No, hoy no hay receta. Ni recopilatorio. Ni ganchillo o punto de cruz.
Hoy toca desahogo, o denuncia, o derecho al pataleo, o como lo queráis llamar.
Todos nosotros, en su día, iniciamos nuestra andadura bloguera con ilusión. Unos teníamos pretensiones bastante humildes: que nuestro blog fuera nuestro “cuaderno virtual” de recetas, que nuestros familiares y amigos tuvieran un sitio donde localizar “esa receta de tarta de queso tan rica que haces”, que nuestros hijos pudieran consultar, en su día, nuestras recetas con facilidad… También nos agradaba la idea de conocer otras personas con nuestras mismas aficiones e inquietudes, compartir ideas y aprender unos de otros.
Otros querían llegar un poquito más lejos en el mundo de la gastronomía por internet: convertirse en páginas de referencia para los interesados en la cocina, conseguir escribir un libro o tener un programa en la radio o en la tele. Algunos ya partían con esa idea inicial; a otros, les llegó “por añadidura”, sin pretenderlo.
Pero, en cualquier caso, todos nosotros nos hemos ido esforzando, y nos hemos ido superando día a día. Hacemos “pasos a paso” o vídeos de las recetas, las adaptamos a distintos métodos de cocina, hemos procurado mejorar la calidad de nuestras fotografías y la presentación de nuestros platos…
Y, de repente, un día, por casualidad, te topas con una foto de una receta tuya en la página de una marca comercial. O te pones a leer un blog… y te das cuenta de que te han copiado tu receta palabra por palabra, hasta con tus peculiaridades a la hora de expresarte.
Y te entra un cabreo, una rabia y una impotencia, que hasta a veces se te quitan las ganas de publicar más.
Sí, ya sabemos que es una afición, que nadie nos obliga a ello.
Y, evidentemente, todos tenemos bien claro que en internet no se pueden poner puertas al campo, y que es muy fácil copiar sin ser detectado.
Pero a todos nos gusta compartir nuestras cosas; es más, muchos no tienen reparo en que se utilicen sus recetas y fotos en otros lugares… siempre y cuando, POR SUPUESTO, se reconozca la autoría y procedencia de esas recetas y fotos.
Cuando abres un blog o creas una web, asumes que va a haber copias y plagio, pero nunca podría uno llegar a sospechar hasta qué punto el copieteo descarado de fotos y de recetas está a la orden del día.
A veces encuentras tus recetas y fotos en blogs muy pequeños, casi desconocidos.
En algunos casos, incluso aceptas que puede tratarse de gente que, simplemente, haya querido simplemente copiar una receta que le gustaba, y, por pura ignorancia, la ha copiado y pegado en su blog.
Pero otros casos son absolutamente sangrantes. No voy a reproducir aquí enlaces, para no darles publicidad ni visitas en sus páginas, pero te encuentras con cosas como éstas:
-1)Blogs y webs dedicadas íntegramente a copiar LITERALMENTE las entradas de otros blogs, fotografías incluidas, que en ningún momento han solicitado a los blogueros afectados la autorización para reproducir su contenido, y que, en un porcentaje altísimo de los casos, ni siquiera tienen la decencia de poner el enlace al blog o página de donde lo han copiado.
-2)Presuntos “cocineros” y “chefs” de restaurantes españoles y latinoamericanos que se crean un perfil en Facebook, al cual suben recetas y fotos copiadas de los blogs, y se atribuyen su autoría.
Desgraciadamente, en estos casos, si se denuncia a Facebook, retirarán nuestro material, pero los tíos siguen ahí, tan felices, con su perfil, y con otras fotos robadas. Y, encima, sus seguidores te insultan, ¡increíble, pero cierto!.
-3)Páginas de marcas comerciales, periódicos, emisoras de radio, portales de noticias en internet… que publican fotos y recetas ajenas atribuyéndoselas como propias y/o sin citar la procedencia.
-4)Recetarios en internet, compuestos íntegramente por fotos y recetas ajenas que han copiado sin consentimiento ni conocimiento de sus autores.
-5)En muchos casos (tanto en páginas de Facebook como en recetarios, páginas de marcas, etc), las fotos publicadas y “robadas” en otros blogs NO SE CORRESPONDEN EN ABSOLUTO CON LA RECETA EN LA QUE SE PUBLICAN. Con lo cual, además, están engañando a sus lectores, porque les presentan una foto que jamás podrá ni siquiera aproximarse a lo que les saldrá si cocinan la receta.
Lo más fuerte que he visto, en ese sentido, fue una página en la que se apropiaban de una foto mía de pimientos rellenos… ¡y la colocaban en una receta de CEBOLLAS rellenas!.
Muchas de estas páginas contienen publicidad, con lo cual se están lucrando gracias al trabajo ajeno. Otras, como os cuento, son de supuestos “chefs”, que también se publicitan de manera engañosa.
Algunos, encima, se mosquean cuando les llamas la atención y les pides, educadamente, que retiren tus fotos.
Sí, somos conscientes de que es dificilísimo poner coto a estas actitudes en internet, pero a veces resulta muy frustrante ver cómo se lucran con tu trabajo “por la cara”.
