Tarta de queso "sin queso" (con y sin azúcar)



Todos llevamos una vida de lo más ajetreada en estos tiempos: nos faltan horas para hacer todo lo que queremos, el trabajo a veces nos desborda...
Incluso, a veces, en verano o en vacaciones nos encontramos con un tiempo muy limitado para cocinar.  Para esas ocasiones, necesitamos recetas fáciles, cómodas, rápidas y que nos hagan quedar bien.
Esta tarta es una de ellas. Se la he copiado a "dololava", de Mundorecetas. Mi único "tuneo" es que yo la preparo con la thermomix, pero se puede hacer perfectamente con batidora de brazo (de hecho, la receta original es con la batidora tradicional), y que utilicé yogur griego porque me encanta su cremosidad (la receta original lleva yogures "normales").
No sabéis cómo está de buena. Aquí, en casa, no ha durado ni un "asalto", jajaja... ¡y se la querían comer caliente y todo!.
Es suavísima, muy delicada de sabor. Y lo mejor de todo: muy fácil.
Aquí la tenéis, en sus dos versiones tradicionales: con y sin azúcar.

INGREDIENTES:
4 huevos grandes o 5 medianos
2 yogures griegos
125 gm de margarina
1 taza de azúcar o 1/2 taza de tagatosa (quizá un pelín más, si os gusta mucho el dulce)
1 taza de harina
2 tazas y media de leche
Canela en polvo.


PREPARACIÓN:
Echamos en el vaso de la Thermomix todos los ingredientes menos la canela, y mezclamos 20 segundos a velocidad 3. Si lo hacemos con batidora, ponemos en un bol todos los ingredientes menos la canela y batimos todo hasta que quede bien mezclado. La mezcla queda muy líquida, pero es normal.
Engrasamos un molde, vertemos en él la mezcla y espolvoreamos con la canela. Horneamos a 180º unos 50-60 minutos. No importa si al pincharlo sale un pelín manchada la aguja o palillo, terminará de cuajar al enfriarse.
Sube muchísimo la masa, a veces de forma desigual, como formando globitos, pero después bajará y se quedará la superficie uniforme.
Aquí la podéis ver nada más salir del horno:

Y, después de media horita, ya veis que ha bajado algo...

Dejamos enfriar, ¡y a comer!. Ya me contaréis.

NOTA: Yo tengo un juego de medidas con tazas, medias tazas y esas cosas. Como éstos:
Para los que no lo tengáis, os cuento las equivalencias:

1 taza de azúcar= aproximadamente 190 gramos.
1 taza de harina= 100/120 gramos aproximadamente
3 tazas de leche= 3/4 de litro de leche

Pechuguitas rellenas en salsa de Pedro Ximénez


Bueno, pues ya estoy aquí, tomando contacto de nuevo con el trabajo, y con el horario, jajaja (hay que ver lo que desconecta uno en una semana... y los líos que se encuentra después).
Un viaje estupendo... eso sí, hemos pasado un frío terrible, como podéis comprobar por mi "elegantísimo" modelito, jajaja... (y por las "escasísimas" capas de ropa que llevo).

Del viaje ya os hablaré con más tranquilidad, que ahora toca trabajar y organizarse, como siempre que uno vuelve de vacaciones.  Pero, en cualquier caso, sigue siendo necesario comer, así que aquí estamos con algo relleno, como casi siempre.
Esta receta "viene siendo" un tuneo de otra anterior, en la que la salsa llevaba cerveza. Pero es que el Pedro Ximénez le da un toque especial a las carnes, y por eso no quería dejar de compartirla con vosotros.
El foie es opcional, pero, para mí, absolutamente RECOMENDABLE (aunque "algunas" no compartan mi opinión, jajaja)
En fin, vayamos al grano, y no dejéis de probar estas pechuguitas.

