Huevos a la cazuela


No termina de asentarse la primavera.
Aquí no nos podemos quejar, pero ni de lejos hemos alcanzado las temperaturas de otros años por estas fechas.
Dicen que este verano puede ser el más frío en no sé cuántos años. No sé, las predicciones a tan largo plazo son muy arriesgadas, y caen en muchos fallos. Pero, como, de momento, se puede seguir encendiendo el horno sin miedo a morir asfixiado o a que la cocina se convierta en una sauna, aprovecho para dejaros un plato sano, rico, baratito y tradicional. Y facilísimo, como el 90% de los míos.
(NOTA: La yema de uno de los huevos se ve cuajadísima, pero es que aquí son un poco "exagerados" con el cuajado de los huevos, jajaja.  A mí me gusta un pelín más líquida).

INGREDIENTES:
1 ó 2 huevos por comensal (según tamaño de los huevos y hambre de los comensales)
120 gramos de jamón ibérico
2 tomates rallados
Medio pimiento rojo
Medio pimiento verde
3-4 champiñones grandecitos.
Albahaca
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.


PREPARACIÓN

Cortar en tiras los pimientos, y rehogarlos con el aceite.

Cuando lleven un ratín, añadir los champiñones laminados y troceados, y el jamón en tiritas o taquitos. Rehogar también durante unos 8-10 minutos.

Agregar el tomate rallado, y sazonar con albahaca y sal (cuidadín, no os paséis con la sal, que lleva jamón). Cocinar durante unos 10-12  minutos.

Cuando esté todo hecho, volcamos la mezcla en una cazuela de barro (si no hemos hecho el rehogado en la misma cazuela), y cascamos los huevos uno a uno, cuidando de no romper la yema.

Podemos también repartir la mezcla en cazuelitas de barro individuales, y cascar en cada una uno o dos huevos.
Metemos la cazuela al horno, a 180º, hasta que se cuaje la clara (el cuajado de la yema ya depende del gusto de cada uno). Tardaremos unos 15-20 minutos más o menos.

Espero que os guste. A mí, me encantan los huevos preparados así.
Un beso.

"Radiatori" con tomate, jamón y espárragos al parmesano



Hace tiempo leí una receta de pasta en la revista "Aptc", del supermercado de El Corte Inglés. Me gustó, y la recorté.
Tengo esa manía, no puedo evitarlo: receta que veo en un periódico o revista y me gusta, receta que recorto... y lo malo es que, antes, intentaba recortarla estuviera donde estuviera, así que más de una vez, disimuladamente, he arrancado recetas de revistas de peluquerías, gimnasios o salas de esperas de médicos, jajaja. Sabía perfectamente que no debía, pero no podía evitarlo... Un impulso irrefrenable movía mi mano, y, en el primer momento en que nadie miraba, ¡zas!, receta arrancada, doblada discretamente, ¡y al bolso, o al bolsillo del chándal, según los casos!, jajaja.
Con los años, una se vuelve más consciente, respetuosa y educada, y comprende que maldita la gracia que le hace al peluquero o al médico que arranquen páginas de sus revistas... así que, ahora, las copio, o pregunto si me las puedo llevar... pero reconozco que eso de llevarse disimuladamente las recetillas tenía su punto, jajaja.

En este caso, no había problema, porque la revista era mía, así que podía recortarla sin causar molestias a nadie...Y este plato de pasta está "inspirado" en aquella receta, aunque cambié bastantes cosas, empezando por el tipo de pasta (la original llevaba fettucini, y en vez de espárragos, aceitunas negras, y el orden del "rehogado" de ingredientes era diferente, entre otras cosas).
Nos ha encantado, así que no me resisto a traérosla aquí.
Con esta receta participo en el concurso del blog de Paula, "Con las Zarpas en la Masa"... que se llama, como no podía ser menos, "Con las Zarpas en la Pasta". Con él se conmemora el 4º aniversario de su estupendo blog, que no podéis dejar de visitar si no lo conocéis aún.


