Pastel de carne y calabacín, del libro "Thermorecetas" (y reseña del libro)


Hace unos días, la Editorial Oberón, del grupo Anaya me envió el libro "THERMORECETAS", de las autoras del blog del mismo nombre, uno de los más importantes en lo que a recetas de Thermomix se refiere.

Es un libro muy completo, excelentemente encuadernado, y con unas fotografías magníficas.
Contiene, además de recetas, consejos para la utilización y cuidado de la Thermomix (sí, ya sé que es "EL" Thermomix, ¡pero no me sale llamarlo "en masculino", jajaja!), explicaciones sobre las distintas funciones del robot...
El libro incluye recetas para todos los gustos, paladares, habilidades y necesidades. Algunas son muy sencillitas; otras, más elaboradas. Hay platos de la cocina tradicional española, de cocina creativa, internacional, aptos para diversas intolerancias alimentarias… Ideas para todos los días, y para ocasiones especiales.

Está estructurado en dos grandes apartados: RECETAS SALADAS y RECETAS DULCES. Y estos apartados, a su vez, se subdividen en "Recetas de mercado", "Fusión", "Internacional" y "Tradicional". 
Es muy fácil de manejar: rápidamente se localizan las recetas que buscamos.
Un libro muy recomendable para los que estén empezando a utilizar este robot de cocina,  o para los que dicen que “no le sacan partido”. En él encontrarán, con toda seguridad, recetas adecuadas a su presupuesto y a sus preferencias de cocina.

Encontramos en el libro un cuadrito de equivalencias de la Thermomix 31 y la 21. No se hace referencia al Thermomix TM5, de muy reciente aparición en el mercado, justo al tiempo de la publicación (por este motivo, supongo que no se ha podido tener en cuenta en la redacción del libro), pero todas las recetas que se elaboran con Thermomix 31 sirven para el nuevo modelo, sin necesidad de adaptación.
En definitiva: un libro muy útil, que, además, por su presentación y calidad de encuadernación, puede servirnos también para hacer un buen regalo. El precio del libro, según indican en su página, es de 19, 90 euros (IVA incluido). 



Ya tengo muchas recetas “fichadas”. Pero, como adelanto, os traigo esta delicia de pastel.



Creo que ya os he comentado más de una vez que me vuelven loca los pasteles salados. Sin embargo, en casa tenemos un problema: los de hojaldre, que a mí me encantan, no gustan a la otra “parte contratante”, así que los hago poco. 
Afortunadamente, sí gustan los que se elaboran con masas más "tipo pan", así que, cuando vi esta receta, me pareció que sí tendría aceptación. Y, sí, ha sido un éxito.
El calabacín da un toque suave y jugoso al relleno, y la masa no resulta nada pesada.
Yo, para variar, he hecho algunos "tuneos". Algunos de ellos, derivados de la necesidad (es decir, de la falta o escasez de algún ingrediente). Otros, por simples ganas de probar. Y la verdad es que ha quedado rico. 
Mis fotos, claro está, no tienen nada que ver con las del libro, jajaja. Ellas han dado al pastel un precioso acabado "enrejado", pero, como ya sabéis bien todos los que leéis este blog, Dios no me llamó por el camino de la decoración, así que yo opté por un simple trenzado (por intercalar tiras de uno y otro lado, vamos, como en la trenza de hojaldre) 
Sobró parte, y lo he congelado (la receta es para 6 personas, y ahora aquí estamos 2), así que ya editaré la receta para contaros el resultado, aunque estoy segura de que será bueno, porque siempre congelo la mitad de las empanadas, y quedan ricas.
Es muy adecuado para un picoteo, porque está rico tanto caliente como templado, e incluso frío.
Y, sin más, vamos ya con la receta.