INGREDIENTES:
Pechuga de pollo de corral en filetes (no más de un kilo, u os será difícil meterlas todas en el Varoma.
Una loncha de jamón de York y una de queso por cada filete de pechuga
Foie (unos 150 gramos)
Sal y pimienta
Para la salsa:
1 cebolla blanca o morada
1 diente de ajo1centilitro (un cubilete) de Pedro Ximénez
160 gramos de leche evaporada o Crema Ligera Puleva (una botellita).
Leche semidesnatada (unos 240-250 gramos)
40 gramos de aceite de oliva virgen extra.
Media pastilla de caldo de verduras
Sal, si es necesaria.

PREPARACIÓN:
Extendemos los filetes, los limpiamos de grasa y ternillas (y puntitos sanguinolentos, en mi caso), y los aplanamos con un mazo de carne.

Salpimentamos, con cuidado de no excedernos mucho, y extendemos el foie por encima (no importa si queda "a trocitos"). 

Después, colocamos el jamón y el queso.

Dejamos un pequeño borde "vacío" en uno de los laterales de las pechugas, y empezamos a enrollar por el lado contrario.
Envolvemos en papel de aluminio, cerrando muy bien los laterales para que no se escapen los jugos, y colocamos en el Varoma.



Vamos colocando en el vaso los ingredientes de la salsa: en primer lugar, 1 cebolla y 1 diente de ajo, y 40 gramos de aceite de oliva. 

Trituramos durante 6 segundos a velocidad 6, y después rehogamos durante 7 minutos, temperatura Varoma, velocidad 2, sin poner el cubilete.

Agregaremos el vino, la leche evaporada o crema ligera (pesando los ingredientes), y leche semidesnatada hasta completar los 500 gramos. También añadiremos la media pastilla de caldo.


Cerramos el vaso, colocamos encima la bandeja del Varoma, programamos 26 minutos, temperatura Varoma y velocidad 5.
Retiramos la bandeja, esperamos unos minutitos a que se enfríe un poquito la salsa, y trituramos todo a velocidad progresiva 6-8-10, durante unos segundos, hasta que esté todo bien pasado.


Añadiremos algo más de leche si la salsa queda un poco fuerte de sabor, y también probaremos el punto de sal.
Mientras tanto, dejaremos enfriar un rato las pechugas. Y, cuando estén templadas, las cortaremos en varios trozos, y las colocamos en una cazuela con la salsa.
Calentaremos unos minutos (pocos, para que no se resequen, pero cojan algo del sabor de la salsita).
Y a comer.

Un beso, y espero que os gusten.

Ensaladilla de merluza y salmón


Bueno, pues voy a tomarme un pequeñito descanso blogueril.
Nada, una cosa breve, me voy una semanita de vacaciones, y "desconecto". No sé si me congelaré o no (lo más seguro es que sí, jajaja), pero siempre es bueno un cambio de aires...
Así que os dejo estos días con esta ensalada sencilla, rápida y rica, que en casa nos encanta.
¡Hasta muy prontito!.

INGREDIENTES:
150 gramos de merluza (lomos, rodajas... Si queréis, podemos usar merluza congelada)
1 lata pequeña (unos 90 gramos) de atún en aceite
150 gramos de salmón ahumado
1 huevo cocido
3 patatas medianas
Sal, pimienta y mayonesa.

PREPARACIÓN:
Cocemos la merluza (yo la hago en el estuche de vapor, con una pizquita de sal, un chorrito de aceite, y programando 5 minutos a 800 W en el microondas, pero podéis cocerla como tengáis por costumbre)
Cocemos las patatas y el huevo.
Troceamos el salmón, escurrimos muy bien y troceamos el atún, desmenuzamos la merluza (no en trozos demasiado pequeños), cortamos las patatas en trocitos o cuadritos no muy grandes, y picamos el huevo duro. Pero no hay que desmenuzar excesivamente ni la merluza ni el atún, ni hacer trozos excesivamente chicos de los demás ingredientes: tienen que notarse.
Ponemos todo en un bol, y salpimentamos.
Añadimos 2-3 cucharadas de mayonesa (no poner demasiada,  porque quedaría muy pesada), y refrigeramos unas horas.
Decorar al gusto (yo la he decorado con zanahoria pelada y pasada por un "sacapuntas" especial)
NOTA: Si la guardáis de un día para otro en la nevera, tened en cuenta que las patatas absorberán algo de mayonesa, por lo que es posible que tengáis que añadirle un pelín más al día siguiente.
¡Espero que os guste!. Un beso.