INGREDIENTES:

(Para 4 personas)
200-250 gramos de "radiatori" (o de otra pasta similar que os guste)
2 tomates medianos
1 diente de ajo
100 gramos de queso parmesano
80 gramos de jamón ibérico en taquitos
10 espárragos verdes (más o menos)
100 gramos (aproximadamente) de Crema Ligera Puleva o leche evaporada
Aceite de oliva virgen extra
Albahaca y orégano (secos o frescos; en mi caso, utilicé orégano fresco y albahaca seca, porque aún no tengo fresca)
Sal y pimienta

PREPARACIÓN:
Cocemos la pasta según las indicaciones del paquete. Cuando termine la cocción, escurrimos y reservamos.
Mientras tanto, iremos elaborando la salsa.
Partimos los espárragos en trozos pequeñitos, desechando las partes más leñosas. Y los rehogamos en un chorrito de aceite de oliva. Podemos hacerlo en una sartén, pero es mejor en una cazuela, porque después tendremos que agregar la pasta, y nos será más fácil mezclarlo todo (yo tuve que traspasar todo a una cazuela porque no me cabía bien).

Agregamos después el jamón y el ajo muy picadito, y seguimos rehogando unos 8 minutos.

Añadimos el tomate troceado (en trozos más bien pequeños), la albahaca, el orégano (si lo ponemos fresco, lo picamos bien), y la pimienta, y cocinamos unos 10 minutos.

Entonces, agregaremos el queso parmesano troceado (mejor en trozos pequeñitos)...

... y lo cocinamos todo durante unos 5 minutos, removiendo bien para que se deshaga el queso. Cuidado, porque tiende a "apelotonarse" con el jamón y los espárragos si no lo removemos.
Aquí veis cómo va quedando:

Cuando esté deshecho, agregamos la pasta escurrida, y la crema ligera o leche evaporada, y cocinamos todo, removiendo frecuentemente, durante unos 5 minutos.
Servimos enseguida.

¡Espero que os guste!.
Ah, y animaos a participar en el concurso del blog de Paula. Hay 3 premios: uno, a la mejor receta de pasta, elegida por el jurado que veréis en su blog (compuesto por varias blogueras estupendas); otro, a la mejor fotografía (ése sí que no lo gano yo ni harta de vino, jajaja); y un tercero, por sorteo. Los premios los patrocinan la tienda online "Homenaje a la Cocina", y la Editorial Blume.
Así que ya sabéis: hasta el 9 de junio, tenéis tiempo para participar.
Un beso, y feliz nueva semana.

Rollos de ternera picada al horno ("La Segunda Oportunidad")




Bueno, pues aquí tenéis una nueva entrega de la serie "La Segunda Oportunidad".
Vuelvo a rescatar una receta de las profundidades del blog. Ésta, en concreto.
Y lo hago no sólo porque las fotos eran horribles no, lo siguiente. Ni porque sólo tuvo 4 hermosos comentarios, 4 (hermosos y valoradísimos, dicho sea de paso, porque en aquellos tiempos los comentarios en mi blog eran más escasos que los billetes de 200 €, jajaja... ya sabéis, la vida del bloguero novato, que es "mu joía"). 
Lo hago porque es una receta barata, rica y socorridísima, y es una pena que esté ahí, la pobre, tan olvidada y tan desconocida, jejeje....
Estaba dudando si publicarla ahora o esperarme al otoño, por aquello del horno. Pero en vista de que estamos teniendo una primavera completamente loca, que en muchos sitios ha nevado este fin de semana, y que ahora mismo estoy yo más helada que un témpano (si, hace 16º, pero en Alicante ésa es una temperatura de "invierno agradable", qué queréis que os diga)... pues, en vista de todo eso, el rollo sale del "fondo del armario" aunque estemos en primavera. Que hasta se agradece tener el horno encendido en un día tan destemplado como el de hoy, jejeje.
La carne se puede tomar caliente o fría, admite un montón de rellenos (o ninguno, según queráis), queda bien sola o "en compañía de muchas cosas", e incluso la podemos comer en bocadillo, como fiambre. En cualquier caso, está buenísima y, para variar en este santo blog, es facilísima de preparar.
Además, aunque es sencilla, he aprovechado para incorporarle un pequeño paso a paso.