INGREDIENTES: 
(Para 6 personas)
PARA LA MASA:
250 gramos de harina de fuerza
100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
1 pizca de sal
1 cucharadita de orégano
30 gramos de agua
40 gramos de vino blanco

PARA EL RELLENO:
1 diente de ajo
40 gramos de cebolla
400 gramos de calabacín (yo puse 300 gramos de calabacín y completé hasta los 400 gramos con cebolla. Es decir, puse 140 gramos de cebolla)
350 gramos de carne picada (yo siempre utilizo solamente carne de ternera, pero la receta emplea carne de ternera y cerdo) 
Opcional: 2-3 cucharadas de salsa de tomate casera
10 gramos de aceite de oliva virgen extra
30 gramos de pan rallado
Sal
La receta original lleva 3 lonchas muy finas de jamón serrano, y 4 lonchas de bacon muy finas. Yo le puse 3 lonchas muy finas de jamón de York, y 3 lonchas de queso Cheddar, y 80 gramos de jamón ibérico picado en taquitos).
1 huevo o 1 yema para pintar el pastel



PREPARACIÓN:

Ponemos en el vaso de la Thermomix la harina y el orégano. Y programamos 10 segundos, a velocidad 10, con el cubilete puesto, sujetándolo bien para que no se mueva. 


Añadimos el resto de los ingredientes de la masa, y programamos 30 segundos, a velocidad 4 y ½.

Queda así:

Envolvemos la masa en film transparente, y metemos a la nevera a reposar. 

Mientras tanto, vamos haciendo el relleno:
Ponemos en el vaso el diente de ajo, la cebolla troceada y el aceite.

Trituramos durante 5 segundos a velocidad 6, bajamos lo que haya quedado en las paredes del vaso, y rehogamos durante 2 minutos, a temperatura 100º y velocidad 1.

Agregamos la carne  (y la salsa de tomate y el jamón en taquitos, en su caso), y programamos 5 minutos, temperatura 100º, velocidad cuchara con giro a la izquierda.
Añadimos el calabacín en cubos, y la sal...

 ...y programamos 7 minutos, velocidad  1 con giro a la izquierda, temperatura 100º.
Agregamos el pan rallado, y mezclamos con la espátula 

dejamos enfriar.

Conviene que el relleno esté casi frío. Yo dejé la masa en la nevera entre tres cuartos de hora y 1 hora, y en ese espacio de tiempo ya se habrá enfriado bastante, pero es mejor que lo saquéis del vaso porque retiene el calor.
Sacamos la masa de la nevera, quitamos el film, y la colocamos sobre un papel de horno o lámina de silicona.

Extendemos la masa con rodillo, o ayudándonos de la man, formando un rectángulo.
Colocamos el relleno en el medio.

Y, encima del relleno, pondremos el jamón, bacon o queso.
Cerramos nuestro pastel, bien haciendo un trenzado (lo hice como explico aquí ), o un enrejado, o cubriéndolo entero, sin hacer cortes (aunque, en este último caso, es conveniente hacer una pequeña "chimenea" para que salga el vapor)
Pintamos la superficie con el huevo o la yema batida.

Metemos al horno, precalentado a 180º durante unos 40 minutos, más o menos (a mí me tardó un poquito más).   

Espero que os guste. Como os comentaba, es ideal para una cena, y, aunque parece laborioso con tanto paso a paso, no es nada difícil de hacer, y el resultado compensa mucho.


Este post ha sido redactado según el Código  de Confianza C2C.

Canelones "de mi casa"