Bolsitas de pollo y calabacín


Ya resulta cansino y repetitivo lo de quejarme de andar más liada que la pata de un romano, lo sé... ¡pero es que es verdad, jajaja!.
Pero no me quejaré tanto, porque, en gran parte, mis líos se deben a que la semana que viene me la tomaré de vacaciones, y, claro, hay muchas cosas que cuadrar antes de poder irse.
Así que, como siempre, os traigo otra recetita sencilla y "resultona". Es un entrante que queda muy gracioso de presentación, es tirado de preparar, y está riquísimo.  Y, además, no es caro, cosa que también hay que tener en cuenta en estos tiempos que corren.
En fin, que ya veis que últimamente estoy poco parlanchina... será la falta de tiempo, o será que no todos los días está uno "ocurrente", jejeje... por lo tanto, mejor os dejo con la recetilla.



INGREDIENTES:
Medio calabacín
100 gramos de pollo asado (podemos cocer una pechuga, o "reciclar" pollo que haya sobrado, o comprar tiras de pollo asado)
2 cucharaditas de queso rallado
Obleas de empanadillas (utilicé el tamaño grande)
Media cucharadita de Ras El Hanout.
Opcional: un huevo batido para pintar las bolsitas.
PREPARACIÓN:
Pelamos el calabacín, lo cortamos en rodajas, lo ponemos en una fuente apta para microondas...

... y lo cocinamos durante 2 minutos y medio a 800 w (que quede hecho, pero firme)
Picamos el pollo y el calabacín en cuadritos pequeños. Lo mezclamos con el queso y el Ras El Hanout.

Con esta mezcla, vamos rellenando las obleas. Las cogemos en la mano para rellenarlas...

...y las cerramos formando un saquito, apretando bien el punto de cierre para que no se salga el relleno.

Quedan así:

Las horneamos a 220º hasta que se doren.

Si nos gustan más doraditas, podemos pintarlas con huevo batido (yo no las pinté en esta ocasión)
Aquí podemos ver el relleno:
Espero que os gusten.

Solomillo ibérico relleno de queso y paté, con salsa



Esta receta ha sido un exitazo siempre que la he hecho. 
Ahora la traigo al blog, porque es una receta estupenda  para cualquier celebración:
-Primero, porque es facilísima: el único truco está en emplear ingredientes de la mejor calidad posible (si no conseguís cerdo ibérico, comprad un buen solomillo de cerdo "blanco"), y no pasarse demasiado ni quedarse corto en la cocción.
-Segundo: porque se puede hacer con antelación, incluso la noche anterior... después sólo tendríais que darle un "calentón" a la carne y la salsa, o incluso servir la carne a temperatura ambiente y calentar únicamente la salsa.
-Tercero: porque, preparado de esta forma, suele gustar a casi todo el mundo, salvo, lógicamente, quienes por motivos religiosos o por otras razones no comen carne de cerdo.
De todas formas, una amiga que no come cerdo me comentó que pensaba probarla con solomillo de ternera... ya os contaré si lo hizo y qué tal resultó.
Así que os animo a que la probéis y me contéis. Algunas amigas ya le han hecho un "tuneo", empleando nata líquida en vez de leche evaporada, y dicen que está muy bueno también, por si queréis probarlo vosotros.
Y ésta es la salsita:

Espero que os guste.

