Pollo en salsa con champiñones



Vuelve el pollo a este blog (qué raro, jajaja).
Quizá sea una de las carnes que más utilizo, pero es que en casa gusta a todos, da mucho juego y está bien de precio, así que todo son ventajas.
Por lo tanto, y aun a riesgo de que nos acaben saliendo plumas, publico otra recetita de pollo, esta vez preparada con Thermomix (por supuesto, también podéis encontrar aquí otras muchas recetas de pollo preparadas a la manera tradicional, como este pollo con tomate, o el pollo en salsa teriyaki, o el pollo a la naranja, entre otras.
Esta receta se parece bastante al típico "pollo Strogonoff", aunque el jamón le da un puntito distinto, muy sabroso. He visto varias recetas por internet, y ésta es una mezcla de todas ellas, con algún toque mío.
La salsa queda riquísima, y el pollo muy jugoso. Se puede preparar con contramuslos deshuesados y troceados, o con pechugas, pero la pechuga queda algo más seca, por lo que aconsejo, en este caso, reducir el tiempo de cocinado.
Si utilizamos arroz blanco como guarnición, queda buenísimo, y nos puede servir como plato único.

INGREDIENTES:

1 cebolla mediana (unos 120 gramos de peso)
1 diente de ajo
30 gramos de aceite de oliva virgen extra
100 gramos de jamón serrano (ibérico, a ser posible), en tiritas o taquitos
500 gramos de contramuslos deshuesados o de pechuga de pollo, troceados.
300 gramos de leche evaporada
1 cucharadita de pimentón dulce o agridulce
100 gramos de champiñones laminados
30 gramos de mostaza
40 gramos de ketchup.




























PREPARACIÓN:

Ponemos en el vaso de la Thermomix el ajo, la cebolla troceada y el aceite.


Programamos 5 segundos a velocidad 5, y después 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. 



Añadimos el jamón.


También el pollo. 


Y programamos 7 minutos, velocidad cuchara con giro a la izquierda, temperatura varoma. 



Agregamos la leche, el pimentón, los champiñones, la mostaza y el ketchup, y programamos 7 minutos, temperatura 90º, velocidad cuchara con giro a la izquierda. 


Colocamos en una fuente, y servimos.


Calabacines a la parmesana con atún



En este mes, parece que todo el mundo intentamos comer más verduras, y cosas ligeritas, cosa normal después del atracón navideño. Y estos calabacines nos han encantado, incluso al sector "no muy partidario" de las verduras, así que los subo rápidamente al blog, que estas cosas siempre vienen bien para los que nos queremos cuidar un poquito.
La receta original se prepara con calabacines y berenjenas. Pero yo, cuando fui a cocinarla, me encontré con que las berenjenas que había comprado LA TARDE ANTERIOR en un supermercado no precisamente barato estaban casi negras por dentro. Ya os imaginaréis la rabia que me dio, porque no está la cosa como para tirar comida, pero es que estaban impresentables.
Por este motivo, y, si puedo evitarlo, cada vez compro menos frutas y verduras de las que vienen colocadas en bandejitas. Supongo que se deberá a fallos de conservación, o a que los reponedores no han estado muy atentos, pero no es la primera vez que me pasa en el supermercado de ciertos grandes almacenes (los más importantes de España), y creo que debería de cuidarse más este punto. No es de recibo que se coloquen las frutas o verduras en la bandeja, se cierren con film transparente, y se queden en las estanterías durante quién sabe cuánto tiempo; de alguna manera debería de cuidarse la frescura del producto. Sobre todo, cuando no estás comprando en la frutería del pakistaní del barrio, ni en el mercadillo.
(¿Se me nota mucho el cabreo que me cogí?, jajaja).
Por lo tanto, me tocó hacerla con dos calabacines bastante grandes. Afortunadamente, como os comenté antes, salió riquísima.
Como en todo este tipo de gratinados con verduras que contienen mucha agua, como estos tomates rellenos de arroz o estos rollitos de espárragos y jamón,  aconsejo esperar al menos 5 minutos desde que sacamos el plato del horno antes de consumirlo, de lo contrario, nos podremos quemar.
(Fuente de esta receta: Alanda y Alejandra)

INGREDIENTES:

2 calabacines grandecitos (la receta original llevaba dos berenjenasy un calabacín)
3 latas de atún en aceite, bien escurrido (si la conserva lleva aceite de oliva virgen extra, se puede utilizar ese aceite para rehogar la cebolla).
1 cebolla mediana.
Salsa de tomate casera, o tomate frito casero (en torno a unos 200 gramos, pero se puede poner más cantidad si se quiere) 
- Queso rallado en hilos, mezcla de cuatro quesos.
- Queso parmesano rallado
- Aceite de oliva virgen extra.
- Orégano.
-Sal y pimienta


 PREPARACIÓN:

Pelamos y cortamos los calabacines en rodajas de medio centímetro de grosor, aproximadamente.
Los colocamos en un recipiente apto para microondas, salpimentamos, añadimos un chorrito de aceite, y tapamos (si no tenemos recipente con tapa, cubrimos con papel film y le hacemos unos pequeños agujeritos).

