Solomillo ibérico a la castellana



Me encuentro un poco vaga, últimamente, a la hora de publicar.
No, afortunadamente, no pasa nada malo. Simplemente, exceso de trabajo. Y, también, que hay épocas en las que a una le apetece desconectar un poquito, leer, o estar a otras cosas.
Por eso, mi ritmo de publicación está siendo un poquito más lento... pero seguro, jejeje.
Y la receta que os traigo hoy seguro que os va a encantar.
Ésta es otra de esas recetas que me enamoró a primera vista, nada más leerla. La vi en el blog de Concha, que se llama "De Nuestra Casa", y que, si no conocéis, debéis visitar pronto (el enlace está abajo),  y tardé poquísimo en probarla.
Como quería hacerla para Navidad, experimenté antes, y la preparé un fin de semana "normal". Siempre lo hago cuando quiero hacer alguna receta nueva en alguna celebración: primero, la cocino para "los de siempre" (o sea, mi marido y yo, jajaja). De esa forma, después puedo corregir fallos, y también puedo comprobar si gusta o no en casa, si me sale bien, y si prefiero adaptar alguna cosilla. Y es algo que recomiendo a todo el mundo, porque, en algunas ocasiones, he tenido la mala pata de preparar, directamente, para una celebración, o cena con amigos, alguna receta nueva, y después, o no me ha salido bien, o no ha resultado como esperaba, y da una rabia tremenda.
No ha sido éste el caso. Este solomillo sale de auténtico lujo. El que lo prueba, repite, y, además, te piden que vuelvas a prepararlo. Es una delicia.
Así que lo hice también en Navidad, y he vuelto a prepararlo varias veces.
He introducido algunos "tuneíllos" propios en la receta, pero que no la desvirtúan demasiado.
¡Ah!.Si sobra, se puede congelar.
En casa somos muy aficionados al solomillo ibérico, así que en el blog podéis encontrar otras recetas, como el solomillo de cerdo al laurel, o el solomillo en hojaldre con salsa de Oporto.




INGREDIENTES:

2 Solomillos de cerdo ibérico, bien limpios de grasa y telillas
1 cebolla mediana-grande
2 dientes de ajo
200 gramos de champiñones Portobello (o normales, si no los encontráis)
250 gramos de taquitos de jamón (preferentemente ibérico)
30 gramos de pasas sultanas
1 vasito de vino blanco (preferentemente fino o manzanilla, aunque yo también lo he hecho con un verdejo de Rueda, y queda rico también)
1/2 vasito de coñac o brandy
1 vasito de agua (con "vasito" me refiero a los vasos pequeños que suelen utilizarse para el vino)
1 cucharadita de harina
1 cucharadita de pimentón dulce o agridulce (yo uso pimentón de la Vera)
1 pastilla de caldo de carne o de verduras, o una cucharada de concentrado de carne o de verduras
Perejil
Sal
Pimienta
Aceite de oliva virgen extra

*Como guarnición: Patatas duquesa; es decir, puré de patatas mezclado con un huevo batido, con el que formaremos montañitas ayudándonos de una manga pastelera, las colocaremos sobre un papel de horno o una lámina de silicona, y las hornearemos a 200 hasta que se doren por arriba, cuidando de que no se quemen.
Yo, como sabéis los que seguís este blog, soy "fan" del puré de patatas de bolsa (aunque cueste reconocerlo, jajaja). Así que preparo el puré siguiendo las indicaciones del paquete.
Si preferís prepararlo vosotros, hacedlo como tengáis por costumbre, le añadís el huevo batido, y formáis los montoncitos con la manga pastelera también.
También queda bien con arroz basmati cocido. En el blog de Concha, veréis cómo lo acompaña de arroz jazmín con piñones y frutos rojos, una guarnición que tiene que estar deliciosa.

PREPARACIÓN:

Cortar los solomillos en filetitos, sazonar ligeramente con sal y pimienta, y reservar.

Laminar los ajos, y dorarlos en una sartén con un poco de aceite. Cuando estén dorados, los sacamos a un plato, y reservamos.

En ese mismo aceite, sellamos los filetes por las dos caras, y los reservamos en el mismo plato de los ajos.



Picamos la cebolla en juliana finita, y la rehogamos a fuego medio hasta que tome un color ligeramente dorado y se quede blandita.

Agregamos la harina y el pimentón, removemos, y rehogamos durante un minuto.

Añadimos las pasas, y las salteamos también unos minutos. 