INGREDIENTES:
 1 kg de ternera picada
1 sobre de sopa o crema de champiñones
2 huevos
1 cucharada de pan rallado
Harina
1 vaso de vino blanco seco (normalmente, utilizo vino de Jerez)
Aceite de oliva
Sal
Pimienta, o especias Toque Ibérico, o bien una cucharadita de Ras-El-Hanout.
En muchas ocasiones (como veis en la foto), mezclo la carne con 80 gramos de jamón ibérico picado  muy finito, pero es opcional.
Podemos rellenar el rollo con salchichas de Frankfurt, huevo cocido, aceitunas, ciruelas pasas… O prepararlo sin relleno ninguno.
Si lo vamos a congelar (congela muy bien) no recomiendo rellenarlo con huevo cocido, porque la clara cambia mucho su textura al congelarlo y descongelarlo.
OPCIONAL: 4-5 champiñones casi triturados, muy picados (en tal caso puede hacer falta añadir más pan rallado)

PREPARACIÓN:

En un bol, mezclaremos la carne, el jamón picadito y el champiñón (si lo ponemos), los huevos batidos, la sopa, el pan rallado, la sal y la pimienta (o las especias).

Formar uno o  dos rollos, y pasarlos por harina. 

Si los vamos a rellenar, cogemos un trozo de carne, lo extendemos un poco, ponemos en el medio el relleno, y cubrimos con más carne, dándole forma de rollo.
Calentamos el aceite en una sartén o cazuela amplia. Doramos los rollos por todos los lados (sí, también conviene ponerlos "de pie" sujetándolos contra el borde de la cazuela o sartén, y dorarlos unos segunditos por los extremos).

Cuando estén dorados, pasarlos a una fuente de horno, regar con el vino, y hornear a 200º. 

Si hacemos dos rollos, tardaremos en torno a los 40-45 minutos (según nos guste la carne más o menos hecha); y, si hacemos un solo rollo, necesitaremos aproximadamente 1 hora. Tened en cuenta que, si nos queda demasiado cruda, no se cortará después bien.
De vez en cuando, regamos la carne con el vino.
Dejar enfriar y cortar en lonchas. Puede tomarse caliente o frío (pero recomiendo cortarla en frío o cuando esté templada; si la cortamos en caliente, se podría desmenuzar)

PARA ACOMPAÑARLO: Queda muy rico con puré de patatas (ya sabéis cuál uso yo, jajaja), o con cebolla caramelizada, o una ensalada de pimientos o de tomate. O con salsa de cebolla.
Espero que os guste.

Pan de chocolate y nueces o naranja confitada (Cumpleaños de Belén)



No soy buena panadera.
Es más, no creo que ni siquiera se me pueda calificar de mediana, o regular, o mediocrilla, panadera o "panarra" (qué rara me suena esa palabra, jajaja).
Yo pienso que todos tenemos un "talón de Aquiles", un punto débil en materia culinaria, por buenos cocineros que seamos (y yo lo soy "del montón", así que, "a más a más", jejeje). A unos se les da peor el arroz, otros no consiguen darle el punto a los bizcochos, otros tienen su "cruz" con las frituras...
Y la mía es el pan. No tengo práctica, ni "talento natural" panadero, para qué nos vamos a engañar.
Pero hay cosas que hacen que una tenga que superar esas limitaciones.
Y una de ellas es el cumpleaños de Belén.
Belén es una de las personas más generosas que conozco, y una de las mejores cocineras (siempre os digo que, si no conocéis su blog, ya estáis tardando en ir a visitarlo, y no os arrepentiréis).
Y, en esta ocasión, nuestro grupo de amigas decidió que celebraríamos su "cumple" preparando la misma receta.
Pero, cuando vi que tocaba PAN, casi me da algo. ¿No hay cosas que preparar en el mundo?. ¡Pues nada, que se empeñan en preparar pan!. Como todas son mejores panaderas que yo (cosa que tampoco es muy difícil, jajaja), pues venga, ¡a hacer pan!.
Eso sí, como yo por Belén hago lo que haga falta, decidí que, al menos, lo tenía que intentar.  Era plenamente consciente de que todas lo harían mucho mejor que yo, pero la intención es lo que cuenta... Y, además, si salía horrible (cosa harto probable), al menos tendríamos una "entrada cómica" para celebrar el cumpleaños, jajaja. Así que me comprometí conmigo misma a publicar el pan, saliera lo que saliera.

