Champiñones rellenos con bechamel


¿Qué tal esas vacaciones de Semana Santa?. En mi caso, las he pasado reponiéndome de un fuerte catarro. Pero bien, con tranquilidad, que es lo que muchas veces necesitamos más que cualquier otra cosa.
Y con un tiempo bastante decentillo, sobre todo en comparación con lo que se ha tenido que padecer en otras zonas de España.
Ya veis, llega la primavera... y yo sigo en mi línea de siempre: recetitas fáciles, ¡y cosas rellenas, jajaja!. Esta vez les ha tocado el turno a los champiñones.
Esta receta sirve para un picoteo o para un primer plato no demasiado pesado (bueno, depende de la cantidad de champiñones que se coma uno, jajaja). Y quedan muy suaves y riquísimos: aquí hay un "no demasiado aficionado" a las setas en general, y, según dijo, le parecieron buenísimos.
La bechamel la hago en la Thermomix, pero os explico también dos formas de hacerla sin ella. Que, aunque tengamos Thermomix, también sabemos cocinar "como nuestras abuelas", jajaja (lo digo por aquellos que dicen que "los que usan Thermomix es que no saben cocinar", y hasta se "arrepienten" de su "pasado" como usuarios del robot, ¡lo que hay que leer, Señor, jajajaja!).
Os recomiendo comprar champiñones medianos-grandecitos, y de tamaño más o menos uniforme.
Bueno, y vamos ya con la receta.


INGREDIENTES:
Champiñones de tamaño mediano o grande, pero que sean igualitos (unos 250 gramos)
125 gramos de jamón ibérico en taquitos
80 gramos de taquitos de pavo
Queso rallado para gratinar
Aceite de oliva virgen extra
Para la bechamel:
510 gramos de leche, 30 gramos de mantequilla, 90 gramos de harina, 1/2 cubito de caldo de verduras, y nuez moscada.

PREPARACIÓN:
Limpiamos y secamos bien los champiñones. Les sacamos el pie con cuidado (a mí se me rajó un poco un "sombrerito").
Picamos finitos los taquitos de pavo, el jamón y los pies de las setas (En Thermomix, picamos primero los jamones, 6 segundos a velocidad 5, y después los champiñones, 4 segundos a velocidad 4).
Y los rehogamos, con un chorrito de aceite (unos 25-30 gramos). (En Thermomix: 2 minutos, Temperatura Varoma, velocidad cuchara con giro a la izquierda). Reservamos.

Hacemos la bechamel.
Con Thermomix: ponemos en el vaso la leche, la mantequilla, la harina, el medio cubito de caldo y la nuez moscada rallada.
Programamos temperatura 90º, velocidad 3 y 1/ 2 o 4 , y unos 8 minutos de tiempo (depende de la temperatura de la leche). Tiene que quedar casi como para croqueta, un pelín más fina, pero poco.
Cuando esté a nuestro gusto,paramos la máquina, añadimos el picadillo, y programamos 1 minuto, temperatura 90º, velocidad cuchara con giro a la izquierda.

Probamos el punto de sal, y rellenamos los champiñones.

Cubrimos con queso rallado, y gratinamos hasta que se dore y el champiñón esté hecho (unos 10-15 minutos más o menos; si se dora muy pronto, pondremos calor sólo por abajo un rato).

Si nos sobra relleno, como a mí, lo podemos utilizar para hacer unas conchas o gratinados individuales de bechamel con jamón y champiñón... que congelan estupendamente. Aquí las veis, preparadas para ir al congelador y consumirse otro día:

Sin Thermomix:
Ponemos en una sartén honda el jamón, el pavo y el champiñón. Los rehogamos un poquito, y agregamos, poco a poco, la mantequilla y la harina (unas 7-8 cucharadas colmadas), removiendo bien. La sofreímos durante unos 5 minutos. Después, agregamos la leche, poco a poco y removiendo sin parar, hasta alcanzar la consistencia buscada (algo menos densa que para las croquetas)
O bien ponemos en un cazo al fuego la leche con la mantequilla y la nuez moscada. Cuando empiece a templarse, retiramos dos cacitos (de los de servir la sopa) y los ponemos en un vaso o tacita, para disolver la harina poco a poco en ella. Cuando vaya a llegar a ebullición, añadimos la harina disuelta en la leche, bajamos el fuego y dejamos cocer un rato, removiendo hasta que espese, y entonces añadimos el "picadillo".
El resto, se hace igual.
Aquí los vemos "por dentro":
Espero que os guste.