Agregamos después los champiñones limpios y laminados, y los taquitos de jamón.

Rehogamos todo unos minutos, y después agregamos el vino y el coñac. Dejamos que se evapore el alcohol, y añadimos el agua y la pastilla o concentrado de caldo (si usamos pastilla, la desmenuzaremos). Agregamos también el jugo que han soltado los filetitos, y dejamos que se reduzca la salsa a fuego medio durante 5 minutos.



Después, añadimos los filetitos y el perejil picado. Y cocinamos unos minutitos, hasta que estén tiernos.



Y a comer.


Espero que os gusten, ¡queda buenísimo!.

Pimientos del piquillo rellenos de chorizo y pollo




He estado a punto de publicar una ensalada, dado que este año el invierno ha decidido no venir, y llevamos 4 meses en los que la máxima más baja ha sido de 16 grados, así que apetece mucho más una ensaladita que un plato contundente.
Pero después pensé que ya iba siendo hora de que retornara a este blog el pimiento relleno, que todavía no había subido ninguna receta este año, y ya resultaba raro, jajaja.
Esta vez, con un relleno inspirado en unas croquetas que hice hace poco. La mezcla puede parecer curiosa a primera vista, pero os aseguro que está muy rica. Y, con la salsa, quedan deliciosos.
Se preparan muy rápido, y se pueden congelar.
Animaos a hacerlos, que os gustarán.
Y, si queréis ver otras recetas de pimientos rellenos... habéis llegado al sitio adecuado, como sabéis los que visitáis con frecuencia este blog. Por ejemplo, estos pimientos del piquillo rellenos de carne, o si preferís los pimientos morrones, éstos rellenos de arroz y atún. O, para un picoteo o para épocas veraniegas, los pimientos rellenos de cóctel de marisco.
Bueno, si queréis verlos todos, podéis pinchar aquí.

INGREDIENTES:

(Para 4-6 personas)
1 lata y media de pimientos del piquillo
100 gramos de chorizo
100 gramos de pollo asado o cocido (se pueden utilizar tiras de pollo asado, que se venden en los supermercados, o sobras de pollo asado, o cocer o saltear en la plancha o microondas un filete o un trozo de pechuga)
5 cucharadas de maizena
Aproximadamente 3/4 de litro de leche
Para la salsa: 1 cebolla,
1/2 pimiento verde
Aceite de oliva virgen extra
1 vasito (aproximadamente 100 ml) de coñac o de vino blanco
150-200 ml de agua (con 1/2 pastilla de caldo de verduras o pollo), o caldo de verduras o pollo




PREPARACIÓN:

Picamos el chorizo y el pollo en trozos pequeñitos. Pero no lo trituramos: buscamos que se "noten" los trocitos.


En una sartén, salteamos el chorizo (no necesitamos aceite, la grasa del chorizo es suficiente). Cuando tome color, añadimos el pollo, y rehogamos todo unos minutos a fuego medio.


Añadimos entonces la maizena, poco a poco, mezclamos, y cocinamos durante 2-3 minutos.


Vamos agregando la leche, poco a poco, sin dejar de remover.


Cuando la masa se separe de los bordes de la sartén, dejamos cocinar un minuto, removiendo constantemente, y retiramos del fuego.


Con esta masa rellenaremos unos 10-12 pimientos.
Dejamos enfriar un poquito y rellenamos.



Mientras se enfría el relleno, prepararemos la salsa.
Picamos la cebolla y el pimiento (no hace falta que los trozos sean demasiado pequeños). Calentamos el aceite, y doramos las verduras a fuego medio-fuerte.


Cuando estén doraditas, agregamos el coñac o vino, y dejamos evaporar el alcohol durante unos minutos, a fuego medio.

Agregamos el caldo, o el agua con la pastilla de caldo.


Dejamos reducir la salsa durante unos 10-15 minutos, y la trituramos o pasamos por el chino (si se tritura en Thermomix, programaremos 40 segundos y velocidad 7-8)
Cubrimos los pimientos con la salsa.


Calentamos en el horno durante unos 8-10 minutos, a 200º.


Y servimos.