Y, oye, obviamente no es que sea como los de Xavier Barriga o Ibán Yarza, ni los de Hilmar, ni Salomé, ni Daniela, ni siquiera como los de cualquier participante del "Foro del Pan", ¡pero está rico, y presentable, dentro de lo que cabe, creo yo...!.
Así que, Belén, con este pan van mis mejores deseos para ti. Creo que tú también vas de "número redondo" este año, ¡que disfrutes de la celebración, y que sepas que cuentas con todo nuestro cariño (aunque eso tú ya lo sabes)!.
Vamos, que puedes tener claro que mi cariño por ti es lo suficiente grande como para que me haya puesto a hacer pan, jajajaja.
¡UN BESO MUY GRANDE!.
La receta os la copio punto por punto (y casi literalmente) de la que me pasó Minnie (Dominique de Izaguirre), con mi pequeño "tuneo".
Pensaréis, "¿pero la tía osada ésta, que no tiene ni puñetera idea de hacer pan, se atreve, encima, a tunear la receta?". Pues sí, pero fue por causa de fuerza mayor: no tenía naranja confitada, ni tiempo de hacerla, y tuve que sustituirla por nueces picaditas.
¡Ah!. Aquí "el diabético" ha empezado a darle al pan hasta tal punto... que he tenido que congelarlo en varias porciones, porque la cosa se estaba poniendo fea, jajaja.


INGREDIENTES:

70 gr de naranja confitada picada en trocitos, o 50 gramos de nueces picaditas
175 gr de chocolate picado en trocitos (Yo utilicé Nestlé postres, pero, por lo visto, David Lebovitz, que es el autor de la receta original, pone 90 gr de chocolate picado y 85 gr de bolitas de
chocolate para repostería porque dice que uno se derrite y se integra en la miga y el otro no y te lo
encuentras como tropezones. En cualquier caso, picadlo más finito que yo)
280 gr de harina de fuerza (tipo Harimsa)
75 gr de azúcar
30 gr de cacao puro, tipo Valor
¾ de cucharadita de sal (3 gr.)
180 gr de leche
1 sobrecito de levadura de panadería seca (Vahiné o Maizena, o la marca que tengáis) (o 20 gr de levadura fresca)
55 gr de mantequilla
1 huevo grande
1 ½ cucharaditas de café instantáneo, tipo Nescafé (opcional)
½ cucharadita de extracto de vainilla o de naranja (opcional también).

PREPARACIÓN:

Pesamos (cada cosa por separado) la naranja confitada o las nueces picadas, y el chocolate picado. Reservamos.


Pesar la harina, el azúcar, el cacao y la sal. Mezclar unos segundos a velocidad 4. Reservar.

Poner en el vaso la leche (truco de Iban Yarza: yo recomiendo reservar un poquito, unos 30 gr,
para añadir durante el amasado, para no pasarnos de líquido. Y yo lo seguí, y no llegué a añadirle los 30 gramos reservados en su totalidad), la levadura (desmenuzada, si es de la fresca) y la mantequilla. Programar 37º, 2 minutos, velocidad 2.

Al terminar el programa tiene que haberse derretido la mantequilla y oler a levadura; de lo contrario, programaremos algunos segundos más.

Añadir el huevo, el café instantáneo y el extracto (de naranja o vainilla). Mezclar 30 segundos, velocidad 3.

Añadir la mezcla de harina, azúcar, cacao y sal.

Amasar 5 minutos, velocidad espiga.

Hay que ir vigilando la masa durante el amasado. Si está un poco seca, añadir la leche reservada, pero no de golpe, sino a cucharadas y esperando a que se integre. Si no está seca, se prescinde de
esa leche. (Truco: un indicador de que la masa está muy seca es que la máquina “baila” de manera
muy brusca durante el amasado)
Tras acabar el amasado, dejar el vaso en un lugar no muy frío y sin corrientes. Vigilar la masa hasta que doble su volumen, tarde lo que tarde. (La receta dice unas 2 horas).
Y más o menos es lo que tardó en llegar hasta este punto:

Una vez finalizado el primer levado, volcar la masa sobre una superficie limpia y ligeramente
engrasada (encimera, silpat, plástico, etc.)

