Flan de coco y mascarpone SIN AZÚCAR (Thermomix)


Una vez más, vuelvo a copiar descaradamente a Eguski, del foro Mundorecetas... bueno, dejémoslo en que he adaptado su receta para las personas que no pueden tomar azúcar.
Quería que fuese absolutamente apta para diabéticos, pero, por desgracia, la leche de coco que compré tenía 3'5 gramos de azúcar ... eso sí, 3,5 de 400, que tampoco es excesiva cantidad, pero los diabéticos más "severos" deberán tenerlo en cuenta si quieren tomar este flan. Si alguien conoce una marca de leche de coco que no contenga nada de azúcar, por favor, que me lo indique, y la buscaré.
He de deciros que este flan es una absoluta delicia: suave y cremoso. Recomiendo tomarlo fresquito, o frío, ¡os va a encantar!.  El sabor a coco es muy delicado, no cansa.
Aviso para "operaciones bikini": el hecho de que no lleve azúcar no significa que sea "light": tiene nata (aunque uso una variedad no muy grasa) y queso mascarpone, así que ya sabéis lo que hay, jejeje. Quienes odien la nata pueden sustituirla por leche evaporada.
Hoy os vais a librar del rollo habitual, porque ando con algo de dolor de cabeza (la primavera...), y tengo que terminar varias cosas a punto de cruz, así que, sin más preámbulo, vamos con el flan, que es lo importante:
INGREDIENTES:
(Se me olvidaba uno, jejeje...)

2 huevos grandes
400 ml. de leche de coco
100 ml. de nata  para cocinar (18% materia grasa) o leche evaporada
100 ml. de leche (utilicé semidesnatada)
250 gramos queso mascarpone
50 gramos de coco rallado
2 sobres de cuajada (utilizo Royal, pero sirve cualquier otra marca)
2-3 cucharadas de fructosa (para mí, con 2 está bien, pero aquí el diabético es muy dulcero, así que le puse 3. La receta original lleva 150 gramos de azúcar)
Para caramelizar el molde: 1-2 cucharadas de fructosa, y agua.
PARA LOS CASOS EN QUE NO SE PUEDA TOMAR FRUCTOSA: Podemos utilizarla sólo para hacer el caramelo, que entonces sólo utilizaríamos como mucho 2 cucharadas, y sustituirla en el flan por 2-3 cucharadas del edulcorante que prefiramos)

PREPARACIÓN:
Primero, caramelizamos el molde con el agua y la fructosa. 

(Nunca había hecho caramelo con fructosa, y tengo la impresión de que se hace más rápido que con el azúcar, así que cuidadín, no os despistéis que se puede quemar con facilidad).
Reservamos, mientras se va enfriando el caramelo.

En el vaso de la Thermomix ponemos todos los ingredientes (reservando un poco de coco rallado para adornar), y los mezclamos durante 10 segundos a velocidad 4. Después, programamos 10 minutos, temperatura 100º, velocidad 3.

Cuando pare la máquina, vertemos la mezcla en el molde caramelizado. Dejamos enfriar un pelín, e introducimos al frigorífico hasta que se cuaje. 

Desmoldamos, y decoramos al gusto.

El corte: 


¡A disfrutarlo!. Además, ya veis que es facilísimo.
Un besote. 
EDITO Y AÑADO: Los diabéticos pueden consumir fructosa (salvo casos especiales, y siempre según lo que a cada uno le haya prescrito su médico), pero con moderación. Consultad aquí, aquí y aquí.
En caso de que no podáis consumirla, sustituidla por un edulcorante en la misma proporción, y no pongáis el caramelo (salvo que con edulcorante pueda hacerse, cosa que tengo que comprobar). 
EDICIÓN Y ADICIÓN Nº 2: He probado a hacer caramelo con tagatosa, y sale bien, como podéis ver AQUÍ. Pero, ojo: tarda un pelín más y sale más claro que con azúcar.