Pollo en salsa con champiñones



Vuelve el pollo a este blog (qué raro, jajaja).
Quizá sea una de las carnes que más utilizo, pero es que en casa gusta a todos, da mucho juego y está bien de precio, así que todo son ventajas.
Por lo tanto, y aun a riesgo de que nos acaben saliendo plumas, publico otra recetita de pollo, esta vez preparada con Thermomix (por supuesto, también podéis encontrar aquí otras muchas recetas de pollo preparadas a la manera tradicional, como este pollo con tomate, o el pollo en salsa teriyaki, o el pollo a la naranja, entre otras.
Esta receta se parece bastante al típico "pollo Strogonoff", aunque el jamón le da un puntito distinto, muy sabroso. He visto varias recetas por internet, y ésta es una mezcla de todas ellas, con algún toque mío.
La salsa queda riquísima, y el pollo muy jugoso. Se puede preparar con contramuslos deshuesados y troceados, o con pechugas, pero la pechuga queda algo más seca, por lo que aconsejo, en este caso, reducir el tiempo de cocinado.
Si utilizamos arroz blanco como guarnición, queda buenísimo, y nos puede servir como plato único.

INGREDIENTES:

1 cebolla mediana (unos 120 gramos de peso)
1 diente de ajo
30 gramos de aceite de oliva virgen extra
100 gramos de jamón serrano (ibérico, a ser posible), en tiritas o taquitos
500 gramos de contramuslos deshuesados o de pechuga de pollo, troceados.
300 gramos de leche evaporada
1 cucharadita de pimentón dulce o agridulce
100 gramos de champiñones laminados
30 gramos de mostaza
40 gramos de ketchup.















PREPARACIÓN:

Ponemos en el vaso de la Thermomix el ajo, la cebolla troceada y el aceite.


Programamos 5 segundos a velocidad 5, y después 5 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1. 



Añadimos el jamón.


También el pollo. 


Y programamos 7 minutos, velocidad cuchara con giro a la izquierda, temperatura varoma. 



Agregamos la leche, el pimentón, los champiñones, la mostaza y el ketchup, y programamos 7 minutos, temperatura 90º, velocidad cuchara con giro a la izquierda. 


Colocamos en una fuente, y servimos.


Calabacines a la parmesana con atún



En este mes, parece que todo el mundo intentamos comer más verduras, y cosas ligeritas, cosa normal después del atracón navideño. Y estos calabacines nos han encantado, incluso al sector "no muy partidario" de las verduras, así que los subo rápidamente al blog, que estas cosas siempre vienen bien para los que nos queremos cuidar un poquito.
La receta original se prepara con calabacines y berenjenas. Pero yo, cuando fui a cocinarla, me encontré con que las berenjenas que había comprado LA TARDE ANTERIOR en un supermercado no precisamente barato estaban casi negras por dentro. Ya os imaginaréis la rabia que me dio, porque no está la cosa como para tirar comida, pero es que estaban impresentables.
Por este motivo, y, si puedo evitarlo, cada vez compro menos frutas y verduras de las que vienen colocadas en bandejitas. Supongo que se deberá a fallos de conservación, o a que los reponedores no han estado muy atentos, pero no es la primera vez que me pasa en el supermercado de ciertos grandes almacenes (los más importantes de España), y creo que debería de cuidarse más este punto. No es de recibo que se coloquen las frutas o verduras en la bandeja, se cierren con film transparente, y se queden en las estanterías durante quién sabe cuánto tiempo; de alguna manera debería de cuidarse la frescura del producto. Sobre todo, cuando no estás comprando en la frutería del pakistaní del barrio, ni en el mercadillo.
(¿Se me nota mucho el cabreo que me cogí?, jajaja).
Por lo tanto, me tocó hacerla con dos calabacines bastante grandes. Afortunadamente, como os comenté antes, salió riquísima.
Como en todo este tipo de gratinados con verduras que contienen mucha agua, como estos tomates rellenos de arroz o estos rollitos de espárragos y jamón,  aconsejo esperar al menos 5 minutos desde que sacamos el plato del horno antes de consumirlo, de lo contrario, nos podremos quemar.
(Fuente de esta receta: Alanda y Alejandra)

INGREDIENTES:

2 calabacines grandecitos (la receta original llevaba dos berenjenasy un calabacín)
3 latas de atún en aceite, bien escurrido (si la conserva lleva aceite de oliva virgen extra, se puede utilizar ese aceite para rehogar la cebolla).
1 cebolla mediana.
Salsa de tomate casera, o tomate frito casero (en torno a unos 200 gramos, pero se puede poner más cantidad si se quiere) 
- Queso rallado en hilos, mezcla de cuatro quesos.
- Queso parmesano rallado
- Aceite de oliva virgen extra.
- Orégano.
-Sal y pimienta


 PREPARACIÓN:

Pelamos y cortamos los calabacines en rodajas de medio centímetro de grosor, aproximadamente.
Los colocamos en un recipiente apto para microondas, salpimentamos, añadimos un chorrito de aceite, y tapamos (si no tenemos recipente con tapa, cubrimos con papel film y le hacemos unos pequeños agujeritos).