Extenderla palmeando suavemente. Si la tratamos con brusquedad, tiende a encogerse y cuesta
mucho más. Si cuesta mucho, taparla con un paño y dejarla reposar 10 minutos.

Aquí la clave es tener MUUUUCHA paciencia. Palmaditas suaves, poquito a poco, y sin agobiarse.
Una vez extendida, poner los trocitos de chocolate y de naranja o nuez por toda la superficie.

Ahora, podemos hacer dos cosas: enrollar la masa, o darle dos dobleces (yo la enrollé).
Después, la pondremos en un molde alargado o de corona, bien engrasado con aceite (que extenderemos con un pincel) y bien espolvoreado con cacao en polvo.

Y ya pasamos al segundo levado, que será de una hora.
Transcurridos 45 minutos, precalentar el horno a 175º C. Hornear el pan de 35 a 40 minutos, sin abrir la puerta del horno.

Si tenéis termómetro de aguja (yo no, pero va a caer en cuanto pueda), pinchad el pan en el centro. Si alcanza los 90º, está hecho. Si no, pues toca sacarlo, desmoldarlo, golpear la base... y, si suena a hueco, está hecho.  Si no, pues otra vez al horno hasta que lo esté.
Dejadlo enfriar por completo sobre una rejilla. (AVISO PARA NAVEGANTES: Calentito está muy rico, pero os podéis quemar con el chocolate fundido).
Estoy contenta del resultado. La corteza necesito mejorarla muchísimo, y me queda una barbaridad por aprender, pero por fin el pan va siendo pan, jejeje.

¡Felicidades de nuevo, Belén!.

Del plagio descarado de fotos y recetas en internet


No, hoy no hay receta. Ni recopilatorio. Ni ganchillo o punto de cruz.
Hoy toca desahogo, o denuncia, o derecho al pataleo, o como lo queráis llamar.
Todos nosotros, en su día, iniciamos nuestra andadura bloguera con ilusión. Unos teníamos pretensiones bastante humildes: que nuestro blog fuera nuestro “cuaderno virtual” de recetas, que nuestros familiares y amigos tuvieran un sitio donde localizar “esa receta de tarta de queso tan rica que haces”, que nuestros hijos pudieran consultar, en su día, nuestras recetas con facilidad… También nos agradaba la idea de conocer otras personas con nuestras mismas aficiones e inquietudes, compartir ideas y aprender unos de otros.
Otros querían llegar un poquito más lejos en el mundo de la gastronomía por internet: convertirse en páginas de referencia para los interesados en la cocina, conseguir escribir un libro o tener un programa en la radio o en la tele. Algunos ya partían con esa idea inicial; a otros, les llegó “por añadidura”, sin pretenderlo.
Pero, en cualquier caso, todos nosotros nos hemos ido esforzando, y nos hemos ido superando día a día. Hacemos “pasos a paso” o vídeos de las recetas, las adaptamos a distintos métodos de cocina, hemos procurado mejorar la calidad de nuestras fotografías y la presentación de nuestros platos…