Barquitas de pepino rellenas de ensalada


¡Qué buen día hemos tenido el domingo!. La playa estaba animadísima, llena de gente tomando el sol, jugando al fútbol, corriendo... y hasta algún atrevido bañista, jajaja.... (pocos, porque el agua debe estar fina)

Parece una tontería, pero esto de ver el solecito, de poder ir sin abrigo, de hacer vida al aire libre, parece que nos cambia los ánimos, ¿verdad?.
Supongo que se deberá a que somos "mediterráneos", que hemos nacido en un país lleno de luz y de sol. No me puedo imaginar viviendo en el extremo Norte de Europa, donde, en invierno, si entras a trabajar temprano y sales un poco tarde, puede que no veas la luz del día... 
Sí, sé que a todo se acostumbra el ser humano, pero también sé que a mí me resultaría durísimo. No es ya la temperatura, porque son lugares muy adaptados al frío, sino la luminosidad.... de hecho, personas conocidas que han vivido muy al Norte durante un tiempo, me comentaban que lo que realmente echaban de menos de España no era la comida, ni las juergas, ni el ambiente... sino el sol. Pero seguramente un ruso, o un noruego, no le dé la misma importancia que yo....
Antes de que empiece a enrollarme como las persianas, en mi línea habitual, quiero pediros que miréis en el lateral derecho de este blog y pinchéis en el sorteo de SandeeA. No es un sorteo como los demás, porque, ahora que ya los periódicos y las televisiones se han olvidado del terremoto de Japón, allí nos siguen necesitando... Pasad por su blog: Ayudaréis a Japón, y además os pueden tocar unos moldes fantásticos... ¡y un bizcocho hecho por ella!.
Y al grano. Buen tiempo=comida fresquita. Y es que me gustan las ensaladas más que a un tonto un lápiz, y si, además, aprovecho y relleno algo, pues ya estoy encantada de la vida, jajaja. Sin más preámbulos ("¡por fin!, ya se calla"-me parece escucharos-), vamos con la receta.

INGREDIENTES: 
(Para 4 personas)
2 pepinos medianos
6 palitos de cangrejo
1 lata de atún en aceite de oliva
1 yogur griego
Un puñado de cebollino fresco picado
Ajo en polvo.
Sal y pimienta
PREPARACIÓN:
Partimos los pepinos en dos mitades a lo largo, y a su vez, cada mitad la dividimos en 2, formando unas barquitas.  Y vaciamos la pulpa con un sacabolitas o cucharilla, cuidando de no romperlos.
 

Ponemos las "barquitas a escurrir el exceso de agua sobre un papel absorbente de cocina.
(Como veis, a una de las "barquitas" tuve que recortarle un poquito de la parte trasera: es que el pepino era "demasiado" esférico, y oscilaba demasiado, jajaja)
Picamos la pulpa del pepino en cubitos, desmigamos el atún (no del todo, que se noten trocitos), y también picamos los palitos de cangrejo:

Aparte, mezclamos el yogur griego con el ajo molido y el cebollino picado:

Salpimentamos el relleno, y lo mezclamos con la salsa:
Que quede todo bien integrado:

Rellenamos las barquitas....

Y decoramos con unas tiritas de surimi (de la parte "naranja").
Refrigeramos, ¡y a comer!.
Os dejo con este pavo real. Mirad qué colorido tienen sus plumas... aunque el muy.... piiiiiiiii no quiso abrir la cola para que le inmortalizáramos, jajaja.

Feliz semana.

