Pastel fresco de puré de patata.



Aunque sigo en el mismo estado vago para publicar, y liado en lo laboral, que en la última entrada, vamos a subir una receta fresquita, que no viene mal.
Y es que, supuestamente, estamos ahora mismo padeciendo la tercera ola de calor (o cuarta, según las fuentes que consultemos) de este verano. A mí me da la impresión de que la ola no se ha ido nunca, que llevamos así desde finales de junio, pero doctores tiene la Meteorología, así que, si dicen que ha habido varias olas, pues no vamos a discutir.
El caso es que, con esta ola, olas, fuerte marejada, tsunami o lo que sea, nadie tiene ninguna gana de ponerse a cocinar; por lo tanto, vamos a ponerlo facilito, como de costumbre. Los pasteles salados fríos suelen dar mucho juego en estos casos, porque se preparan con antelación, son fáciles de hacer, y gustan a casi todos. Y hoy os traigo éste de puré de patata.
Este pastel se puede hacer también dándole la forma tradicional de brazo de gitano: es decir, extendiendo el puré de patata sobre un paño húmedo, procurando que quede como un rectángulo, poniendo en medio el relleno, y después enroscándolo con cuidado (como el que podéis ver en este enlace). Pero mucha gente tiene problemas a la hora de formar el brazo de gitano: se les cae, se abre el puré, se sale el relleno... así que resulta más cómodo hacerlo en estos moldes semicilíndricos. Los encontraréis en ferreterías, o en páginas de venta de utensilios de cocina por internet (yo lo compré en María Lunarillos, que son rapidísimos y eficaces en el envío, y otro que tengo me lo regalaron)
Aquí tenéis una foto del corte:

Sin más preámbulo, vamos a la receta.

INGREDIENTES:
Puré de patata (natural o "de bolsa", yo lo hago de bolsa. En cualquier caso, ha de quedar algo más espeso de lo normal)
Palitos de surimi (unos 8-9)
Atún en aceite (una lata de unos 120 gramos, bien escurrida)
1 ó 2 huevos duros.
Salsa rosa (yo la preparo como indico aquí).
Para decorar: guisantes, huevo rallado, tomatitos cherry, aceitunas en rodajitas...

PREPARACIÓN:
Hacer el puré siguiendo las instrucciones del paquete, o como tengamos por costumbre prepararlo en casa. Pero recordad que ha de quedar espesito.
Dejar enfriar un poco.
Forramos un molde alargado,y previamente untado de aceite, con papel film. No cortamos el papel hasta que no terminemos de rellenar, o bien dejamos suficiente margen al cortar para cubrir después el pastel por encima.


Después ponemos una capa de puré, bien extendido, cubriendo el fondo y los bordes. Y cubrimos con una capa de salsa rosa.

Rellenamos con el atún desmigado, los palitos de surimi cortados en rodajitas, y el huevo duro picado.

Cubrimos todo con el resto del puré, apretando bien.

Y tapamos con el papel film que no hemos cortado.

Refrigeramos durante unas horas (mejor prepararlo de un día para otro).
Cuando vayamos a desmoldarlo, apartamos hacia los lados el film que cubre el pastel, lo volcamos sobre la fuente en que lo vayamos a servir, y retiramos el papel con cuidado.

Decoramos al gusto, con más salsa rosa o mayonesa, huevo duro rallado, tomatitos, guisantes... Y servimos.

Espero que os guste.

Ensalada variada con frutas tropicales.



Sigo en "modo más liada que la pata de un romano ON", aparte de que, con este calor, y el exceso de trabajo, la inspiración no me acompaña demasiado. La verdad es que, últimamente, no tengo demasiadas ganas de blog, no sé por qué.
Como siempre he comentado, para mí el blog es una afición;  no saco un céntimo con él, ni tiene que ver con mi trabajo ni con mi promoción personal. Así que, cuando, por unas razones o por otras no siento muchas ganas de publicar, o no me llega la inspiración, prefiero llevarlo tranquilamente, y no forzarme, puesto que no tengo ninguna necesidad de ello, por un lado; y, por otro, no me apetece publicar por publicar. Una afición tiene que divertir, entrener y "compensar" (y con "compensación" no me refiero a algo económico, sino a satisfacción personal). Y, cuando en un momento dado no apetece practicar esa afición, mejor hacer una pausa, o tomárselo con calma.
Por lo tanto, en este estado de cosas, lo mejor será que optemos por lo fácil. Vamos con una ensalada muy rica, pero sin ninguna complicación. Que, por lo demás, es lo que más apetece cuando estamos en plena ola de calor (ola que, dicho sea de paso, parece que no se acaba nunca, ¡qué cruz!).
La combinación de frutas tropicales le da un puntito muy fresco y agradable.
Yo, cuando la preparo para pocas personas, suelo utilizar esas bandejas que venden en los supermercados con la fruta ya limpia y troceada, y me ahorro lo de tener que pelar y cortar la piña, papaya...
Si os apetece probar otras ensaladitas del blog, os dejo el enlace a algunas muy ricas, como ésta de arroz y calabacín, o ésta de pepino.