Desde pequeña, los canelones han sido uno de mis platos favoritos. 
Nunca he sido mala comedora (no hay más que verme), pero sí es cierto que todos los niños de todos los tiempos tenemos etapas en las que ciertas cosas no nos gustan, o nos cuesta comerlas: verduras, sopas, ciertas legumbres... Sin embargo, los canelones SIEMPRE me encantaron. Creo, sinceramente, que a poca gente no le gustan.
Además, este relleno era el que me encantaba: el de carne, y, a ser posible, con jamón. 
Pero, no sé por qué, jamás los había subido al blog. Así que ya va siendo hora de que estén en mi recetario virtual.
Aunque no es un plato difícil de hacer, sí resulta entretenido. Por eso, siempre que los hago, procuro preparar una buena cantidad, y congelo unas cuantas raciones.
A veces los cubro sólo con salsa bechamel, y otras con bechamel y salsa de tomate, o incluso con salsa de tomate únicamente. De cualquier forma están ricos: con bechamel quizá estén más suaves, pero son más calóricos que los que sólo llevan salsa de tomate, así que cada preparación tiene sus ventajas y sus inconvenientes, jejeje.
Podemos utilizar canelones precocidos, o cocerlos nosotros. Personalmente, me gustan más los que hay que cocer en casa; pero, claro, son más latosos.
Hay también unos canelones "especiales", los "paccheri", que se cuecen ya con la forma de tubo, pero ésos yo no los he utilizado nunca.
Las fotos, desgraciadamente, no les hacen justicia: es de estos platos que, por mucho que lo intente, no consigo hacerle una foto "en condiciones". Pero os aseguro que están riquísimos.



INGREDIENTES:
(Las cantidades se dan para un paquete de 20 placas de canelones)Un paquete de placas de canelones.
75 gramos de jamón serrano o ibérico en taquitos pequeños
Un chorrito de aceite de oliva (virgen extra)
450 gramos de carne de ternera, picada 2 veces (yo siempre los hago con ternera, pero si os gusta más mezclar ternera y cerdo, también quedan bien).
Salsa de tomate casera (aquí está mi receta)
1 huevo cocido
Sal, perejil, ajo molido,
Para la bechamel: 1/2 medio litro de leche, 30 gramos de mantequilla, sal y pimienta (o 1/3 de pastilla de caldo de verduras), nuez moscada, 70-75 gramos de harina.
Queso rallado para gratinar.

PREPARACIÓN:
Empezaremos por preparar el relleno. Rehogamos el jamón con un chorrito de aceite de oliva.

Agregamos la carne, el ajo molido, el perejil y un puñadito de sal, removiendo mucho y con frecuencia para que no se convierta en una "hamburguesa gigante" (la carne tiende a "cuajarse" y a compactarse, y nos interesa que el relleno quede suelto. 
Añadimos 3-4 cucharadas de salsa de tomate, y seguimos moviendo, para que todo se integre bien.

Seguimos rehogando hasta que la carne tome color. (Aquí falta un poco todavía).

 Retiramos del fuego, y añadimos el huevo duro picadito. Reservamos.

Preparamos ahora una bechamel no muy espesa.
En Thermomix: ponemos todos los ingredientes en el vaso, y programamos 100º, velocidad 4, 8 minutos y medio (el tiempo es orientativo, puede hacer falta más o menos tiempo según la temperatura exterior y de los ingredientes). Cuando empiece a espesar, bajamos la temperatura a 90º y dejamos cocer 2 minutos más.

Sin Thermomix: ponemos la leche a calentar en un cazo, con la mantequilla y los condimentos. Cuando esté templada, separamos una tacita en la que disolveremos la harina, y la agregamos al cazo. Dejamos cocer hasta que espese, removiendo de vez en cuando, y en el momento en que espese removeremos constantemente hasta que consigamos la textura buscada.
Mezclamos 3-4 cucharadas de la bechamel con el relleno, y reservamos. Dejamos enfriar un poco el relleno.
Mientras tanto, vamos cociendo los canelones (en el caso de no comprarlos precocidos).
Hay que cocerlos con cuidadito para que no se rompan: hervimos agua abundante, echamos las placas, las cocemos el tiempo que indica el paquete. Cuando termine ese tiempo, echamos agua fría en la cacerola, y sacamos los canelones UNO A UNO con una espumadera o rasera para que no se rompan ni se peguen. Los colocamos sobre un paño de cocina.

Rellenamos los canelones. 

Pongemos una base de bechamel, o de salsa de tomate, en una fuente que pueda ir al horno, para que no se peguen.
Y ahora, tenemos varias opciones. :
1)Los cubrimos sólo con salsa de tomate.