Vasitos "tres chocolates", ensalada "tuneada" de picoteo.... y regalito


Hay que ver los estragos que causa la edad, jajaja. Ayer tuvimos una cenita de picoteo en casa, terminamos cerca de la 1.... y hoy estoy "pa los leones".
Quién me lo iba a decir a mí hace unos años, jajaja. Yo, que era siempre de las últimas en irse, que me apuntaba a un bombardeo, que me tomaba unas cuantas copitas y estaba tan feliz.
Que me encantaban los Carnavales, la Feria de Sevilla, las ferias de todos los pueblos y ciudades de mi entorno... Que no me perdía un festejo por nada del mundo...
Ahora, me tomo 2 copitas de vino, y me empieza a entrar un sueño de impresión. Y ni os cuento si me tomo un cubata (UNO, porque mi cuerpo no aguanta más).
Qué mayor estoy, jajajajaja.... Está que, con los años, cambia el concepto de diversión, la forma de disfrutar de los ratos de ocio... y el aguante, sobre todo.  Y lo más gracioso de todo es que yo, encantada. Disfruto más con una cenita tranquila que hartándome de copas hasta las 4 de la mañana (en el supuesto de que mi organisimo me consintiera pasar de la segunda copa,jajaja).
Ya, ya me callo, no os preocupéis.  La cena, como os decía, fue a base de picoteos. Yo cociné pocas cosas, porque ya había jamón ibérico, paté, espárragos de Navarra de ésos tremendos ("Cojonudos", como dice el rey, jajaja, aunque no eran de esa marca). Y algunas ya las conocéis. Así que esta vez empezaré por el postre.
Dudo mucho que haya algún lector que no conozca la famosísima "Tarta 3 chocolates" y que no la haya preparado. Es todo un clásico en los foros y blogs de cocina, hasta tal punto que no puedo decir quién fue el primero que publicó la receta.
Yo solía hacerla mucho, en su versión "normal" y "para diabéticos". Hasta que una Nochebuena, la capa del medio decidió no cuajarse, cosa rarísima porque es una tarta que siempre sale bien, así que quizá me excedí con la leche o no dejé que cociera lo suficiente, o al revés, coció demasiado.
Con lo cual, la tarta se desmoronó en plena mesa, y os podéis figurar el cabreo que me cogí disgusto... Eso sí, estaba buenísima, y se la comieron desmoronada y todo.
Pero, a raíz de aquello, me tiré un tiempo sin hacerla.  Y, para esta cena, decidí prepararla en su versión "vasitos" (quizá por miedo a que me pasara lo mismo que con la tarta, así podría hacerla pasar por una crema de chocolate si no se cuajaba, jajaja). No hubo problema, afortunadamente.
Quedaron preciosos, y perfectamente cuajados.
Así que, vamos con la receta, por si alguno no la conocéis.


INGREDIENTES:
(Con estas cantidades, salen 9 vasitos bastante llenos, o 10 con menos "relleno". Utilicé los típicos vasos de "chato de vino" o de "zurito").

200 gr. de chocolate negro
200 gr. de chocolate con leche
200 gr. de chocolate blanco.
(Para los diabéticos): Utilizad chocolates aptos, como los de la marca "Valor"
3 botes de Crema Ligera Puleva (tienen 175 cl cada uno), o la cantidad equivalente de nata líquida, o leche evaporada.
 960 gr. de leche (yo uso semidesnatada)
150 gr. de azúcar (Versión "diabéticos": 75 gramos de tagatosa o aspartamo)
3 sobres de cuajada Royal (NOTA para los que me leéis desde países donde no existe la cuajada: podéis sustituirla por gelatina sin sabor, también 3 sobres).

PREPARACIÓN:
Yo prefiero iniciar la elaboración por el chocolate blanco, porque, al hacerla en la Thermomix, aunque laves el vaso pueden quedar restos, y si empezamos por los chocolates más oscuros, podrían "manchar" la crema blanca. Pero eso va en gustos: el orden que llevo yo es blanco-con leche-negro.
En primer lugar, rallamos el chocolate blanco, poniéndolo en el vaso a trocitos y programando velocidad progresiva 5-7-10. 

