Ensalada "tabbouleh"... (y un poquito de Jordania)



Sí, sí, ya sé que estoy pesadísima con las fotos del viaje... pero es que hemos estado en sitios tan chulos, que me encanta compartirlos con vosotros.
Pero, como lo prometido es deuda, ya empiezo también a poneros recetillas de Oriente Medio.
Esta ensalada ha sido un auténtico descubrimiento. Ligera, refrescante, llena de vitaminas (C, sobre todo), y con un sabor sorprendente.
Confieso que, cuando vi tanto "hierbajo", me entraron las dudas. ¿No será un poquito demasiado perejil?. 
Pues no, en absoluto. Y, en cualquier caso, podéis reducir un pelín las cantidades "perejileras", pero no demasiado, porque es precisamente la "gracia" de la ensalada. 
Y, después de ver las propiedades que tiene el perejil, todavía me parece más interesante esta ensalada, jajaja. (Creo que me la voy a hacer para cenar yo solita más de una noche....).
Por lo visto, la receta no es ni siria ni jordana, sino libanesa. Pero tanto en Siria como en Jordania se consume mucho.
Es una receta ideal para el verano. O, incluso en invierno, como acompañamiento de un cordero asado (o de cualquier carne asada), o de un plato "contundente", porque sirve para "desengrasar", jejeje.
Doy la opción de hacerla con cuscús, aunque "lo suyo" es emplear bulgur, además de que está más rica. Lo que pasa es que a veces es difícil de encontrar.
En fin, que os pongo la recetilla, y después paso a daros el coñazo de nuevo con las fotos enseñaros algunas fotillos de Jordania, que aún no había puesto ninguna. Petra lo dejaré para otro día, que merece entrada aparte.


Ingredientes:
Media taza (utilicé una taza de desayuno normal) de bulgur o de cuscús ya cocido. 
2 tazas (yo le pongo taza y media) de perejil picadito fino
1/2 taza de hojas de hierbabuena picaditas 
1/2 kg de tomates rojos, que estén sabrosos pero firmes. 
1/4 de taza de cebolla dulce, picada muy finita 
Sal 
Aceite de oliva 
Zumo de limón 
Pimienta recién molida.  Si podéis conseguir pimienta de Jamaica, utilizadla, porque es la que lleva la receta original. Yo no pude encontrarla (aunque no desisto, jejeje), y utilicé el "Molinillo 5 pimientas".


Preparación:
Picamos los tomates en daditos pequeños.
Si usamos bulgur, lo ponemos en un bol, junto con los daditos de tomate, para que se humedezca y se hinche (durante unos 20 minutos). Si utilizamos cuscús, lo cocemos previamente, lo dejamos enfriar un poco y lo mezclamos con el tomate.
Picamos finito, como se ha dicho, la hierbabuena, el perejil y la cebolla.
Mezclamos con el tomate y el bulgur o cuscús, aliñamos con la pimienta, la sal, el limón y el aceite, y removemos bien.
Servimos fresquita.



Y vamos con la ración de fotos de hoy (tranquilos, pondré éstas y las de Petra en otra entrada, y ya acabo, jajaja).


Esto es el desierto del Wadi Rum, en Jordania:








La arena es de un color rosáceo-rojizo, que combinado con las rocas da lugar a paisajes espectaculares...








Puesta de sol...




Dormimos en este campamento de jaimas (el emplazamiento, espectacular; las jaimas.... pues eso, jaimas, jajajajaja). Eso sí, reírnos, nos reímos un rato largo....






La luna sobre el desierto... (ya, ya sé que esta foto podría ser del Wadi-Rum o de Valladolid, jajaja, pero os aseguro que es en el desierto... y, además, me encanta)




Y unos petroglifos.




Ya os comenté que el viaje terminó en Aqaba, en un hotel fantástico, donde nos repusimos del trasiego del viaje (y "compensamos" lo de las jaimas). Aquí podéis ver la piscina, confundiéndose con el mar...