Cocinamos en el microondas a 700 w durante 5 minutos, y reservamos.
Escurrimos y desmenuzamos el atún.
Picamos la cebolla finita, y la rehogamos en una sartén con un chorrito de aceite.
Cuando esté transparente y blandita, agregaremos el tomate frito (si se quiere,se puede añadir más cantidad) y el orégano.

Añadimos después el atún, y cocinamos todo junto durante 2-3 minutos.


Ponemos una fina capa de tomate frito en la base de una fuente apta para el horno.


Después, colocaremos una capa de calabacines.


Y la cubriremos con una capa de atún con tomate.

Vamos intercalando capas de calabacín con capas de atún con tomate, (acabando siempre con el tomate) y cubrimos con una mezcla de queso rallado "cuatro quesos" y queso parmesano.

Metemos al horno, precalentado a 180º, y horneamos hasta que se dore la capa de queso.
Espero que os guste.

Garbanzos con patatas y chorizo


Bueno, pues ya parece que vamos volviendo a la rutina. Se acabaron las comilonas, los platos sofisticados, los turrones, los mazapanes, los miles de entrantes, los platazos de marisco, y ese comer como si no hubiera un mañana. 
Ya van apeteciendo los platos sanos y ligeros, o bien los platos tradicionales, de toda la vida (que suelen ser sanos, aunque menos ligeros, jejeje). En este caso, y como parece que van a bajar las temperaturas, es decir, a alcanzar los valores normales del invierno, pues vamos con un guiso sencillo y rápido, de los que suelen gustar a todos. Yo lo tomo como plato único, aunque también nos sirve como primer plato si servimos un segundo muy ligero.
Tampoco es excesivamente graso, porque el único "exceso" que cometemos es el del chorizo. Si utilizamos uno de calidad, o más magro, tendremos menos "remordimientos", o si reducimos la cantidad. Pero, bueno, un día es un día.
Os dejo con un platito de este guiso. Se prepara en olla a presión.

INGREDIENTES
150 gramos de cebolla
2 tomates secos (opcional)
1-2 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
400 gramos de garbanzos
Unos 150-200 gramos de chorizo, cortado a trozos (podéis poner más o menos cantidad, a vuestro gusto)
1 cucharadita de café de pimentón dulce o agridulce
Una pizca de tomillo
Laurel (Opcional)
2-3 patatas medianas
1-2 zanahorias (opcionales)
1 vasito de vino blanco seco
1-2 vasos de caldo de verduras, o de agua y una pastilla de caldo de verduras o una cucharada colmada de concentrado de verduras.


PREPARACIÓN.
Ponemos los garbanzos a remojar el día anterior, con una cucharada de sal gorda (Así no se "encallarán" y saldrán más tiernos).
Pelamos y troceamos la patata y la zanahoria, en trozos no muy pequeños. Partimos en trozos el chorizo, y le quitamos la piel (no como se ve en la foto, que tuve que quitársela después, antes de cerrar la olla, por despiste)
Picamos finita la cebolla, el ajo y los tomates secos, y los rehogamos en la misma olla, en un chorreón de aceite de oliva, a fuego medio-bajo, durante unos 5-7 minutos.


Agregamos los garbanzos, escurridos, y rehogamos todo junto durante 2-3 minutos.

Ahora añadiremos la patata, la zanahoria (en su caso), y una cucharadita de café de pimentón dulce o agridulce. Movemos bien, y rehogamos durante unos minutos.

Agregamos el vino y el chorizo, y dejamos que se evapore el alcohol durante un minuto, a fuego medio.

Y ahora agregamos el caldo o el agua con la pastilla o concentrado, justo hasta que cubra los garbanzos.


Cerramos la olla, y cocinamos durante 40-45 minutos (dependiendo de la dureza del agua; aquí en Alicante hacen falta 45) con las dos rayitas de presión fuera.
Dejamos que la olla pierda presión de manera natural.
Se puede hacer de un día para otro (en este caso, puede que sea conveniente añadir algo más de caldo, porque las patatas lo absorben), o tomar al momento.
También puede congelarse si sobra, pero SIN PATATAS. 
Espero que os guste.