2) O con tomate y bechamel, como éstos


3) O sólo con bechamel.

En cualquier caso, los espolvoreamos con queso rallado, y los metemos a horno fuerte (220º) hasta que se gratinen. (Salvo los que vayamos a congelar, que no los horneamos). l
Aquí, los podéis ver ya gratinados.

Sólo nos queda disfrutarlos. ¡A comer!.


Aquí veis unos que sólo llevan tomate por encima.

Espero que os gusten, y que los disfrutéis.

Pimientos rellenos de arroz y atún



Sí, este mes toca DOBLE ración de pimientos, jajaja.
Después de tanto tiempo de "sequía pimientil", en septiembre 2 hermosas recetitas, 2...
Pero es que éstos son tan sencillos y tan deliciosos que no puedo resistirme a compartirlos con vosotros.
La receta es íntegramente copiada de Salomé, del fabuloso blog "BLOC DE RECETAS",  que tuvo el detalle de compartirla "en primicia" conmigo, incluso antes de publicarla en su blog.
Y es que mucha gente, cuando cocina o come pimientos rellenos, siempre se acuerda de mí... ¿por qué será?, jajaja.
El caso es que, en cuanto me contó la receta, supe que tenía que hacerla YA. Es más, creo que la hice antes de que ella la pusiera en su blog, así que la dejé guardadita en la carpeta correspondiente hasta que ella la publicara.
Y de verdad que fueron un exitazo. Salen riquísimos, y tienen la ventaja de que se hacen prácticamente solos, no requieren ningún tipo de elaboración compleja. Se pueden ir cocinando mientras estamos haciendo otras cosas.
Llenan bastante, así que podéis tomarlos como plato único, acompañados de una ensaladita, o incluso compartir un pimiento para dos personas.
Si os gustan los pimientos y el arroz, no os arrepentiréis. Yo, de hecho, ya los he repetido, jejeje...


INGREDIENTES:
2 ó 3 pimientos rojos para asar
200 gramos de salsa de tomate casera (mi receta está AQUÍ)
200 gramos de atún en aceite, bien escurrido
100 gramos de arroz redondo (es conveniente usar el que no se pasa, aunque yo también he usado arroz "SOS", de la variedad más normal).
1 cucharadita de sal
Pimienta al gusto
(NOTA: Sin que nos excedamos en la sal, es conveniente sazonarlos bien, para que estén más sabrosos).

PREPARACIÓN:
Lavamos el arroz, y lo remojamos un poquito, unos dos minutos. 
Lo reservamos.

Lavamos los pimientos, y les cortamos la "tapa" de arriba. Los limpiamos bien de semillas.
Desmenuzamos y escurrimos bien el atún, poniéndolo en un colador para que suelte el exceso de aceite.

Mezclamos, en un bol, el arroz, el atún y la salsa de tomate.

Removemos bien, para que se repartan los ingredientes por igual. Salpimentamos, y mezclamos.

Y rellenamos los pimientos. Si los llenamos hasta arriba, nos darán estas cantidades para rellenar dos; si los llenamos algo menos, tendremos para tres.
Los ponemos en una fuente de horno.

Tapamos cada pimiento con su "tapa, y los metemos al horno.

Los horneamos durante 1 hora y 1/4, a 180º.
A la media hora, cubrimos la fuente con papel de aluminio, para que no se quemen.
Cuando termine el tiempo de cocción, los dejaremos dentro del horno, ya apagado, unos 20 minutos más. Así "sudarán", y será muy fácil quitarles la piel, si no los queremos tomar con ella.


Y listos para comer.
Aquí los veis por dentro, con su relleno. Como eran grandes, los hemos cortado a lo largo, y hemos comido 1 mitad por persona.  

¡Deliciosos!. Espero que os gusten, y mil gracias a Salomé por su receta.