Agregamos un sobre de cuajada, 50 gramos de azúcar o 25 de edulcorante, 1 bote de Crema Ligera (o la cantidad equivalente de nata), y 320 gramos de leche. Y programamos 8 minutos, 100º, velocidad 3. 
Cuando pare la máquina, vertemos con cuidado la crema en los vasitos, sobre una cuchara sopera o espátula para que no caiga tan bruscamente. (Siento no tener foto del paso a paso, pero esto sí que no podía fotografiarlo yo sola, jajaja: o se me caía la crema, o la cámara acababa dentro del vaso)
Esta primera capa ha de cuajarse un poco antes de que pongamos la segunda. Normalmente, basta con el tiempo de preparación de la siguiente crema. Cuando la veamos un poco cuajadita, hacemos unas pequeñas rayas con un tenedor, para que las capas se unan bien, y no queden cuajadas por separado. Y vamos limpiando con una espatulita las gotas que puedan haber caído por el vaso, para que no nos afeen las otras capas.
Las siguientes capas se preparan de la misma forma que las anteriores. Y, una vez que están todas, esperamos un poquito a que cuaje la última, y dejamos enfriar en la nevera al menos 3-4 horas (casi mejor de un día para otro).

Decoramos al gusto, con fideítos de chocolate, virutas, coco rallado, almendras picadas...
Sin Thermomix: Habría que triturar o moler el chocolate, y después ponerlo en un cazo con los restantes ingredientes, a fuego medio, y remover sin parar hasta que hierva. Entonces, se retira del fuego, y se procede de la misma manera.
Tengo que probar a congelarlos, porque la tarta congela muy bien. Pero necesitaría unos vasitos más resistentes...
Mirad qué diferencia entre hacer las fotos con flash o sin flash. ¡Cómo distorsiona el flash los colores reales!:

-CON FLASH:


-SIN FLASH:

*Volviendo a la cena, os cuento que tuvieron mucho éxito las espirales de atún y cuatro quesos que copié descaradamente del blog "Olor a Hierbabuena" (gracias, guapa), pero lamentablemente no hay foto. 
Sí os enseñaré estas CUCHARITAS DE ENSALADILLA DE MANZANA:

La receta, básicamente, es la de la ensaladilla de manzana y gambas. Sólo cambié algunos ingredientes: ésta no lleva gambas ni atún en aceite, sino 100 gramos de salmón ahumado y una lata de atún al natural asalmonado, y la salsa es mayonesa, y no salsa rosa. Y la verdad es que las dos salen muy ricas.

*Y no quiero despedirme sin enseñaros los regalos que me han correspondido en el sorteo que hizo Sacri en su blog "Entre Cacerolas":
Me han hecho muchísima ilusión, porque, entre otras cosas, a mí nunca me toca nada, jajaja. Vamos, es que ni la pedrea en Navidad. Y, además, los regalos son estupendos.
Almendra molida, que utilizaré pronto... Y ese librito de tartas tiene muy buena pinta....

Tenía yo muchas ganas de probar la harina de espelta. Ésta es ecológica, y tiene una pinta excelente.
Y esas levaduras no las conocía. Precisamente, necesitaba yo levadura seca de panadería, así que me viene fenomenal.

Aquí, todos menos uno: las gotas de chocolate para fundir, que las guardé y me olvidé de sacarlas para la foto, ¡se necesita ser desastre, jajaja!.
 Esos cortadores son estupendos... ¡y qué bien me viene la bandejita!.
¡Mil gracias, Sacri!. Me ha encantado todo, de verdad. Un beso enorme.
Y, para todos vosotros, un gran beso, y feliz fin de semana.

EMPAREDADOS DE ROSADA O MERLUZA Y SALMÓN


Estos "emparedados" pueden hacerse con cualquier clase de pescado, aunque a mí me gusta mucho la rosada por esa carne tan "consistente" que tiene. Pero quedan también muy buenos con merluza y otros pescados blancos.