Rollitos de salmón rellenos de ensaladilla rusa



Ante todo...
¡FELIZ 2016 PARA TODOS!.
Estas dos últimas semanas he estado un poco desconectada del blog. No me despedí porque no pensaba "cerrar por Navidad", pero lo cierto es que no he tenido mucho tiempo de entrar.
Y es normal: a los jaleos propios de las Navidades en cada casa, se unen los líos y las prisas laborales. Hay ciertos trabajos en los que parece que el fin del mundo llega cada 31 de diciembre, y si eso lo combinas con que parte de la gente coge vacaciones, con los puentes, y con los días festivos, pues va uno de cabeza.
Así que, cuando tenía un ratito para sentarme ante el ordenador, no me encontraba con muchas fuerzas ni para editar recetas, ni para pasearme por los blogs. A ver si ahora vamos retomando ya el ritmo, poco a poco. Que parece que no, pero cuesta, jajaja
Pero he decidido publicar hoy, primer día del año, para empezarlo con "buenos propósitos" (publicar más, cocinar cosas nuevas, y esas cosas...). Y, en segundo lugar, para compartir con vosotros este entrante tan rico y tan fácil. Todavía queda la comida de Reyes, que en muchas casas es toda una celebración, así que igual os puede venir bien y todo. Y si no, pues para cualquier cenita de picoteo, o para cuando llegue el verano, que es un plato fácil y fresquito.
Por supuesto, la ensaladilla la podéis hacer como tengáis por costumbre en casa. Yo, para quitar tiempo a la preparación, y como hago menos cantidad que cuando la sirvo como plato, cuezo las verduras en el microondas. Incluso podríamos cocer el huevo también, en uno de esos aparatejos que hay para hacerlo en el micro, porque, como lo vamos a picar, no nos importa que la forma no quede tan bonita.
Y hago la ensaladilla simple y tradicional, con patata, zanahoria, huevo y atún. Si queréis (aunque los puristas "ensaladilleros" pondrían el grito en el cielo), podéis añadirle algunos palitos de surimi picados, o, si utilizáis otros ingredientes más en la ensaladilla, se le pueden agregar sin problemas. Lo importante es que esté todo bastante picadito, porque resultará más agradable de comer.
Vamos al lío (aunque hoy, de lío, más bien poco, que esto es facilísimo de preparar).


INGREDIENTES:

(Para unos 6-8 rollitos).
200 gramos de salmón ahumado (quizá un poquito más)
2 patatas medianas-grandes
1 zanahoria grandecita
2 huevos duros
150 gramos de atún en aceite.
Sal, pimienta y mayonesa al gusto.
Para decorar: huevo duro rallado, aceitunas rellenas en rodajitas, pimiento morrón asado en tiritas...
(Nota: si queréis añadir a la ensaladilla otros ingredientes que tengáis por costumbre, como guisantes, palitos de surimi, pepinillos, pimiento rojo o aceituna, estupendo. Sólo hay que tener en cuenta que debemos picar todo bien finito, salvo los guisantes).

PREPARACIÓN:

Cocemos la zanahoria y las patatas. Yo lo hago de la siguiente manera, para adelantar trabajo: las lavo, las envuelvo en film transparente (de una en una, claro), las pincho con una brocheta en varios puntos, y las coloco en un recipiente apto para el microondas. Programo, inicialmente, 5 minutos a 700 w, y después las pincho a ver si están hechas, y si no lo están, programo otro minuto más, dejo reposar, pincho... hasta que estén cocidas (como mucho suelen tardar 7-8 minutos).
Cocemos también los huevos. Hay aparatos para hacerlo en el microondas (unos recipientes en forma de huevo en los que se casca el huevo y se mete al micro), pero también se pueden cocer como siempre, en un cazo con agua, sal y un chorrín de vinagre.
Sacamos el atún de la lata, lo escurrimos bien y lo desmigamos.
Una vez cocido todo, picamos la verdura y el huevo en cuadritos pequeñitos. La mezclamos con el atún en un bol, y salpimentamos.
(Éste sería el momento de añadir, también, los otros ingredientes que pongamos a la ensaladilla rusa, en su caso).


Mezclamos bien con la mayonesa. Es conveniente que ni nos pasemos ni nos quedemos cortos: con poca mayonesa queda seca, y con mucha, resulta pesada. Pero aquí también depende mucho del gusto de cada uno.
Extendemos las lonchas de salmón. No importa que se rompan, podemos montar un trozo sobre otro hasta que nos quede más o menos un rectángulo.
Si nos quedaran trozos pequeñitos rotos, los picamos y los añadimos a la ensaladilla (aquí no se tira nada, jajaja).
Ponemos una o dos cucharadas de ensaladilla en el centro de cada rectángulo...


... Y formamos los rollitos. Para un picoteo, puede resultarnos más cómodo partirlos por la mitad, para tener unos bocados más pequeños. Necesitaremos, para ello, un cuchillo bien afilado.
Decoramos al gusto, y refrigeramos.
Conviene sacarlos de la nevera un ratito antes de comerlos, para que estén más sabrosos.


Pues ya veis: un entrante que no tiene ninguna "ciencia", pero que gustará a casi todos.

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