Y, con esta imagen tan relajante, os dejo hasta la siguiente entrada, donde os contaré lo de Petra.... y la "sencillita", "cómoda" y "fácil" subida al Monasterio,jajaja. Ya veis que no paré de hacer fotos...




Un besote a todos, y feliz puente.



Costrada "griego-noruega".... y un poquito más de Siria (Variadito)

Ya, ya sé que esta receta no es "del Oriente Medio"... pero os prometo que me pondré con ellas este fin de semana largo, que no me voy a ningún lado (y me diréis "¡estaría bueno que se fuera!, ¡si acaba de llegar!",jajajaja). Ya tengo dos en parrilla de salida.
Esta que os voy a poner hoy no queda demasiado lejos de Siria y Jordania, jajaja. Por lo menos, es de origen mediterráneo (griego, para ser más exactos), porque lleva pasta filo y queso feta. Se la copié a Canelona, que tiene en su blog un paso a paso fantástico. 
Peeeero.... había un problema. Conociendo al personal, sabía que sólo con queso, y con una consistencia tipo empanada o similares, les podía resultar sosa. Así que, para variar, se me ocurrió tunearla. Y decidí ponerle salmón ahumado.
Bueno, pues será una receta que repetiré muchas veces. Aparte de quedar riquísima, está mejor templadita o fría, así que es fabulosa para cualquier comida o cena de picoteo, o para llevar. Si la hacemos en un molde (bandeja rectangular) de aluminio desechable, todavía resulta más cómoda, porque bastará con romperlo y colocarlo en la fuente en la que lo vayamos a servir.
Voy con la receta, y después os pongo alguna cosilla más de Siria (Jordania la dejaré para las entradas que lleven platos "de la zona").




INGREDIENTES:50 gramos de queso parmesano
200 gramos de queso feta (yo no tenía, y utilicé queso de cabra en rulo)
200 gramos de queso rallado de varios tipos (usé una mezcla de "4 quesos", de ésas que llevan Cheddar, Emmental, etc.
12 hojas de pasta filo (no usé todas, porque utilicé un recipiente más pequeño. Usé unas 7 u 8 hojas)
Aceite o mantequilla o margarina fundida (Yo usé aceite de oliva)
200 gramos de leche y 200 gramos de nata (No le puse nata, y utilicé 350 gramos de leche)
4 huevos
1 cucharadita de sal
Un pellizco de nuez moscada
Un pellizco de pimienta molida (usé el molinillo de 4 pimientas)
150 gramos de salmón ahumado en lonchas.


PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º
Rallamos el parmesano 10 segundos, vel.8. Reservamos en una ensaladera. Rallamos el feta, 4 segundos, vel. 4. Reservamos en la misma ensaladera y lo mezclamos todo con el resto de los quesos variados.
La receta original se hace en una fuente de horno de 30X40X3 cms... pero yo utilicé una algo más pequeña: una fuente rectangular desechable de Albal, para poder sacarla más fácilmente. Untamos el fondo de la fuente con el aceite y colocamos una hoja de pasta filo. La untamos con aceite, y colocamos otra hoja encima. Repetimos la operación con 2 hojas más (en total, 4)
(Nota: para las capas intermedias, podemos aprovechar los "recortes" de hojas de pasta, formando como si fuera un puzzle. Las únicas que conviene que sean enteras son la primera y la última)
Colocamos sobre la 4ª hoja la mitad de los quesos. Ponemos encima la mitad de las lonchas de salmón.
Y vamos colocando sobre el salmón 4 hojas más de pasta, pincelando cada hoja (o cada "puzzle" de recortes) con aceite.
Sobre la 4ª hoja, ponemos el resto del queso, cubrimos con la otra mitad del salmón, y volvemos a tapar con 4 hojas de pasta, pincelando cada una. 
Con un cuchillo afilado, hacemos cortes en la masa, formando cuadrados (como si fuera una tortilla de patatas). OJO: si usáis un molde desechable, vigilad que el corte no llegue al fondo (si no, se saldría el relleno).
Sin lavar el vaso, ponemos en la Thermomix la leche, los huevos, la sal, la pimienta y la nuez moscada, y batimos 15 segundos a velocidad 3. Volcamos esta mezcla sobre la pasta y los quesos.
(¡OJO!: El batido se echa por encima de la pasta, y queda recogido en la fuente, cuajándose con el calor. No es que hagamos un "paquetito" con la pasta filo y el queso quede dentro, sino que la crema "empapa" la pasta). Metemos la fuente al horno hasta que se dore (unos 30-35 minutos)
La sacamos, y la dejamos enfriar o templar. No tiene que estar muy caliente.
Cortamos por los cuadrados que habíamos marcado, ¡y a comer!.