INGREDIENTES:

4 lomos de rosada o merluza (Con merluza es más fino, pero con rosada tiene un punto muy especial, por la consistencia de la carne)
2 paquetes pequeños de salmón ahumado (unos 200 gramos)
Mayonesa
Sal y pimienta
Aceite para la plancha (sólo un chorrito)


PREPARACIÓN:

Se cortan los lomos de rosada en filetes más o menos igualitos.
Salpimentamos, y pasamos por la plancha, sólo un poquito por cada lado (no hacerlos demasiado, porque, si no, quedan resecos, y tienen que ir al horno después).
Precalentamos el horno a 225º. En una fuente de horno, vamos montando los “emparedados”: primero, un filete de rosada; después, una loncha de salmón ahumado (que cortaremos del tamaño de los filetes); y, encima, otro filete de rosada.
Ponemos encima de cada “emparedado” una capita de mayonesa. Metemos al horno durante 10 minutos (los primeros 5, encendemos el horno por la parte de arriba y de abajo; y los últimos 5 minutos sólo encendemos el grill).
Cuando se haya gratinado la mayonesa, sacamos y servimos.

Puede acompañarse con una salsa hecha con una lata de pimientos del piquillo, sal, y un chorrito de nata líquida, aumentando más o menos la cantidad de nata, según guste la salsa de espesa.

Para diabéticos: es mejor usar mayonesa baja en calorías.


Pollo con setas al Pedro Ximénez


Iba a poneros una recetita más veraniega, pero parece ser que la primavera nos había engañado, y, tras asomarse a la calle este fin de semana, se debe de haber vuelto a refugiar en El Corte Inglés, donde ya nos llevan varias semanas diciendo que llegó, ¡grrr!

Por cierto, ¿no os agobia esa obsesión por vivir siempre por delante de los acontecimientos?. Eso de "ya es primavera" el 15 de febrero, o lo de decorar los escaparates de las tiendas con abrigos de lana gruesa el 17 de agosto, mientras las moscas se caen del calor que hace... O, ¿qué me decís de esos anuncios de "Ya puede usted reservar sus libros de texto", que uno escucha en la radio el 21 de junio, cuando los pobres chiquillos no llevan ni 1 día de vacaciones de verano?.

¿Y lo de la Navidad?. Los que vivimos en ciudades con buen clima, contemplamos con asombro cómo los guiris se pasean en pantalones cortos, o prácticamente en bikini, por delante de las escaleras en las que un señor está subido colgando Papá Noeles de la fachada de un edificio. Y, en cualquier sitio, todos padecemos la invasión de los anuncios de juguetes, colonias, turrones y mazapanes prácticamente desde el mes de octubre... yo creo que mi manía a la Navidad deriva precisamente de esa insistencia.

Parece una chorrada, pero creo que no lo es. Con tanto machaqueo, resulta dificilísimo vivir y disfrutar del momento presente, que es lo verdaderamente importante... y que es lo único que tenemos: el pasado ya no está, y el futuro quién sabe cómo será.  ¿Por qué será tan complicado disfrutar en diciembre de los turrones, en junio de las vacaciones, en septiembre de la ilusión por el nuevo curso... sin tener que estar ya planificando lo que haremos dentro de 4 meses?.

A lo que iba, que me pongo a hablar y me embalo. Que, como, por lo menos por aquí, el día no ha sido precisamente primaveral, pues, de momento, aparco la ensaladita y os traigo este pollito tan rico y tan fácil, que vale para toda época del año.
Os garantizo que dejarán los platos relucientes, ya veréis....

INGREDIENTES:
(Para 3 personas)
500 gramos de pechuga de pollo, troceada o fileteada
100 gramos de setas deshidratadas (Yo suelo utilizar boletus, o setas variadas)
150-175 cl de Crema Ligera Puleva (o leche evaporada, en su defecto, o nata o crema para cocinar)
1/2 pastillita de caldo de pollo o verduras
1 pizca de romero
1 pizca de tomillo
Sal
Pimienta
1 vasito de Pedro Ximénez (u otro vino dulce, si no lo encontráis).
Un poco de leche y ajo en polvo para marinar el pollo
Aceite de oliva (Virgen extra, se sobreentiende, jejeje)

PREPARACIÓN:
Como paso previo, dejaremos una hora como mínimo el pollo en una fuente honda, con la leche y el ajo en polvo. Así nos quedará jugoso y no se resecará.
En segundo lugar, rehidrataremos las setas. Si nos hemos olvidado de ponerlas a remojo con antelación, hay un truquillo: las colocamos con el agua en un recipiente que pueda ir al microondas, tapamos el recipiente y programamos 3-4 minutos a 800 watios, y después las dejamos reposar un ratin antes de escurrirlas. Así aceleraremos muchísimo el proceso de rehidratado. No tiréis el agua, nos puede hacer falta para la salsa.

