Ensalada de pimientos asados


Muchas veces, he hecho referencia a la ensalada de pimientos asados, como guarnición o como base para otras preparaciones. Pero nunca la había subido al blog.
Como a todo el que la prueba le gusta mucho, y como me gusta tener en mi blog todas mis recetas, fáciles o más complicadas, con y sin maquinitas, muy vistas y originales, bonitas y más feas (todas tienen su sitio)... pues he decidido publicarla hoy, junto con un pequeño paso a paso.
Espero que a vosotros os guste también. Va bien para tomarla sola, como acompañamiento a carnes o pescados, o para hacer un revuelto de pimientos, y también podemos añadirle ventresca, atún, patatas asadas, gulas... ¡tiene muchas posibilidades!. Y está rica fría, caliente y templada.
Y no, esta entrada no sustituye al "Pimiento del Mes", no os vayáis a creer, jejeje. El pimiento del mes llega a su debido tiempo, como siempre... Además, siempre va relleno, y estos pimientitos van troceados. Así que, en junio, llegará el pimiento.

INGREDIENTES:
Pimientos rojos. Con 3 pimientos grandecitos tenemos una buena ensalada para 4-5 personas.
Aceite de oliva virgen extra
Sal
1/4 de pastilla de caldo de verduras
Ajo picadito (aproximadamente, 1 diente de ajo por cada 2 pimientos)
Orégano
Pimienta negra recién molida.

PREPARACIÓN:
Lavamos bien los pimientos, los secamos, y los untamos con unas gotitas de aceite de oliva (con la mano, o ayudándonos de un pincel).

Los colocamos en una fuente apta para horno. Y los horneamos a 200º.
El tiempo de horneado depende de los hornos y del tamaño de los pimientos (aproximadamente, entre 45 minutos y una hora). Pero sabremos que están hechos porque la piel queda tostada y se desprende de la piel. No importa que esté un poco quemadita, sin pasarnos.

Aquí podéis ver cómo tiene que quedar la piel.
Sacamos la fuente del horno, y la cubrimos con una tapa o con un paño, (o pasamos los pimientos a un recipiente que se pueda tapar) para que "suden" los pimientos mientras se enfrían.
Cuando estén "manejables" sin quemarnos, recogeremos el jugo que hayan soltado los pimientos, y lo colaremos. Lo reservamos.

Pelamos cuidadosamente los pimientos, los limpiamos muy bien de semillas, y los cortamos en tiritas. Este es el paso más pesado, pero merece la pena que pongamos un poquito de atención, porque después no resulta agradable encontrarse pielecillas o semillas.

Pelamos y picamos en cuadritos muy pequeñitos los dientes de ajo. Y los rehogamos en un chorrito de aceite de oliva. Como mucho, tienen que tomar color, pero no tostarse demasiado.

Agregamos los pimientos, salpimentamos, y rehogamos unos minutos a fuego medio.

Ahora añadiremos el jugo reservado, la pastillita de caldo y el orégano. Vamos a rehogar todo unos minutos a fuego medio, hasta que se reduzca el líquido.

¡Y ya está!. Como he dicho, podemos tomarlos calentitos, o esperar a que se enfríen o templen. En cualquier caso, una auténtica delicia.

Que disfrutéis de esta ensaladita... Y permanezcan atentos a sus pantallas, que pronto llegarán MÁS pimientos, jejeje.
Un besote.

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