.
Yo, en estos casos, no tuneo ni improviso con las recetas: hay que acudir a las fuentes fiables. Y Belén es una de las fuentes más fiables que conozco, además de ser asturiana, así que doble motivo para copiarle, sin alterar una coma.
Eso sí:  la mía está: a)Un pelín más caldosa que la suya, porque en esta santa casa les gustan los guisos algo caldosos. Y b)Un pelín más roja que la suya, porque le puse mucha morcilla.  En cualquier caso, fue un triunfo absoluto y rotundo ... aunque después me tocó andar 6 kms a una temperatura de 1 grado (lo cual, para Alicante y a las 4 de la tarde, es una "rasca" de altísima consideración) para bajar la comida, jajaja.
No hice como algunos amigos asturianos, que rematan la "faena" con un arrocito con leche de postre, porque entonces, más que andar, nos habría tocado rodar.
Sin más rollos macabeos, paso a transcribiros la receta, tal y como la hace Belén. No falla, os lo aseguro.

INGREDIENTES:


150 gramos de fabes por persona (pesadas en seco)
1 morcilla asturiana de cebolla
1 trozo de lacón curado
1 trozo de panceta salada
1 chorizo
1 trozo de tocino salado
1 cucharadita de pimentón dulce (rasa)
Aceite de oliva virgen extra.
Unas hebras de azafrán
Sal (si es necesario; yo no le puse)


PREPARACIÓN:
Lavamos las fabas debajo del grifo, y las ponemos en remojo. Dependiendo de si las fabas son más o menos antiguas, requerirán más o menos remojo, pero nunca menos de 12 horas. Es preferible que el agua sea blanda (así que, en mi caso, dada la "magnífica" calidad del agua alicantina, compré una garrafa de agua mineral de la baratita, que la ocasión lo merecía, jejeje).
Aumentan mucho de tamaño, casi lo llegan a duplicar, así que ponedlas en un bol grande, y bien cubiertas de agua.


Pondremos, aparte, a remojo el lacón, panceta y tocino.


Para hacerlas, necesitaremos una olla alta. En ella, pondremos les fabes, sacándolas del remojo; añadiremos el pimentón, y un buen chorro de aceite.  


Cogemos la olla por las asas, y volteamos las fabas hasta que estén bien impregnadas del aceite. Con esto, conseguiremos que no se despellejen y que las fabas queden mantecosas, enteras y con la piel suave.
Ahora añadimos a la olla el lacón, la morcilla, la panceta y el tocino (el chorizo lo vamos a desgrasar, cocer aparte, y  añadir después). 


Cubriremos con el agua de remojar las fabas y ponemos a fuego vivo hasta que hiervan.


Dejaremos que hierva fuerte durante 10 minutos, y, entonces, añadimos un vaso de agua fría para cortar el hervor (esto se llama "asustar les fabes").


Espumamos, bajamos el fuego, y dejamos cocinar a fuego lento.
Nunca deben de quedar sin estar cubiertas de agua; si se secan, añadiremos agua a temperatura ambiente por los bordes (no sobre las fabas directamente).
Es importante tener en cuenta que NO HAY QUE REMOVERLAS EN NINGÚN MOMENTO. Las dejamos cocer durante dos horas-dos horas y media, y, para probar el punto de cocción, sacamos una.
Cuando vayan estando hechas, ponemos el chorizo desgrasado y el azafrán, y rectificamos de sal si fuera necesario. Y dejamos cocer durante media hora más a fuego mínimo.
Para desgrasar el chorizo, lo pinchamos con un palillo por varios lados...


...y lo envolvemos en papel o servilletas de cocina, poniendo dos o tres capas de papel (que tendrán que absorber la grasa).


Y lo pondremos en el microondas, a 800 w de potencia, durante 2 minutos-2 minutos y medio. 


Después retiramos el papel, limpiamos los chorizos del exceso de grasa, y ya los tendremos listos para usar. 


Y la grasa en el papelito, no en el guiso (ni, después, en nuestras barrigas, jejeje).


Volviendo a la fabada: cuando termine la cocción, necesitará reposo. Podemos hacerla de un día para otro, o dejarla reposar unas dos o tres horas antes de consumirla.
Las carnes (el "compango") pueden servirse con las fabas o en una fuente aparte.
¡A disfrutar! (Mil gracias, Belén).

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