Cocinamos en el microondas a 700 w durante 5 minutos, y reservamos.
Escurrimos y desmenuzamos el atún.
Picamos la cebolla finita, y la rehogamos en una sartén con un chorrito de aceite.
Cuando esté transparente y blandita, agregaremos el tomate frito (si se quiere,se puede añadir más cantidad) y el orégano.

Añadimos después el atún, y cocinamos todo junto durante 2-3 minutos.


Ponemos una fina capa de tomate frito en la base de una fuente apta para el horno.


Después, colocaremos una capa de calabacines.


Y la cubriremos con una capa de atún con tomate.

Vamos intercalando capas de calabacín con capas de atún con tomate, (acabando siempre con el tomate) y cubrimos con una mezcla de queso rallado "cuatro quesos" y queso parmesano.

Metemos al horno, precalentado a 180º, y horneamos hasta que se dore la capa de queso.
Espero que os guste.

Garbanzos con patatas y chorizo


Bueno, pues ya parece que vamos volviendo a la rutina. Se acabaron las comilonas, los platos sofisticados, los turrones, los mazapanes, los miles de entrantes, los platazos de marisco, y ese comer como si no hubiera un mañana. 
Ya van apeteciendo los platos sanos y ligeros, o bien los platos tradicionales, de toda la vida (que suelen ser sanos, aunque menos ligeros, jejeje). En este caso, y como parece que van a bajar las temperaturas, es decir, a alcanzar los valores normales del invierno, pues vamos con un guiso sencillo y rápido, de los que suelen gustar a todos. Yo lo tomo como plato único, aunque también nos sirve como primer plato si servimos un segundo muy ligero.
Tampoco es excesivamente graso, porque el único "exceso" que cometemos es el del chorizo. Si utilizamos uno de calidad, o más magro, tendremos menos "remordimientos", o si reducimos la cantidad. Pero, bueno, un día es un día.
Os dejo con un platito de este guiso. Se prepara en olla a presión.

INGREDIENTES
150 gramos de cebolla
2 tomates secos (opcional)
1-2 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
400 gramos de garbanzos
Unos 150-200 gramos de chorizo, cortado a trozos (podéis poner más o menos cantidad, a vuestro gusto)
1 cucharadita de café de pimentón dulce o agridulce
Una pizca de tomillo
Laurel (Opcional)
2-3 patatas medianas
1-2 zanahorias (opcionales)
1 vasito de vino blanco seco
1-2 vasos de caldo de verduras, o de agua y una pastilla de caldo de verduras o una cucharada colmada de concentrado de verduras.


PREPARACIÓN.
Ponemos los garbanzos a remojar el día anterior, con una cucharada de sal gorda (Así no se "encallarán" y saldrán más tiernos).
Pelamos y troceamos la patata y la zanahoria, en trozos no muy pequeños. Partimos en trozos el chorizo, y le quitamos la piel (no como se ve en la foto, que tuve que quitársela después, antes de cerrar la olla, por despiste)
Picamos finita la cebolla, el ajo y los tomates secos, y los rehogamos en la misma olla, en un chorreón de aceite de oliva, a fuego medio-bajo, durante unos 5-7 minutos.


Agregamos los garbanzos, escurridos, y rehogamos todo junto durante 2-3 minutos.

Ahora añadiremos la patata, la zanahoria (en su caso), y una cucharadita de café de pimentón dulce o agridulce. Movemos bien, y rehogamos durante unos minutos.

Agregamos el vino y el chorizo, y dejamos que se evapore el alcohol durante un minuto, a fuego medio.

Y ahora agregamos el caldo o el agua con la pastilla o concentrado, justo hasta que cubra los garbanzos.


Cerramos la olla, y cocinamos durante 40-45 minutos (dependiendo de la dureza del agua; aquí en Alicante hacen falta 45) con las dos rayitas de presión fuera.
Dejamos que la olla pierda presión de manera natural.
Se puede hacer de un día para otro (en este caso, puede que sea conveniente añadir algo más de caldo, porque las patatas lo absorben), o tomar al momento.
También puede congelarse si sobra, pero SIN PATATAS. 
Espero que os guste.



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