Y, de repente, un día, por casualidad, te topas con una foto de una receta tuya en la página de una marca comercial. O te pones a leer un blog… y te das cuenta de que te han copiado tu receta palabra por palabra, hasta con tus peculiaridades a la hora de expresarte.
Y te entra un cabreo, una rabia y una impotencia, que hasta a veces se te quitan las ganas de publicar más.
Sí, ya sabemos que es una afición, que nadie nos obliga a ello.
Y, evidentemente, todos tenemos bien claro que en internet no se pueden poner puertas al campo, y que es muy fácil copiar sin ser detectado.
Pero a todos nos gusta compartir nuestras cosas; es más, muchos no tienen reparo en que se utilicen sus recetas y fotos en otros lugares… siempre y cuando, POR SUPUESTO, se reconozca la autoría y procedencia de esas recetas y fotos.
Cuando abres un blog o creas una web, asumes que va a haber copias y plagio, pero nunca podría uno llegar a sospechar hasta qué punto el copieteo descarado de fotos y de recetas está a la orden del día.
A veces encuentras tus recetas y fotos en blogs muy pequeños, casi desconocidos.
En algunos casos, incluso aceptas que puede tratarse de gente que, simplemente, haya querido copiar una receta que le gustaba, y, por pura ignorancia, la ha copiado y pegado en su blog sin decir de quién es.
Pero otros casos son absolutamente sangrantes. No voy a reproducir aquí enlaces, para no darles publicidad ni visitas en sus páginas, pero te encuentras con cosas como éstas:
-1)Blogs y webs dedicadas íntegramente a copiar LITERALMENTE las entradas de otros blogs, fotografías incluidas, que en ningún momento han solicitado a los blogueros afectados la autorización para reproducir su contenido, y que, en un porcentaje altísimo de los casos, ni siquiera tienen la decencia de poner el enlace al blog o página de donde lo han copiado.
-2)Presuntos “cocineros” y “chefs” de restaurantes españoles y latinoamericanos que se crean un perfil en Facebook, al cual suben recetas y fotos copiadas de los blogs, y se atribuyen su autoría. Desgraciadamente, en estos casos, si se denuncia a Facebook, retirarán nuestro material, pero los tíos siguen ahí, tan felices, con su perfil, y con otras fotos robadas. Y, encima, sus seguidores te insultan, ¡increíble, pero cierto!.
-3)Páginas de marcas comerciales, periódicos, emisoras de radio, portales de noticias en internet… que publican fotos y recetas ajenas atribuyéndoselas como propias y/o sin citar la procedencia.
-4)Recetarios en internet, compuestos íntegramente por fotos y recetas ajenas que han copiado sin consentimiento ni conocimiento de sus autores.
-5)En muchos casos (tanto en páginas de Facebook como en recetarios, páginas de marcas, etc), las fotos publicadas y “robadas” en otros blogs NO SE CORRESPONDEN EN ABSOLUTO CON LA RECETA EN LA QUE SE PUBLICAN. Con lo cual, además, están engañando a sus lectores, porque les presentan una foto que jamás podrá ni siquiera aproximarse a lo que les saldrá si cocinan la receta.
 Lo más fuerte que he visto, en ese sentido, fue una página en la que se apropiaban de una foto mía de pimientos rellenos… ¡y la colocaban en una receta de CEBOLLAS rellenas!.
Muchas de estas páginas contienen publicidad, con lo cual se están lucrando gracias al trabajo ajeno. Otras, como os cuento, son de supuestos “chefs”, que también se publicitan de manera engañosa.
Algunos, encima, se mosquean cuando les llamas la atención y les pides, educadamente, que retiren tus fotos.
Sí, somos conscientes de que es dificilísimo poner coto a estas actitudes en internet, pero a veces resulta muy frustrante ver cómo se lucran con tu trabajo “por la cara”.
Cuesta muy poco reconocer la autoría ajena o pedir autorización para publicar tus recetas o para incluirte en alguna página. Y, en el caso de marcas comerciales, periódicos y demás, sería bastante más honrado que contrataran a personas que sepan cocinar, o a fotógrafos que “inmortalicen” lo que publican.
Porque, ¿qué credibilidad nos va a ofrecer una marca o un medio de comunicación que, en algo tan simple y de tan poca trascendencia como una receta de cocina, son capaces de engañar y de aprovecharse del trabajo ajeno?. ¿Cómo vamos a confiar en sus productos, o en la veracidad de las noticias que publican?.

Pero, claro, sabemos que hay jetas y vagos desde que el mundo es mundo, así que no solamente hay que quejarse de su actitud, sino que tendremos que ponérselo más difícil. “No se lamente, ¡mátelas!”, decía un viejo anuncio de un raticida… así que vamos a ponernos “manos a la obra”, con algunos pequeños consejos y trucos:
A)Incluir “marca de agua” en las fotos. Es decir, introducir nuestra firma en ellas.