Pizza de hojaldre


A veces, se presentan a cenar en nuestras casas invitados inesperados. O, simplemente, tenemos gente que viene a charlar, o a ver el fútbol... pero no tenemos demasiado tiempo o demasiadas ganas de complicarnos la existencia en la cocina.
Para estos casos, una idea estupenda, socorrida y bien rica es hacer una pizza de hojaldre. No es nada nuevo, ya lo sé: he visto un montón de ellas por estos mundos blogueriles de Dios. Pero no quería dejar de subirla a mi blog.
El hojaldre suele gustar a todo el mundo, y el relleno podemos variarlo según nuestras preferencias o según lo que haya por la nevera (aunque éste que os traigo está riquísimo).
En unos 25 minutos tendréis una cena "bien apañá". Bueno... en 25 minutos según hornos, que los hay desesperantes, jajaja...
Espero que disfrutéis todos de esta Semana Santa; que, a pesar de las horribles predicciones meteorológicas, puedan salir las procesiones y puedan bañarse en la playa los que les apetezca; y, que, aunque no os vayáis por ahí (yo tampoco me voy, ya me fui en febrero) por lo menos podáis descansar.
Y, sin más, os dejo con la recetilla, que es de lo más sencillito. Las fotos no son muy artísticas: era de noche, y recibía a "gente hambrienta", jajajaja... así que se hizo lo que se pudo.


INGREDIENTES:
Una plancha de hojaldre (en mi caso, ya sabéis, ¡viva Lidl!)
Medio tomate rallado
1 huevo
Unos 80 gramos de leche evaporada
Queso mozzarella rallado
Queso emmental rallado
Taquitos de pavo o de jamón de york
Jamón de york cortado en tiritas.
Orégano y albahaca

PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 200-220º.
Extendemos la masa de hojaldre sobre una bandeja o un molde de pizza, y la pinchamos para que no suba (los bordes no hace falta que los pinchemos).

Sobre ella pondremos el tomate rallado.

Batimos el huevo, y pintamos el borde.
(Se aprecia poco la "pintura", pero algo se ve, jajaja)
El resto del huevo lo mezclaremos con los quesos y la leche evaporada, y lo verteremos sobre la masa.
Colocamos por encima el pavo y el jamón...

...espolvoreamos con orégano y albahaca, y horneamos durante unos 25 minutos.


Espero que os guste.


Nueva York...y "New York Cheesecake"


Bueno, pues por fin puedo traeros algo de mi viaje.
Como algunos sabéis, el pasado mes estuvimos una semanita en Nueva York… con más frío del que creo haber pasado en toda mi vida (más que en Segovia, más que en estaciones de esquí… ¡tremendo, jajaja!), pero encantada de haber descubierto una ciudad sorprendente en todos los aspectos.

No son sólo los rascacielos.

No sólo es que haya de todo lo que quieras comprar (¡lástima de limitación de peso en los equipajes!), o que con sólo cruzar 3 calles, pases de Colombia a la India, y un poco más allá estés en la misma China.

Es que, a pesar de su inmenso tamaño, resulta una ciudad acogedora, con gente de lo más amable, y en la que te sientes como en tu casa… cosa que jamás había imaginado.

Yo procedo de una ciudad grande (no tan grande como NY, claro), y, con gran dolor de mi corazón, doy fe de que la gente suele ir mucho más “a su rollo”, y de que en las tiendas no te atienden con tanta amabilidad, por regla general.
Y siempre hay algo abierto, siempre hay vida en la calle… a pesar del viento helador.

No os voy a aburrir a fotos; de hecho, he sacado menos esta vez, por puro miedo a quitarme los guantes, jajajaja (las manos se te quedaban congeladas en décimas de segundo). Así que, salvo estas poquitas, he pensado en ofreceros un regalito neoyorquino mejor: un NEW YORK CHEESECAKE.

Habrá pocas personas más fanáticas de las tartas de queso que yo. Me como hasta las horrorosas tartas industriales, con esa mermelada más falsa que Judas Iscariote, así que con eso os lo digo todo, jajaja.
Pero mi favorita de toda la vida de Dios es ésta. He rebuscado por la red, he leído montones de recetas, y, al final, me quedo con ésta de Mary, que, os aseguro, para mí es LA TARTA DE QUESO, así, con mayúsculas.
Con mis tuneos, claro: intenté aligerarla un pelín utilizando queso Philadelphia Light, puse algo menos de queso y un yogur más. Y, claro, utilicé tagatosa, y galletas aptas para diabéticos. En cualquier caso, os pondré también la receta original, y, como casi siempre, la versión con/sin Thermomix (que luego dicen por ahí que sólo sabemos cocinar con Thermomix, y bla, bla, bla…jajaja).
Eso sí, os lo aviso: sale muy altita, y cunde mucho, porque llena (aunque, por mí, me la zamparía entera yo solita, así reventara, jajaja).
Y vamos con la receta:

INGREDIENTES:
Un paquete y medio de galletas María (en mi caso, galletas Digestive Gullón sin azúcar)
90 gramos de mantequilla (quizá un pelín más podría haceros falta, depende del tipo de galleta).
700 gramos de queso crema, tipo Philadelphia (Mary pone 900)
3 yogures griegos (375 gramos-Mary pone 200 gramos)
125 gramos de tagatosa (o 250 gramos de azúcar)
3 huevos
El zumo de medio limón
3 cucharadas de harina
1 cucharadita de esencia de vainilla
Para la cobertura: 1 hoja de gelatina, 300 gramos de fresas o frambuesas (pueden ser congeladas), el zumo de medio limón, 3 cucharadas de tagatosa o 4 de azúcar

PREPARACIÓN: 
Necesitamos un molde redondo desmontable, de unos 22 centímetros de diámetro.
Forraremos la base con papel vegetal, y lo untaremos con mantequilla.

Precalentamos el horno a 200º.
Para la base: Trituramos las galletas (en Thermomix, las partimos en trozos, las ponemos en el vaso y damos varios golpes de Turbo hasta que se trituren por igual), y las reservamos.
Derretimos la mantequilla (en Thermomix, sacamos la galleta molida y fundimos la mantequilla durante 1 minuto y medio a temperatura 90º y velocidad 3), y la mezclamos con las galletas (en Thermomix, programamos 2 minutos a velocidad 3).
Con esta pasta forramos el molde (podemos cubrir sólo la base, o también los laterales), apretando bien con las manos. Y lo meteremos al congelador mientras hacemos la crema.

Para la crema: Batimos el queso (en Thermomix, ponemos la mariposa en las cuchillas, y programamos 1 minuto a velocidad 3).

Y vamos añadiendo poco a poco (en Thx., mantenemos la misma velocidad, sin programar tiempo), los yogures, el azúcar, el zumo y la vainilla, hasta que obtengamos una crema fina. Añadimos la harina, y mezclamos muy bien, que no queden grumos (En Thx., 1 minuto a velocidad 2). Ahora, añadiremos los huevos 1 a 1. No hay que batir mucho, para que no entre aire a la crema. Sólo incorporarlos (En Thx., ponemos velocidad 2 y vamos añadiendo los huevos; en cuanto se incorpore el último, paramos).

Sacamos el molde del congelador, vertemos la crema...

... y horneamos durante 10 minutos a 200º.
Bajaremos el horno a 120º, y horneamos durante 30-40 minutos más (tiene que salir casi seco el palito al pincharla, pero no seco del todo).
Apagamos el horno, y dejamos la tarta dentro varias horas, hasta que esté a temperatura ambiente. Y entonces la meteremos en la nevera, mejor de un día para otro.
Para la cobertura: Hidrataremos la hoja de gelatina en agua fría durante 5 minutos.

Ponemos al fuego en un caso las fresas o frambuesas troceadas, el zumo, y el azúcar o tagatosa, removiendo constantemente, y, si lo preferimos, trituramos las frutas con un tenedor (a mí, como a Mary, me gusta que haya trocitos, no triturarlas).

 Cuando esté caliente, añadimos la gelatina bien escurrida, y removemos hasta que se disuelva.

 Vertemos la salsa sobre la tarta, y metemos a la nevera hasta el momento de servir. Desmoldamos, pasamos a un plato o fuente de servir… ¡Y A DISFRUTAR!.

Feliz puente a los que lo tengáis, y un beso. Espero que os guste.

Patatas rellenas de foie


Bueno, pues, tras el "empacho" de dulces (aunque todavía queda alguno por publicar, jejeje), vuelve el salado.
Y volvemos, como siempre, a rellenar cosas. Esta vez les ha tocado el turno a las patatas (y, esta vez, una que yo me sé va a huir de este blog como alma que lleva el diablo, jajajaja). 
Bueno... ¡alguien se comerá  las suyas!. Yo misma, porque estas patatas me encantan: están muy suaves, y el sabor a foie es delicado, no resulta pesado.
En esta ocasión, he preferido asar las patatas en el horno, creo que el horno les da un toque especial. Aunque también se pueden cocer a la manera tradicional, o, si vamos justos de tiempo, en el microondas. Pero la verdad es que al horno quedan más ricas.

INGREDIENTES:
Patatas de buena calidad, y de tamaños similares (calculad una patata por persona, o una y media si son pequeñas).
El resto de los ingredientes están calculados para 4-5 patatas medianas:
75 gramos de foie
80-100 gramos de crema ligera Puleva o leche evaporada
Sal
Pimienta de colores recién molida.
Queso rallado para gratinar

PREPARACIÓN:

Lavamos las patatas, las envolvemos en papel de aluminio, y las asamos. 