Y vamos con otra racioncita de Siria. Como os he dicho ya, es un país de contrastes, donde lo mismo puedes     disfrutar del regateo en los zocos que visitar las ruinas de impresionantes ciudades romanas o nabateas, o recorrer los castillos de los cruzados... 


Estas son las ruinas de Palmira, la que fue capital de los nabateos, con su reina Zenobia, que fue capaz de derrotar a todo un Imperio Romano (aunque después le dieron "pal pelo", como suele pasar siempre en estos casos...)







Viendo la extensión de las ruinas, podemos imaginar lo que tuvo que ser esa ciudad en el siglo III, ¡impresionante!



Puesta de sol desde el castillo de Palmira (el que se ve en lo alto de una colina, en la foto del camello)


En el camino entre Damasco y Palmira, se puede hacer una paradita en el "Bagdad Café" (no es broma, se llama así, como el de la película, jajaja)


Éste es su interior:


Aquí está Maaloula, una pequeña ciudad cristiana donde todavía se habla el mismo idioma que utilizaba Jesucristo: el arameo (y que tiene unas cuestecitas que ni la etapa reina del Tour de Francia, jajaja):

Bueno, y ahora os enseñaré el Crac de los Caballeros, imponente castillo-fortaleza de los cruzados:





En los viajes por carretera, te encontrarás en las cunetas con vendedores de pistachos, crudos y cocidos...

Aquí podéis ver las norias de Hama, que funcionan desde la época romana. Tuvimos la suerte de verlas en funcionamiento, porque en otras épocas del año "paran" por falta de agua...


Una mezquita, también en Hama.


Y, para acabar por ahora, os dejo con Bosra, una ciudad romana, que resulta extrañísima y oscura, por haberse construido en piedra volcánica.


En sus alrededores te encuentras muchas tiendas y talleres de artesanos.




Más Siria y Jordania... y, ¿cómo no?.... HUMMUS



Sé de alguna persona (¿verdad, Isabel, guapa?) que va a sentir ganas de asesinarme cuando lea esta entrada del blog, jajajaja.
¿Que por qué?. Si tenéis ocasión de visitar Siria o Jordania, lo comprenderéis. 
Allí, las comidas suelen empezar por lo que llaman "Mezze" (no sé si lo he escrito correctamente). Son una serie de entrantes o "picoteos" variados. Bueno, "variados", "variados", lo que se dice "variados"... pues va a ser que no, jajaja. 
Sí, variaban muchos de ellos, pero lo que no faltaba nunca era.... ¡EL HUMMUS!. 
Por esta vez, me vais a disculpar que la foto que os pongo no sea de un plato cocinado por mí, sino la de un restaurante de Damasco en el que lo comimos. La razón es muy clara: si se me ocurre hacer hummus antes del mes de, por lo menos, marzo del 2011... puedo aparecer en las páginas de sucesos ("Mujer asesinada cuando presentaba a la mesa un plato de hummus...").  Y, sí, es que el hummus es una verdadera delicia, y un plato sanísimo... pero cuando lo tienes todos los días para comer, cenar.... y hasta en los buffets de los desayunos, por si te apetece hacerte una tostadita para acompañar al café, pues es normal que uno acabe pelín saturado, jajaja.
Digo "para acompañar al café".... Ésa es otra: lo del café. Afortunadamente, en Jordania pudimos disfrutar de un "espresso" en condiciones (eso sí, en los hoteles), porque en Siria es tradicional el café turco, con una consistencia entre el chapapote y la Nocilla espesa, y amargo como la madre que lo trajo... 
Para los aficionados al té, como yo, quedaba el recurso del té con menta, pero los muy cafeteros estaban hartitos, los pobres... Es que no le hemos conseguido "coger el puntito" al café turco, qué se le va a hacer...