Cuesta muy poco reconocer la autoría ajena o pedir autorización para publicar tus recetas o para incluirte en alguna página. Y, en el caso de marcas comerciales, periódicos y demás, sería bastante más honrado que contrataran a personas que sepan cocinar, o a fotógrafos que “inmortalicen” lo que publican.
Porque, ¿qué credibilidad nos va a ofrecer una marca o un medio de comunicación que, en algo tan simple y de tan poca trascendencia como una receta de cocina, son capaces de engañar y de aprovecharse del trabajo ajeno?. ¿Cómo vamos a confiar en sus productos, o en la veracidad de las noticias que publican?.
Pero, claro, sabemos que hay jetas y vagos desde que el mundo es mundo, así que no solamente hay que quejarse de su actitud, sino que tendremos que ponérselo más difícil. “No se lamente, ¡mátelas!”, decía un viejo anuncio de un raticida… así que vamos a ponernos “manos a la obra”, con algunos
pequeños consejos y trucos:
A)Incluir “marca de agua” en las fotos. Es decir, introducir nuestra firma en ellas.
Ya sabemos que da mucha rabia estropear una foto bonita con la firma, pero hay muchas formas de firmarla “discretamente” (firmas “casi transparentes”). Casi todos los programas y páginas de tratamiento de imágenes (Paint, Photoshop, Pixlr, Photobucket…)nos ofrecen esta posibilidad.
Sí, siempre pueden recortar la firma, y de hecho lo hacen. Pero, si la firma está en un “sitio estratégico”, puede que la foto pierda interés para ello.
B) Podemos también proteger nuestro trabajo a través de una
licencia “Creative Commons”.
Las licencias “Creative Commons” son gratuitas. Además, hay diversos tipos de licencia, que nos permiten mantener el reconocimiento de nuestra autoría, y combinarlo con la posibilidad de autorizar a otros a copiar, distribuir, y hacer algunos usos de nuestra obra, con mayor o menor amplitud según los casos. Éste es el enlace a la página donde podéis obtener la licencia.
http://creativecommons.org/licenses/
3) Para mayor protección, podemos también
contratar nuestro dominio en internet. Aquí tenéis el enlace, donde podréis encontrar toda la información.
4)¿Cómo saber si nos copian las imágenes?.
En
este enlace encontraréis unos cuantos consejos para localizarlas a través de Google Imágenes.
5)Páginas para detectar plagios de textos o imágenes:
http://www.copygator.com/
http://www.copyscape.com/
http://www.hitsniffer.com/
http://www.plagiarismchecker.com/
http://www.doccop.com/index.html?nc=37034803
Muchas nos ofrecen servicios de pago, pero también tienen opciones gratuitas.
5)¿Qué hacer cuando ya nos han copiado?.
Pues, si el “copión” tiene un blog de
Blogger, u otro producto de
Google (por ejemplo, un perfil en Google+ en el que cuelga las fotos “mangadas”), podéis denunciar
aquí:
Que no os despiste lo de la “firma electrónica”: simplemente, escribid vuestro nombre y apellidos de la misma forma en todas las casillas en las que os lo solicite, y la reclamación se cursará sin problemas. No se necesita firma electrónica reconocida para poder reclamar.
Id rellenando las casillas, dad todos los detalles necesarios para localizar el plagio, y ya está.
¿Que el copión es de
Facebook?. Pues seguid los pasos que se indican en
este enlace, indicando que sois los propietarios de los derechos de autor del material copiado. Dad también todos los datos posibles para que puedan comprobar el plagio.
Si se trata de un blog o página alojado en
Wordpress, podéis denunciar
aquí.
(Está en inglés, pero es sencillo de rellenar).
Si el copión está en
"Taringa.net", denunciad
AQUÍ
Si se trata de una
página web, buscad en ella cómo contactar con los autores de la página (normalmente lo encontraréis en enlaces o pestañas en los que dice “Contacto”, “Contacta con nosotros”, “Escríbenos” y cosas así), y comunicadles el problema. Normalmente, suelen responder y retirar el contenido plagiado.
Otros enlaces interesantes que nos ayudarán en la detección y denuncia del plagio:
http://es.masternewmedia.org/2010/02/23/plagio_online_como_detectar_combatir_y_denunciar.htm
En fin, espero que este pequeño desahogo no os haya aburrido mucho, y que estas notillas os sean útiles si os plagian.
No, no penséis “a mí no me pueden plagiar, que tengo un blog muy humilde”, o “si mis fotos son muy malas, ¿cómo las van a copiar?”. Quisiera que vierais qué fotos me han plagiado a mí, jajaja. Como todos sabéis, no soy una gran fotógrafa (ni una mediana fotógrafa siquiera), pero algo he mejorado desde mis primeros tiempos… bueno, pues muchas de las fotos robadas ERAN DEL PRINCIPIO DEL BLOG, que ya hay que tener ganas de mangar, jajaja.
Por cierto, la foto que encabeza la entrada es una de las más plagiadas de mi blog. Eso sí, los pobres pimientos, menos de ensaladilla de manzana y salmón, iban rellenos de todo, si hemos de hacer caso a los "ladrones", que la colocaban en cualquier receta de pimientos rellenos, jajaja.
Un beso a todos (menos a los “piratas”).