Esta receta nació de un error: quería hacer el rollo italiano de carne, pero no había comprado suficiente ternera picada.... así que decidí enredar un poco, a ver qué salía.
Y salió un pastel de carne delicioso... que os recomiendo de corazón.
Me pregunto cuántas recetas fantásticas habrán nacido así: por un error. Alguien al que se le fermentó una masa demasiado, o que se le "desgració" una tortilla al ir a darle la vuelta... Dicen que así surgió, por ejemplo, la famosa "Tarta Tatin": a la cocinera casi se le quemaron las manzanas, y decidió colocarlas, junto con el caramelo, en el fondo del molde, para disimular el desastre, y poner encima la masa...
Y siempre he pensado que los famosos "huevos rotos", en su origen, debieron de ser un intento de disimular unos huevos fritos "escacharrados" o una tortilla mal cuajada, ¿quién sabe?.
Otro "error" fantástico, aunque no se trate propiamente de una receta, es la Torta del Casar: según parece, este queso se elabora con un cuajo vegetal extraído de los cardos, que hacía que, de vez en cuando, el queso no se formara "bien", y quedara con una corteza blanda y un interior cremoso. Y, ya veis: el queso que salía bien no tenía nada del otro mundo... y, sin embargo, el "defectuoso" es una auténtica exquisitez.
Así que, a veces, hay errores providenciales, jejeje...
Lo cierto es que, cuando tengamos en mente cocinar una determinada receta y veamos que nos faltan ingredientes o que algo no nos ha salido todo lo bien que debería, no hay que desanimarse. Es el momento de poner a funcionar la imaginación, porque posiblemente no hagamos la receta que queríamos, pero nos salga algo delicioso (Bueno... a veces, porque tengo en mente publicar una entrada con desastres y desgracias culinarias mías que os vais a caer de la risa, jajaja).
He hecho un paso a paso, así que no me enrollo más, y voy con la receta, que hoy hay muchas fotos.
INGREDIENTES
300 gramos de carne de ternera picada
1 filete de pechuga de pollo (unos 100 gramos)
300 gramos de jamón de York (los que no puedan o no quieran tomar cerdo, pueden sustituirlo por fiambre de pavo).
150 gramos de jamón serrano (ibérico, a ser posible) en taquitos (igualmente, puede sustituirse por jamón de pato o bacon de vaca)
1 huevo
100 ml de leche evaporada o crema ligera Puleva
1 cucharada sopera de perejil picado
80 gramos de queso parmesano
30 gramos de cebolla
50 gramos de aceitunas verdes sin hueso
4-5 lonchas de queso
4-5 lonchas de jamón (también sustituible por fiambre de pavo)
Sal y pimienta
Para la salsa:
200 gramos de cebolla
150 gramos de zanahorias
30 gramos de aceite de oliva virgen
1 cubilete y medio (unos 120 gramos ) de vino de Jerez
500 gramos de agua
2-3 cucharadas de salsa de soja
Sal (con prudencia)
PREPARACIÓN:
Picamos el perejil en la Thermomix, programando 15 segundos a velocidad 6.
Agregamos el parmesano troceado,
...y pulverizamos, pulsando varias veces el botón de Turbo.
Agregamos la cebolla, y la picamos, programando 6 segundos a velocidad 6.
Añadimos el jamón serrano, y lo picamos, también 6 segundos a velocidad 6 (no importa que queden trocitos más grandes de jamón).
Después, añadimos el pollo troceado (quitarle las ternillas y las partes sanguinolentas, si las tiene), y picamos también 6 segundos a velocidad 5.
Ahora es el turno de picar el jamón de york. Lo cortamos en tiras, lo ponemos en el vaso, y programamos 6 segundos, velocidad 6.
Vamos a añadir la ternera, la sal (cuidadín y prudencia al salar, que tanto el jamón como el queso son salados ya), la pimienta, el huevo crudo y la leche evaporada o crema ligera.
Programamos 15 segundos, velocidad 4.
Ahora añadiremos las aceitunas, cortadas a rodajitas, y mezclamos manualmente con la espátula. Aprovechamos para comprobar que la mezcla queda homogénea, con todos los ingredientes bien repartidos.
En un molde alargado, colocamos la mitad de la masa, repartiéndola e igualándola muy bien con una espátula, y compactándola, procurando que no queden huecos.
Este es el momento en el que yo le quito cualquier "ternilla" del pollo que se haya podido quedar (no puedo con ellas...)
Ponemos ahora las lonchas de queso....
Y, sobre ellas, las de jamón....
Ojo: procurad que no llegue el queso y el jamón al final del molde, y aseguraos de que la carne cubre los bordes, para que quede todo bien sellado y no se abra después el pastel al partirlo.
Cubrimos con la otra mitad de la masa....
Y horneamos (previamente, habremos precalentado el horno) a 200º durante 30-35 minutos.
Dejamos enfriar, y desmoldamos.
Mientras se hornea, hacemos la salsa: sin lavar el vaso de la Thermomix, ponemos la cebolla troceada, las zanahorias lavadas, peladas y troceadas, y programamos 5 segundos velocidad 5.
Agregamos el aceite, el agua, el vino, la soja y la sal....
Y programamos 35 minutos, Varoma, velocidad 2 y 1/2.
AVISO IMPORTANTE: Esta salsa, igual que la del rollo italiano de carne, a veces tiende a pegarse, porque se consume todo el líquido. Aún no he conseguido averiguar la razón, porque siempre peso y mido los ingredientes, temperaturas y tiempo, pero a veces se evapora el líquido antes, y en alguna ocasión he tenido algún "disgusto" (más que nada, porque se pega al fondo del vaso y se limpia fatal).
Por si acaso, no dejéis desatendida la máquina durante los últimos 10 minutos de cocción: puede que tengáis que pararla incluso 5-7 minutos antes del tiempo programado, porque ya se haya consumido el líquido suficiente y estén hechas las verduras.
En cualquier caso, dejamos enfriar, y trituramos 30 segundos velocidad 6-8.
Podemos servir el pastel entero...
O loncheado. No cortéis lonchas excesivamente finas, podrían deshacerse. Y esperad siempre a que esté frío para cortarlo.
Para evitar que se abra, tenemos que compactar mucho la segunda capa de carne, la que ponemos sobre el queso y el jamón. Así no quedarán huecos, que después dificulten el loncheado de la carne. Y el queso y el jamón no deben llegar al final, para que quede esa capa bien recubierta con la carne y se selle. Aquí no lo hice bien del todo...
Servimos a temperatura ambiente, con la salsa caliente.
Espero que os guste. Feliz domingo para todos.



















































Soy Marga. Me gusta la cocina desde que era pequeña.
Mi afición por el punto de cruz es más tardía, pero con ella consigo relajarme de las tensiones diarias, y poco a poco también voy mejorando.







