Todos tenemos alguna asignatura pendiente en la cocina (Bueno, yo tengo varias, pero la que voy a contar es una de las principales, jajaja).
A lo que iba: una de mis asignaturas pendientes es el PAN.
Nunca hago pan (aunque sí he hecho masas levadas). ¿Que por qué?. Pues por muchas razones:
a)Somos pocos en casa. Habitualmente, sólo dos. Y no nos caracterizamos por nuestra delgadez, precisamente, jajaja.
b)Aquí el diabético tiene miedo de que "me acabe por salir bien el pan"... porque no podría parar de comerlo (yo ya he dicho que se congelaría, y punto).
c)Siempre me han dado un pelín de respeto los levados. Sobre todo, en este clima, en el que, salvo durante un mes-mes y medio, el calor y la humedad hacen que cualquier masa se convierta en "la madre de todas las masas" como te excedas un pelín en el tiempo.
d)Mi horno es rrraro, rrrraro, rrraro... Es de ésos que, cuando lees una receta que dice "Hornear a 180º durante 25 minutos", automáticamente piensas "Los 35 minutos no se los quita nadie", jajaja...
Y lo tengo ya controlado para bizcochos, asados, hojaldres... pero no para el pan.
Así que siempre he sido bastante reacia a hacer pan, aunque amigas como
Thermo,
Ángeles o
Salomé me animaban a intentarlo de una vez.
Y otra de las que siempre me animaba es
Alejandra. Alejandra es una persona muy, muy especial... que hoy cumple años. Por eso, pensé: "Pues no hay mejor ocasión para intentar hacer pan y dedicárselo que el día de su cumpleaños".
Dicho y hecho. Pero una es muy gallina, o confía poco en su arte panadero... así que decidí hacer algunos intentos previos:
*Primer intento: La masa sube poco (cosa rara en este santo paraíso del calor y la humedad), y el pan se queda crudo y se pega al Pyrex. Al menos, la forma es correcta, no me sale un mutante, ni una boina vasca, jajaja...
ERRORES DETECTADOS: Me he quedado corta con el horneado, y no he engrasado bien el "molde". Algo pasa para que suba poco, pero no sé qué es.
RESULTADO: PAN, 1-MORGUIX,0.
*Pues, nada,
segundo intento. La masa sigue subiendo poco. El horneado, correcto. No se pega el pan... pero no panifica bien. Queda raro, muy denso...
ERRORES DETECTADOS (por mí y por mi
consejera espiritual panaderil): Parece que, o es poca levadura, o la levadura lleva demasiado tiempo congelada.
RESULTADO: PAN, 2-MORGUIX,0.
A estas alturas, me estaban entrando ganas de tirar la toalla, y de mandar el pan a escardar cebollinos. Pero me hacía mucha ilusión dedicárselo a Alejandra... y, además, soy Tauro, y como tal, si me encuentro con un muro, acabo tirando la pared, jajaja.
Así que...
TERCER INTENTO.... ¡et voilà!:
Sigue siendo un pan muy consistente, con "cuerpo", pero está riquísimo. Tostadito, con aceite y tomate, las rebanadas están deliciosas.
En fin, Alejandra, guapísima, que después de esta odisea, y como diría el rey, "me llena de orgullo y enorme satisfacción" poder dedicarte este pan. No te mereces menos, niña... y la verdad es que te merecerías mucho más, pero éstas son todas mis dotes panaderiles. Espero progresar adecuadamente, y poderte dedicar el año que viene un pan mucho mejor, jejeje.
¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES, ALEJANDRA!. Disfruta de tu día.
Un beso grande.
P.D.: Soy consciente de que, en cuestión de panes, estoy en Primaria (o en la guardería, mejor dicho), pero me ha hecho mucha ilusión que salga algo presentable y comestible, jejeje.
Y, bueno, la receta. Es de Alejandra, yo sólo le he añadido un pelín más de levadura.
INGREDIENTES:
180 gramos de harina de fuerza
150 gramos de harina de espelta
1 cucharada de miel
1 cucharada de sal
25 gramos de levadura fresca (1 cubito de Levital)
210 gramos de cerveza
60 gramos de pipas peladas.
Aceite y harina para untar el Pyrex
PREPARACIÓN:
Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix (reservando algunas pipas)
(Esa cosa rara del fondo es la miel, jajaja)
Y programamos 3 minutos, velocidad espiga.
Saldrá una masa muy pegajosa, complicadilla de manipular, así que cuidadín con las cuchillas (podéis ayudaros de la espátula, y untaros las manos con aceite).
Pondremos la masa en un Pyrex con tapa, previamente engrasado con aceite, y espolvoreado con harina (le daremos la vuelta para que caiga el exceso).
Tapamos el Pyrex, y lo dejamos levar hasta que doble el volumen (sobre 1 hora y cuarto o 1 hora y media, según climas, levaduras, y tal...)
Con un cúter o un cuchillo muy afilado (untamos la hoja con aceite para que sea más fácil y no se desgarre tanto la masa) hacemos una cruz al pan, lo pulverizamos con agua y espolvoreamos por encima las pipas que habíamos reservado.
Tapamos el pyrex, y lo horneamos. El horno ha de estar precalentado a 220º, y lo mantendremos a esta temperatura durante unos 20 minutos. Después, bajaremos la temperatura a 200º, y lo hornearemos otros 20 minutos, o hasta que al golpear con los nudillos suene a hueco.
Espero que os guste... y prometo seguir aprendiendo, jejeje.
Un beso.