INGREDIENTES (3-4 personas):
1 solomillo de cerdo ibérico
3-4 lonchas de queso Havarti (u otro que nos guste y funda bien)
1 latita o 1 bloquecito de paté o foie
Sal y pimienta, y un puñadito de hierbas provenzales (o especias "Toque ibérico")
1 cebolla mediana
1 lata de leche evaporada Ideal (Sobrará un pelín, el equivalente a unas 5 cucharadas, que reservaremos por si lo necesitamos para aclarar después la salsa)
1 chorrito de Pedro Ximénez
2 zanahorias pequeñas.
1/2 pastillita de caldo de verduras.

PREPARACIÓN:
Abrimos el solomillo como si fuera un libro, y lo salpimentamos.
Extendemos el paté, cubrimos con las lonchas de queso, y lo enrollamos, cuidando de que no se salga el relleno. Lo atamos con hilo de cocina, para que no pierda la forma.
Lo ponemos en una fuente de horno. Partimos la cebolla en rodajitas, pelamos y troceamos en rodajas la zanahoria, y colocamos todas las verduras en la fuente, alrededor del solomillo. Desmenuzamos la pastilla de caldo y la ponemos también en la fuente, añadimos un poquito de pimienta o de la mezcla de especias, y regamos todo con el vino y la leche evaporada.
Horneamos a 200º durante 50 minutos o 1 hora, según guste de hecho.
Esperamos que se enfríe un poquito, quitamos la cuerda y cortamos en rodajitas.
Trituramos finita la salsa (si usamos Thermomix, programamos 30 segundos velocidades 6-8-10, y comprobamos si está bien pasada), y servimos la carne acompañada con ella.

Calabacines rellenos de pollo y jamón (Thermomix)


Y, tras el paréntesis bizcochil, aquí volvemos con MÁS cosas rellenas, jejejeje.
No, no me canso de rellenar, aunque no os lo creáis... Mi familia sí, así que procuro "ir espaciando" las recetas, para que no me maten...
Aunque, después, les acaban encantando mis rellenos. Como éste, por ejemplo.
Estos calabacines han quedado muy suaves y sabrosos, con ese toquecillo especial que les da el Ras-El Hanout.
Y con un relleno que suele gustar a casi todo el mundo.
Así que, a pesar de mi reconocida "pesadez" con los rellenos, no quería dejar de compartirlos con vosotros.
Perdonad que no me extienda mucho, pero sigo liadísima... así que ¡al grano!.

INGREDIENTES:
4 calabacines medianos-grandes
1 cebolla mediana
1 diente de ajo
2 tomates grandes
40 gramos de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de Ras-El Hanout (mezcla de especias propia de la cocina magrebí, que podéis encontrar en tiendas árabes, en Carrefour, en El Corte Inglés...)
Sal
Una pechuga de pollo cocida o asada (podemos utilizar sobras de pollo asado)
70 gramos de jamón de york en taquitos o tiritas
Queso Cheddar en lonchas, Tranchettes(u otro queso que funda bien) y queso rallado.

PREPARACIÓN:
Partir los calabacines a lo largo


Vaciamos los calabacines, y ponemos los “caparazones” en el Varoma.

En el vaso de la Thermomix, colocamos la pulpa de los calabacines, el aceite, la cebolla troceada y el ajo. 

Programamos 6 segundos,  velocidad 5-6.
Después programaremos 5 minutos, velocidad 3, temperatura 100º.
Agregamos 2 tomates grandes y trituramos durante 6 segundos  a velocidad 6. Añadimos un pellizco de sal y el Ras El Hanout.

Cerramos el vaso, y colocamos encima el Varoma.  Y programamos 15 minutos, temperatura Varoma,  velocidad 3. Retiramos el Varoma (cuidadín con el vapor)
Abrimos el vaso, y añadimos la pechuga pollo asada cortada en trocitos y el jamón York en tiritas o taquitos.

