Helado de fresas y yogur griego (sin azúcar... casi)


Cuando sólo viven dos personas en una casa (salvo temporadas okupiles), y una de ellas no es muy dulcera y tiene problemas con los kilos, y la otra mata por los dulces, pero es diabética (y, si ve algo dulce, no puede parar de comerlo hasta que no termine con las existencias), la cosa se complica a la hora de preparar postres, bollos, galletas, y todas estas cosas, jejeje...
Y es que es un lío. Si preparo, por ejemplo, un bizcocho, hay 2 opciones:
a)Que me lo zampe yo sola, dándole a él un trocito. Entonces, me pongo como una vaca.
b)Que yo me cuide y tome sólo un pedacito: el bizcocho dura menos de un día, y el azúcar del "caballero" se dispara hasta límites no muy saludables.
(Por cierto, ¿POR QUÉ TODOS los diabéticos, absolutamente TODOS, son fanáticos del dulce, y cuanto más dulce esté, más les gusta?. ¡Qué tortura, Señor).
Peeero.... siempre podemos intentar encontrar alguna solución. Algo rico, sano... ¡y dulce, por supuesto!.
Como, por ejemplo, este helado que vi en el blog de Alejandra.  Quizá os parezca un poco pronto para helados... pero es que aquí llevamos 2 días con unas temperaturas primaverales (aunque anoche llovió, pero después ha hecho calor). Y además, a mí me gustan en cualquier época del año.

Me encantó el aspecto tan cremosito, a pesar de no ser excesivamente graso, así que decidí probarlo.
Pero había un pequeño problema. Yo necesitaba sustituir el azúcar por edulcorante, y me dio miedo que, con ello, el helado cristalizase demasiado. Por eso, le añadí una cucharadita de café de miel (si tenéis azúcar invertido, podéis utilizarlo también).  La cantidad de glucosa es mínima, lo justito para que la textura sea más cremosa.
Pero, si la diabetes es severa, podéis suprimirla también. Bastará con estar más pendiente para remover el helado cada 1-2 horas, y evitar que cristalice demasiado.
Con la cantidad de edulcorante que he puesto, sale bastante dulce. Para mi gusto, bastaría con 10-15 gramos... pero, como ya os he dicho, aquí "el personal" es pelín empalagoso, jajaja.
Así que ya sabéis: como lo prefiráis.

INGREDIENTES:
4 tarrinas de yogur griego (unos 450 gramos)
300 gramos de fresas congeladas (yo siempre tengo paquetitos de fresas y otras frutas en el congelador, aprovecho la mejor época para comprarlas y las congelo)
20 gramos de edulcorante (he usado tagatosa y también edulcorante del Día).
1 cucharita de café rasa de miel o azúcar invertido.

PREPARACIÓN:
Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix, y programamos 2 minutos, a velocidad progresiva 5-10 (hay que poner el cubilete, no vaya a salir disparada la crema, jejeje).

Comprobamos si queda alguna fresa sin triturar, por si tuviéramos que repetir el proceso.

Vertemos la mezcla en un molde o tupper alargado, y lo metemos al congelador.

Cada 1-2 horas, sacamos el tupper y removemos bien el helado. Así no se formarán muchos cristales.
Repetimos este proceso 3-4 veces.
¡Y a disfrutar!.

Si lo dejamos congelar del todo, sacaremos el molde una media hora antes de comerlo.
Espero que os guste (Gracias, Alejandra).

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