Como ya sabréis si hace tiempo que venís por aquí, me encantan las tartas de queso en cualquiera de sus modalidades. Mi obsesión no llega al nivel de la de los pimientos rellenos (entre otras cosas porque, en general, las tartas de queso engordan más, por desgracia, y una tiene que andar con cuidado con los temas de kilos...). Pero casi, casi, jajaja...
Tengo unas cuantas en el blog, más las tropecientas mil que andan guardadas en mis carpetas de "pendientes", tanto reales como cibernéticas. (Por cierto, creo que necesitaré unas cuantas reencarnaciones para poder probar todas las recetas que están en esas carpetas, jajaja...supongo que es un problema que muchos compartimos).
Pero, a pesar de eso, cada vez que veo una nueva receta de tarta de queso o similares... ¡pa la saca!.
El otro día encontré en el blog de Angélica, "Cocina Chilena" (estupendo blog que, si no conocéis, ya estáis tardando en visitar), la receta de un "kuchen". Los kuchenes son pasteles de origen alemán, que tienen mucha difusión en Chile, y también en algunas zonas de Argentina.
Este kuchen de Angélica se hace con ricotta. Pero yo no tenía ricotta, sino un bote de 500 gramos de mascarpone al que le quedaba 1 día para caducar... ¿y qué mejor destino que formar parte de un kuchen?.
Por otra parte, el de Angélica lleva una base de masa. Lo malo es que, en casa, no son demasiado aficionados a las tartas "con base": tienen cierta tendencia a comerse "lo de dentro", como los niños pequeños, por muy rico que sea el relleno.
Así que decidí hacerle mis "tuneos": sería sin base, y con mascarpone. Y, como también tenía una cajita de cerezas, pues pensé que quedaría rica también con ellas.
Como siempre, la he hecho sin azúcar, con tagatosa. Pero os indicaré la cantidad de azúcar que lleva, para los no diabéticos.
Que la disfrutéis: está absolutamente DELICIOSA.
INGREDIENTES:
3 huevos
500 gramos de queso mascarpone
70 gramos de tagatosa o 100 de azúcar (normalmente, se utiliza la mitad de tagatosa que de azúcar, pero yo sé que aquí al diabético le gustan las cosas muy dulces, y a veces con el calor del horno el edulcorante pierde un poco de fuerza, así que más vale prevenir...)
100 gramos de cerezas frescas (opcional, está rico también sin ellas).
1 cucharada de maizena.
PREPARACIÓN:
Separamos las yemas de las claras, batimos las claras a punto de nieve firme, agregando el azúcar o edulcorante cuando ya estén casi montadas. En Thermomix, programaremos 6 minutos a velocidad 3 y 1/2, con la mariposa en las cuchillas:
Reservamos las claras en un bol, y batimos el queso con las yemas. En la Thermomix, sin lavar el vaso de las claras, programamos 1 minuto a velocidad 3 (sin la mariposa ya).
Ahora, agregamos la cucharada de maizena, y batimos bien (en Thermomix, 12 segundos velocidad 4).
Si queda parte sin mezclar, lo mezclaremos con cuidado con la espátula.
Ahora vamos a agregar las claras, mezclando bien sin mover mucho.
Agregamos las cerezas partidas y deshuesadas, y las mezclamos. Volcamos la mezcla en un molde untado de mantequilla y harina (o un molde desmontable: la próxima vez lo usaré, porque es mejor para cortar bien las porciones). Y horneamos a 180º (si lo hacemos con edulcorante, a 170º) durante 30 minutos.
Dejamos enfriar dentro del horno, con la puerta abierta.
Aquí podéis ver el corte:
Muchas gracias, Angélica, por la receta, ¡es una delicia!.
Que paséis una buena semana.















































Soy Marga. Me gusta la cocina desde que era pequeña.
Mi afición por el punto de cruz es más tardía, pero con ella consigo relajarme de las tensiones diarias, y poco a poco también voy mejorando.