Rehogamos durante 3 minutos, temperatura 100º, velocidad cuchara con giro a la izquierda.

Dejamos enfriar un pelín y rellenamos los calabacines.

Cubrimos con lonchas de queso Cheddar, más los Tranchettes, más queso rallado.

Si queremos congelarlos, lo hacemos en este momento, sin gratinar. 

Si no, los metemos al horno a gratinar, a 220º, hasta que se doren.
¡Y a disfrutar!. Mejor esperar un poquito que se enfríen antes de consumirlos, porque os abrasaréis si no, jajaja...
Que tengáis un muy buen fin de semana.
Besos.

Bizcocho jugoso de yogur griego y manzana



Hace ni sé el tiempo que no publico una receta dulce...
Ya sabéis que, en esta casa, el dulce suele estar restringido por razones obvias... pero nunca me había tirado tantos días sin subir ni un simple pastelito... En todo el 2013, ¡ni un solo dulce! (y creo que desde bastante antes de que empezara el año)
Así que vamos a ir remediando esta omisión. Por el momento, con este rico bizcocho que me sirve como excusa para estrenar un nuevo molde (¡que nos gusta un cacharrito nuevo, Señor!).
Si os gustan los bizcochos jugosos, con un puntito húmedo, este os encantará.
Hoy os meto poco rollo, que es lunes, y las cabezas no están para muchas palabras, así que vamos con el bizcocho. Como lo he hecho varias veces, unas con Thermomix 21 y otras con 31, os pondré las velocidades de las dos.

INGREDIENTES:
4 huevos "L"
180 gramos de harina
30 gramos de maizena
1 yogur griego
1 cucharadita de esencia de vainilla
150 gramos de azúcar u 80 de tagatosa
2 manzanas dulces (Utilicé "Ambrosía"). Pesan unos 200 gramos
1 sobre (16 gramos) de levadura química
1 cubilete (unos 90-100 gramos) de aceite de girasol.
Mantequilla y harina para encamisar (engrasar) el molde

PREPARACIÓN:
Precalentaremos el horno a 180º (algo menos si lo hacemos con tagatosa).
Si utilizamos azúcar, la ponemos en el vaso de la Thermomix y la pulverizamos dando varios golpes de Turbo (la tagatosa ya tiene consistencia de azúcar glas).
Trituramos también las manzanas, previamente peladas y troceadas (10 segundos a velocidad 7-8).
Ponemos la mariposa en las cuchillas, añadimos la vainilla y los huevos, y programamos 3 minutos, velocidad 3 (3 y 1/2 en Thermomix 31), temperatura 37º en Thermomix 31 y 40º en la 21. Cuando pare, programaremos otros 4 minutos, misma velocidad, sin temperatura.
Queda así:

Añadimos el yogur y el aceite, y programamos 10 segundos a velocidad 3 y 1/2 (3 en la 21). Y agregamos la harina tamizada con la levadura, la sal y la maizena, y programamos 6 segundos a la misma velocidad.
Si queda algo de harina sin mezclar, lo mezclaremos con cuidado con la espátula.
Verteremos la mezcla en un molde engrasado, lo metemos al horno (sobre una rejilla mejor que sobre una bandeja), y lo hornearemos durante unos 30-40 minutos.
Como siempre, estará listo cuando lo pinchemos y el palito salga seco. Yo tengo costumbre de ponerle calor sólo por abajo los primeros 10-15 minutos, y después ya calor por arriba y abajo. Y, por supuesto, nunca abro la puerta del horno hasta los 30 minutos, más o menos.
Cuando podamos manejar el molde sin quemarnos, lo desmoldamos sobre una rejilla. Y, cuando esté frío, lo espolvoreamos con azúcar glas o tagatosa  (yo me precipité un poco, lo espolvoreé en caliente, y se absorbió casi todo, jajaja).

Espero que os guste, y feliz semana.
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