INGREDIENTES
(No indico cantidades, porque dependerá de los comensales)
Pollo troceado cocido o asado, o tiras de pollo de las que se venden envasadas al vacío, para ensaladas.
Lechuga
Mango, papaya y piña
Palitos de cangrejo (surimi)
Un puñado de pistachos pelados (a mí me gustan más sin tostar) 
Salsa rosa al gusto
Sal y pimienta

PREPARACIÓN.
Como siempre indico en todas las ensaladas que llevan lechuga, frutas y salsa rosa, es FUNDAMENTAL escurrir muy bien tanto la lechuga picada como las frutas tropicales. De lo contrario, nos aguarán la salsa, y la ensalada quedará muy deslucida. Así que escurriremos el exceso de líquido que sueltan las frutas tropicales sobre un papel absorbente de cocina o sobre una servilleta.

También lavaremos y picaremos la lechuga, y la secaremos muy bien. La ponemos en un bol o ensaladera.

Añadimos las tiras de pollo. Salpimentamos.

Vamos colocando en la ensaladera el resto de los ingredientes: las frutas tropicales, los palitos de cangrejo troceados, los pistachos.

Agregamos la salsa rosa, mezclamos bien, y refrigeramos durante un tiempo antes de servir.


¡Que la disfrutéis!.
Pasad unos buenos días veraniegos.

Solomillo de pavo al Pedro Ximénez


Ésta es una de esas recetas que, nada más verlas, te vas corriendo a la cocina para comprobar si tienes todos los ingredientes a mano, y, si es así, ese mismo día "cae".
En mi caso, la cosa no fue tan inmediata: tenía que esperar a que se descongelara el solomillo de pavo. Pero, en cuanto lo hizo, tardé segundos en ponerme manos a la obra.
Estoy intentando ir incorporando más recetas de pavo al blog, porque es una carne sanísima, rica, y con poca grasa. Suelo preparar el solomillo de pavo como indico aquí, pero, cuando leí esta receta de "Las Recetillas de Romo", fue amor a primera vista.
Y no me equivoqué. La carne queda tiernísima y sabrosa, y la salsa es una delicia, como todas las que llevan Pedro Ximénez, para mi gusto: ya tengo varias en el blog, como el pollo con setas al Pedro Ximénez, o este solomillo de cerdo al laurel.
Además, congela estupendamente, lo cual es otro punto importante a su favor.
Sin más, os dejo con la receta. No sin antes comentar que, en estos meses, aunque no cerraré el blog, el ritmo de publicaciones será mucho más bajo. No solamente suelo tener gente en casa en verano (es lo que pasa cuando se vive cerca del mar, jajaja), sino que, profesionalmente, estoy atravesando una etapa algo complicadilla y con mucho trabajo. Con lo cual, no puedo redactar recetas con tanta asiduidad como me gustaría, así que iré publicando cuando pueda.
Disfrutad del verano los que tenéis vacaciones.

INGREDIENTES:
(Para 4-6 personas)
1-2 solomillos de pavo
200 ml de leche evaporada (la receta original lleva nata líquida para cocinar)
1 vasito (de los de vino) de Pedro Ximénez.
Un puñadito de sal
Pimienta molida, y unos cuantos granos de pimienta negra o rosa (yo utilizo pimienta rosa).
Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:
Fileteamos los solomillos del grosor que nos guste. Los salpimentamos, y los sellamos en una sartén honda o cazuela baja, con un chorrito de aceite.

Reservamos.

En la misma sartén o cazuela, agregamos el vino, damos un hervor de 1-2 minutos para evaporar el alcohol, y volvemos a colocar los filetitos.

Añadimos la pimienta en grano y la leche evaporada o nata, mezclamos todo bien, y dejamos cocer durante unos minutos hasta que se reduzca la salsa.

¡Y a comer!.

Una auténtica delicia, y muy fácil de preparar. Espero que os guste.