Ya sabemos que da mucha rabia estropear una foto bonita con la firma, pero hay muchas formas de firmarla “discretamente” (firmas “casi transparentes”). Casi todos los programas y páginas de tratamiento de imágenes (Paint, Photoshop, Pixlr, Photobucket…)nos ofrecen esta posibilidad. Sí, siempre pueden recortar la firma, y de hecho lo hacen. Pero, si la firma está en un “sitio estratégico”, puede que la foto pierda interés para ello.

B) Podemos también proteger nuestro trabajo a través de una licencia “Creative Commons”. 

Las licencias “Creative Commons” son gratuitas. Además, hay diversos tipos de licencia, que nos permiten mantener el reconocimiento de nuestra autoría, y combinarlo con la posibilidad de autorizar a otros a copiar, distribuir, y hacer algunos usos de nuestra obra, con mayor o menor amplitud según los casos. Éste es el enlace a la página donde podéis obtener la licencia.
http://creativecommons.org/licenses/

3) Para mayor protección, podemos también contratar nuestro dominio en internet. Aquí tenéis el enlace, donde podréis encontrar toda la información.

4)¿Cómo saber si nos copian las imágenes?
En este enlace encontraréis unos cuantos consejos para localizarlas a través de Google Imágenes.

5)Páginas para detectar plagios de textos o imágenes: 
http://www.copygator.com/
http://www.copyscape.com/
http://www.hitsniffer.com/
http://www.plagiarismchecker.com/
http://www.doccop.com/index.html?nc=37034803 
Muchas nos ofrecen servicios de pago, pero también tienen opciones gratuitas.
5)¿Qué hacer cuando ya nos han copiado?. 

 Pues, si el “copión” tiene un blog de Blogger, u otro producto de Google (por ejemplo, un perfil en Google+ en el que cuelga las fotos “mangadas”), podéis denunciar aquí:

Que no os despiste lo de la “firma electrónica”: simplemente, escribid vuestro nombre y apellidos de la misma forma en todas las casillas en las que os lo solicite, y la reclamación se cursará sin problemas. No se necesita firma electrónica reconocida para poder reclamar. Id rellenando las casillas, dad todos los detalles necesarios para localizar el plagio, y ya está.
¿Que el copión es de Facebook?. Pues seguid los pasos que se indican en este enlace, indicando que sois los propietarios de los derechos de autor del material copiado. Dad también todos los datos posibles para que puedan comprobar el plagio.

Si se trata de un blog o página alojado en Wordpress, podéis denunciar aquí.
(Está en inglés, pero es sencillo de rellenar).

Si el copión está en "Taringa.net", denunciad AQUÍ

Si se trata de una página web, buscad en ella cómo contactar con los autores de la página (normalmente lo encontraréis en enlaces o pestañas en los que dice “Contacto”, “Contacta con nosotros”, “Escríbenos” y cosas así), y comunicadles el problema. Normalmente, suelen responder y retirar el contenido plagiado.
Otros enlaces interesantes que nos ayudarán en la detección y denuncia del plagio: http://es.masternewmedia.org/2010/02/23/plagio_online_como_detectar_combatir_y_denunciar.htm

En fin, espero que este pequeño desahogo no os haya aburrido mucho, y que estas notillas os sean útiles si os plagian.
 No, no penséis “a mí no me pueden plagiar, que tengo un blog muy humilde”, o “si mis fotos son muy malas, ¿cómo las van a copiar?”. Quisiera que vierais qué fotos me han plagiado a mí, jajaja. Como todos sabéis, no soy una gran fotógrafa (ni una mediana fotógrafa siquiera), pero algo he mejorado desde mis primeros tiempos… bueno, pues muchas de las fotos robadas ERAN DEL PRINCIPIO DEL BLOG, que ya hay que tener ganas de mangar, jajaja.
Por cierto, la foto que encabeza la entrada es una de las más plagiadas de mi blog. Eso sí, los pobres pimientos, menos de ensaladilla de manzana y salmón, iban rellenos de todo, si hemos de hacer caso a los "ladrones", que la colocaban en cualquier receta de pimientos rellenos, jajaja.
Un beso a todos (menos a los “piratas”).
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