Os voy a enseñar algunas fotitos de Alepo, una ciudad preciosa; otras del camino a Palmira, y después os dejo la receta que yo hago de hummus, que la copié del foro de Mundorecetas. Os aseguro que es una auténtica delicia... si dejáis algunos días entre "toma" y "toma", jajajaja.
Bueno, fotos:


Aquí tenéis otra tanda de "zoco". Esta vez, el zoco de Alepo, el más grande de Siria (unos 14 kms de galerías, ¡para volverse loco, jejeje!). 




En este puesto venden jabón de Alepo, hecho con aceite de oliva y laurel. Para ver sus propiedades, pinchad aquí.




Este es el "zoco de los artesanos".








Observad este puesto. ¿No os llama la atención el diseño de ese jarrón?. No parece muy "tradicional sirio", ¿verdad?.


Sí, ¡es el escudo del Barça, jajajaja!.


Pero no os creáis... también hay sirios que comparten mis gustos futbolísticos, jajajaja.
Este coche estaba aparcado en la puerta de la mezquita de Alepo. Ni en el mismísimo Bernabeu he visto algo igual...




La mezquita de Alepo:














Y ésta es una escuela coránica:






Aquí me tenéis, preparándome para entrar en ella... En este caso, el "gabán" es de rayitas...




Y la ciudadela de Alepo:










Al llegar a lo alto, se divisa una panorámica espectacular de la ciudad. En ese momento (eran sobre las 12 y 20 de la mañana), empezaron a cantar todos los "muezzines" de las mezquitas, llamando a la oración, ¡fue alucinante!.




Aquí, de noche:


Y éstas son las ruinas de la basílica de San Simeón el Estilita. 




Este buen señor por lo visto, era un ermitaño que vivía y meditaba sobre una columna (unos 3 m2, ¡para que luego nos riamos de las "soluciones habitacionales" de IKEA, jajaja!). Como su fama se extendía, y la gente iba a verle, Simeón (que debía tener bastante mala "milk", el tío... o dejémoslo en que no le gustaban las masas) cada vez se hacía más alta la columna, para que no le dieran el coñazo. Empezó por una de 3 metros y acabó con una de 17, el tío.  Se amarraba para no caerse, porque dormía en ella y todo, jajaja.


Ahora, de esa columna sólo queda esta roca redondeada, porque sus devotos se llevaban trocitos para hacerse reliquias...




Está en ruinas, como veis, pero el sitio es precioso.


Y ya vamos con la receta. Aquí llega el HUMMUS:


INGREDIENTES:
400 gramos de garbanzos cocidos (caseros o "de bote")
2 cucharadas de tahine (pasta de sésamo)
El zumo de medio limón pequeño (unos 30 gramos)
Agua (medio cubilete, aproximadamente unos 50 gramos, quizá un pelín más)
1 diente de ajo grandecito.
1/2 cubilete (unos 75 gramos) de aceite de oliva
Un pellizco de sal


PREPARACIÓN:
Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix, y programamos 1 minuto, velocidad progresiva 6-10. Servimos en un bol o fuente honda. Decoramos con un chorrito de aceite de oliva, pimentón, y, si queremos, algún garbanzo cocido.
Se puede acompañar de palitos de pan, tostaditas, pan de pita, o picos (colines). 
Sin Thermomix:  Pasamos todos los ingredientes por la batidora hasta formar una pasta homogénea.


En serio: probad el hummus si aún no lo habéis hecho, que es una delicia. 
Ya os seguiré contando....





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