Tarta de queso crema





En realidad, esta tarta se llama "Tarta de queso crema "La Viña", por el nombre del restaurante de San Sebastián donde la preparan, y donde es una de las especialidades de la casa.
Pero, como yo la he tuneado un poco, y por lo que he leído en la entrada del blog "Cuinant", hay incluso temas dedicados exclusivamente a ella en los foros, no me he atrevido a darle ese nombre, no sea que venga algún "purista" y me saque los colores, jajajaja
La he aligerado un poco, sustituyendo la nata líquida por leche evaporada, la he adaptado a Thermomix, y la he preparado con las cantidades necesarias para un molde de 20-21 cms de diámetro (María Dolores nos da las cantidades para hacerla en molde de ese tamaño y de 26-28 cms). Nosotros somos pocos en casa, y además cunde bastante, así que hice la versión pequeña, pero os pondré las dos.
Y, claro está, la hice sin azúcar (con tagatosa), pero también os indico las cantidades para prepararla con azúcar.
Yo soy muy aficionada a las tartas de queso (de hecho, hasta tengo una etiqueta dedicada a ellas en el blog, jajaja). Por ejemplo, me encanta el "New York Cheesecake",  o la tarta de queso en versión individual (que podéis encontrar pinchando AQUÍ,  o esta tarta más sencillita. Pero he de deciros que ésta es de las más ricas que he probado. Y, además, es muy fácil de hacer.
Así que, aprovechando que estos días estamos teniendo unas temperaturas un poquito más suaves, es un buen momento para que os animéis a prepararla, y disfrutéis de lo cremosita que está. Os encantará.
Fuente: Cuinant

INGREDIENTES:
(Para molde de 20-22 cms de diámetro)
550 gramos de queso crema, tipo Philadelphia
4 huevos L
400 gramos de leche evaporada (la receta original lleva nata de montar)
200 gramos de azúcar o 100 de tagatosa o sucralosa
20 gramos de harina

(Para molde de 26-28 cms de diámetro)
1 kg de queso tipo Philadelphia
7 huevos tamaño L
700 gramos de leche evaporada (o nata para montar)
400 gramos de azúcar o 200 de tagatosa o sucralosa
30 gramos de harina


PREPARACIÓN:

Es conveniente que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente, así se mezclarán mejor.
Precalentaremos el horno a 200º, y forraremos el molde con papel de hornear. Para que se pegue mejor, primero untamos el molde con mantequilla...

... y después mojamos el papel de horno y lo estrujamos, así se adaptará muy bien al molde.

Vamos a ir mezclando los ingredientes.  Primero batiremos los huevos, y después, sin dejar de batir, iremos añadiendo el azúcar.
En Thermomix, ponemos la mariposa en las cuchillas, batimos los huevos durante 10 segundos a velocidad 3...

... y después agregamos el azúcar (o edulcorante), y programamos 3 minutos, 37º, velocidad 3.
Queda así.

Después, vamos añadiendo el queso poco a poco hasta que esté bien integrado.
En Thermomix, quitamos la mariposa, programamos velocidad 3 (sin temperatura), y vamos añadiendo poco a poco por el bocal el queso hasta que se mezcle bien.

Quedará así la mezcla:

Ahora agregaremos la harina tamizada, y la nata o leche evaporada, y mezclamos durante unos segundos.
En Thermomix, programaremos 10 segundos, velocidad 3.

Y vertemos la mezcla en el molde.

Horneamos a 200º durante 15 minutos; después bajamos la temperatura a 180º y seguimos horneando durante unos 35-40 minutos más.
Sube muchísimo en el horno, pero después baja. En la foto podéis ver lo alta que está mientras se hornea. A veces se abre, pero al bajar quedan bastante disimuladas esas "grietas".

La tarta quedará dorada, pero el centro aún no estará cuajado (se "mueve" al mover el molde. Ése es el punto: terminará de cuajarse al enfriarse.
La dejamos enfriar dentro del horno, con la puerta abierta. Así se cuaja mejor, y dicen que se abre menos.

Cuando esté del todo fría, la metemos en la nevera.
Y a disfrutar, porque de verdad que está deliciosa.

Espero que os guste, y que tengáis una buena semana.

Ensalada de garbanzos con pollo y aceitunas (y algo de punto de cruz)



Es tiempo de ensaladas...
Y es tiempo de no dejar abandonadas las legumbres, por mucho calor que haga.
Así que ya tenemos la solución perfecta: legumbres para la ensalada.
De todas las legumbres, mis favoritas son los garbanzos, tanto en frío como en caliente. Para ensaladas, los utilizo con frecuencia, como, por ejemplo, en las que podéis encontrar pinchando AQUÍ, y AQUÍ.
En esta ocasión, he elegido una combinación que no había probado, con un toque de albahaca fresca que resulta muy agradable.
Espero que os guste.