Tardarán unos 50 minutos, a una temperatura de 200º, aunque, como siempre, dependerá del horno y las patatas. Las pincharemos para comprobar si están cocidas.
Dejamos enfriar un poco, y, después, las partimos a lo largo en dos mitades...

... y las vaciamos con cuidado (con una cucharita o un "sacabolitas", desconozco el "nombre técnico").
Mezclamos la pulpa de las patatas con el foie, la crema o leche evaporada, la sal y la pimienta, hasta conseguir que quede todo bien integrado.

Rellenamos las patatas...

... las cubrimos con queso rallado...

... y las gratinamos hasta que estén doraditas.

Espero que os gusten.

Tartaleta de limón


¡Vaya tela, dos entradas seguidas "de dulce"!. Esto es muy raro en mí, jajaja...
Pero es que, como ya os dije, tengo "okupa", y a la "okupa" le vuelve loca lo dulce. De lo cual se benefician "algunos" de los residentes permanentes de esta casa, porque ya sabéis que yo soy más de salado.
Esta tartaleta se la copié a Susana (Clemenvilla), del blog "Bocados de Cielo". Blog que dudo mucho que no conozcáis, pero que, si aún no lo habéis visitado nunca, ya estáis tardando: hacedme caso. Yo sólo la he tuneado para diabéticos, y la he adaptado a la Thermomix, aunque indicaré también cómo hacerla sin ella.
Es muy fácil de hacer, y una delicia para los amantes del limón, como yo. Resulta muy refrescante, y, aunque la veáis pequeñita, es una tarta que sacia bastante, así que no necesitaréis servir porciones muy grandes (salvo que contéis entre vuestros familiares o amigos con algún que otro "devorador de dulces", en cuyo caso podrá zamparse él solito la tarta entera a no ser que se lo impidáis, jajaja).
Con esta tarta quiero participar en el concurso "Pasteles, pastas, galletas, merengues, tartas, panes dulces y salados", que organiza Yolanda, del blog "Cocido de Sopa" (otro blog que, si no conocéis, estáis también tardando en visitar, y además, aún os da tiempo de participar en el concurso).

No ganaré, lo sé, pero yo, como el barón de Coubertin (aunque ahora, leyendo la Wikipedia, parece que no fue él quien lo dijo, ¡de lo que se entera una!), pienso que "lo importante es participar".
No por el hecho de participar en sí, sino por quién lo organiza: Yolanda es una de esas personas a las que, en todos estos años de blogosfera, foros de cocina, Facebook y similares, le he cogido mucho cariño. Y, por lo tanto, no podía faltar, a pesar de que estoy más liada que la pata de un romano ando justita de tiempo.
Ah, y la tarta deberíais probarla: de verdad que está de muerte. Las fotos, como suele ocurrir casi siempre en mi caso, no le hacen justicia.
Un consejito: NO sobrepaséis el tiempo de horno. Como no es muy alta, si os pasáis de horneado, se puede resecar.

INGREDIENTES:
A)Para la base:
125 gramos de mantequilla (tiene que estar a temperatura ambiente).
40 gramos de azúcar molida o 20 gramos de tagatosa
150 gramos de harina
B)Para la crema:
3 huevos L o XL.
200 gramos de azúcar molida
35 gramos de harina
La ralladura de un limón, y el zumo de 1 limón y medio.

PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 175º.
Batimos la mantequilla con la tagatosa o el azúcar hasta que quede como una crema. En Thermomix, programaremos 2 minutos, a velocidad 3.

Agregamos la harina, y mezclamos 12 segundos a velocidad 3. Queda una mezcla blanda y "arenosilla".

Con ella forraremos un molde de tartaleta (en mi caso, redondo, aunque puede hacerse también en un molde alargado), que no sea excesivamente grande (si es redondo, de unos 20 a 22 centímetros de diámetro), porque si no, quedará muy baja. Colocaremos la masa a cucharadas, y la extenderemos ayudándonos de la cuchara.
Horneamos durante 15 minutos.

Mientras tanto, preparamos la crema.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y aumenten su volumen (en Thermomix, programamos 3 minutos, 37º y velocidad 3, con la mariposa puesta). Después añadimos la harina, la ralladura y el zumo de limón, y programamos 20 segundos a velocidad 3. Comprobamos que no quede ningún "grumillo" de azúcar.
Vertemos sobre la base ya horneada (que habremos dejado enfriar unos minutos)...

... y horneamos durante 20 minutos. Vigilar que no se pase de cocción ni se dore demasiado.
Desmoldaremos con cuidado cuando esté templadita, y, ya fría, la espolvorearemos con tagatosa o azúcar molida.
Vista del "corte":

Espero que os guste. Un besote.


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