Solomillo de pavo en salsa



Hoy os traigo un plato delicioso, y por muy poquito dinero. Una carne riquísima y tierna, que os encantará.
Lo he preparado con un solomillo de pavo "Extratierno", de la marca "El Pozo", pero puede hacerse con pechuga de pavo limpia y atada (si la pechuga es grande, necesitaríamos mayor tiempo de cocción, entre 45 y 50 minutos por lo menos). 
Por cierto: 3 horas llevo buscando una foto decente de los"Solomillos Extratiernos", y lo único que encuentro es la de este enlace, que es de "pena, penita, pena"... pero, al menos, se intuye, y también veis el precio, lo barato que es.
Con este solomillo, que pesa 350 gramos, conseguimos 3-4 raciones. Si sois comilones, quizá para 4 sea un poco escaso, pero, si lo completamos con unas patatas fritas, panaderas, o un puré de patatas, o alguna guarnición que "llene" un poco, quedará un plato bastante "apañadete" .
Y la salsa está riquísima.

ADVERTENCIA IMPORTANTE: 
Siempre debemos cortar la carne en lonchas en frío. Después,la tomaremos con la salsa caliente, y, si queremos calentarla un poco, podríamos darle un "golpe de calor" (en el micro o en el horno), o calentarla junto con la salsa en una cazuela. Pero, a mi juicio, no es necesario: está muy rica a temperatura ambiente, combinada con la salsa caliente (no sé si en enero opinaré igual, jajajaj)
Si la cortamos en caliente, se nos romperá en trozos o se nos deshilachará. Sigue estando muy rica cortada en trozos y mezclada con la salsa, pero es más fea de presentación.
Y  vamos al lío:


INGREDIENTES (Para 3-4 personas):

1 solomillo de pavo de 350 gramos
Una cebolla
1 diente de ajo
2 tomates secos (rehidratados previamente)
1 vaso de vino blanco seco (utilicé "Castillo de San Diego", de Barbadillo
Perejil picado, sal y pimienta
Agua, o caldo de pollo o verduras (si usamos agua, añadiremos 1/2 pastilla de caldo de pollo o verduras)
Aceite de oliva virgen extra
Si fuera necesario, 1 cucharadita de maizena normal, o Maizena espesante instantáneo.


PREPARACIÓN:

Empezaremos por preparar la salsa. Picaremos la cebolla, el ajo y los tomates, no hace falta que los troceemos muy finamente porque después trituraremos todo. Y los rehogamos en la olla, con un chorreón de aceite, a fuego medio-fuerte.

Dejaremos que se dore la verdura (así daremos color a la salsa). 
Entonces, añadimos el vino, y rehogamos a fuego medio 1-2 minutos, para que se evapore el alcohol.

Después, agregamos el  perejil, el caldo o el agua con la pastilla de caldo. 

Y dejamos reducir durante unos 10-15 minutos, a fuego medio-bajo.
Trituramos la salsa (En Thermomix 31, programaríamos 1 minuto a velocidad progresiva 6-8).
Después, preparamos el solomillo. Lo atamos con cuerda de cocina, o con cordelitos de silicona. Y lo doramos en la propia olla, con un chorreón de aceite de oliva, por todos los lados. 

Salpimentamos. Retiramos el exceso de aceite, y ponemos la salsa en la olla.  

Tapamos la olla, y dejamos cocinar durante 35 minutos, contados desde que estén todas las rayitas de la válvula fuera (máxima presión).
Dejamos que pierda presión de forma natural, abrimos la olla....

...retiramos la carne, y dejamos que se enfríe.
Como os he comentado antes, la carne hay que cortarla en frío para que no se deshaga. Así que, cuando se haya enfriado, retiramos las cuerdas y loncheamos. 

Calentamos la salsa. Si fuera necesario,la espesaremos, bien añadiendo una cucharadita de Maizena espesante instantáneo, o disolviendo una o dos cucharaditas de postre de Maizena normal en un poco de salsa caliente, añadiendo después la mezcla al resto de la salsa.
!Y a comer!.

Espero que os guste. Es un plato rico y barato, como podéis ver. 
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