INGREDIENTES:
Unos 200-250 gramos de garbanzos cocidos (yo los cuezo en casa, pero, si no tenéis tiempo, podéis usar garbanzos "de bote")
70 gramos de aceitunas deshuesadas o rellenas, cortadas en rodajitas.
Pechuga de pollo cocida o asada, cortada en tiras
Sal y pimienta molida
Albahaca fresca picada
Mayonesa al gusto.



PREPARACIÓN:
Muy simple: ponemos todos los ingredientes en una ensaladera, y aliñamos con la sal, la pimienta y la albahaca picada. Decoramos con la mayonesa (que mezclaremos con el resto de los ingredientes al servir la ensalada), y refrigeramos durante unas horas.

Y, como hoy la entrada es cortita, os dejo también alguna cosilla de punto de cruz, que hace mucho que no subo nada.
-Un babero para la hija de unos amigos:

-Otro para el nieto de una amiga:

-Y, para el mismo destinatario anterior, este cuadro-natalicio.

La foto la hice antes de enmarcarlo porque, como viajaba fuera, en la tienda se encargaron de embalarlo muy bien para que no se rompiera, y no pude "inmortalizarlo" debidamente.

Y con esto os dejo por hoy. Feliz semana a todos.

Bizcocho rápido de frutas y frutos secos



Y vamos con más entradas de lo que yo llamo "La Segunda Oportunidad", que consiste en actualizar, adaptar o "tunear" recetas publicadas en las primeras entradas de este blog (las cuales, por regla general, suelen ir acompañadas de fotos horribles no, lo siguiente, jajajaja).
Siempre es bueno recordar viejas recetas; y, además, en algunos casos, la práctica ha hecho que introduzca modificaciones que me han gustado más que la versión original, y en otros las he adaptado a otras formas de preparación: Thermomix, tradicional, olla rápida, horno...
El bizcocho que os traigo hoy es una actualización de la "Coca Honorina". La tenía publicada con foto horrorosa, explicada sólo para Thermomix, e indicando las medidas con el cubilete de este procesador de alimentos. Y ahora la subo con fotos más o menos decentes, pesos, y explicada con y sin Thermomix, y con y sin azúcar, que al personal diabético de casa le vuelven loco los bizcochos, jajaja.
Ya he comentado en otras ocasiones que soy muy aficionada a los bizcochos, y que prefiero un buen bizcocho a una tarta, así que los preparo con frecuencia. A veces hago recetas más elaboradas, pero también me gustan las preparaciones más rápidas, que resultan muy útiles cuando vamos con prisa, o cuando tenemos mucha gente en casa (sobre todo, niños o adolescentes que zampan como leones). De este tipo tengo algunos en el blog, como este bizcocho de naranja o este bizcocho de leche evaporada con pepitas de chocolate. Pero éste es uno de los que suelen tener más aceptación, porque la fruta y los frutos secos le dan un punto muy jugoso.
Eso sí: si ponéis mucha cantidad de "frutos variados", puede resultar un poquito denso, pero delicioso igualmente.


INGREDIENTES:
3 huevos
230 gramos de harina
1 sobre de levadura
100 gramos de leche
170 gramos de aceite de girasol
2 manzanas o 2 peras
1 puñado de frutos secos (nueces, almendras, avellanas) Recordad: cuanto más cantidad, más denso saldrá el bizcocho
180 gramos de azúcar o 90 de tagatosa
Un pellizco de sal
Una cucharadita de esencia de vainilla.
Mantequilla, harina o spray desmoldante para el molde.


PREPARACIÓN: 
Ponemos todos los ingredientes en un bol, y batimos hasta mezclar bien (se verán trocitos pequeños de frutos secos y de fruta). En Thermomix, programaremos 20 segundos a velocidad 4.

Verteremos la mezcla en un molde engrasado y enharinado (o preparado con el spray desmoldante).

Y metemos al horno a 180º, durante unos 30-40 minutos (pincharemos el bizcocho con un palo de brocheta o un probador de pasteles para ver si está cocido)
Desmoldamos cuando esté templado, casi frío.

Y ya tenéis vuestro bizcochito para merendar o desayunar.
Fácil, ¿verdad?. Espero que os guste.
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