Troceamos el pollo, y lo limpiamos bien de grasas, ternillas, y "zonas sanguinolentas" (sé que es una obsesión mía, pero "no puedooooorrrlllll" con ellas, jajaja).

Salpimentamos, y salteamos a fuego vivo, para que se dore, en una sartén honda con un chorrito de aceite de oliva.
Agregamos el vino, y dejamos reducir un poco, a fuego medio-fuerte.
Agregamos el tomillo, el romero, la crema y la pastilla de caldo desmenuzada, junto con las setas escurridas...

Bajamos el fuego, y dejamos que se reduzca la salsa unos 10-15 minutos. Si se nos resecara (cosa no probable), añadiríamos un chorrito del agua de rehidratar las setas.
Colocamos en la fuente de servir... ¡y a comer!. La salsa es una delicia, ya veréis.
Y, ya que no hay todavía primavera, permitidme que me despida por hoy con estas rosas... del año pasado. Pronto nacerán las del 2011.


Feliz semana a todos.

Patatas rellenas de longaniza ("La Repesca Mañosa")


Con esta receta participo en "La Repesca Mañosa".
Ya os estoy oyendo a más de uno: "¿Y eso qué é lo que é?", jajajaja.  No os preocupéis, pinchad AQUÍ y os enteraréis. Aunque otros seguro que ya estaréis al cabo de la calle de lo que os estoy contando...

Para los más vagos, os diré que "El Recetario Mañoso" es un blog que elaboran unos cuantos blogueros aragoneses... y que, a los que no somos de allí (y a los de allí también, jejeje), nos invitan a participar a través de esta "repesca". Cada mes, el protagonista es un determinado ingrediente típico de Aragón, y en marzo "toca" la longaniza.
No es algo que utilice mucho, aunque me gusta (y a mi marido, más), pero limito su consumo por aquello de las grasas, las calorías, y todas esas cosas tan cansinas, ¡grrr!.  Peeero.... un día es un día, así que decidí ponerme manos a la obra.
Y como, en estos casos, lo que suelo hacer ya os lo imagináis, dado mi trastorno obsesivo-compulsivo interés porque los espacios vacíos dejen de estarlo.... pues me puse a rellenar.
No, no temáis (sobre todo, una), no son pimientos, son patatas, cosa a la que en casa somos muy aficionados.
Y he de deciros que han quedado muy suaves y sabrosas, nada indigestas (que era a lo que más le temía yo de la longaniza), ni pesadas.  Mis longanizas no son aragonesas, sino de Elche, que me queda más cerca, jajaja... Pero estaban muy ricas también.
Así, que, sin más rollo macabeo, vamos con el paso a paso. Espero que os gusten.
INGREDIENTES: (Para 4 personas).
4 patatas medianas
6-7 longanizas (Yo he utilizado tanto rojas como blancas, pero, si preferís, podéis usar una sola variedad)
100 centilitros de Crema Ligera Puleva
Queso rallado Emmental
Sal, pimienta, romero y tomillo.
PREPARACIÓN:
En primer lugar, coceremos las patatas, con su piel, en el microondas.
Las envolvemos en papel film, después de lavarlas bien y secarlas, y las pinchamos con una aguja para que no revienten.

El film sobrante lo anudamos por debajo:


Normalmente, con 8-9 minutos a 800 w es suficiente para que se cuezan, pero es preferible no programar todo el tiempo de golpe e ir comprobando si están hechas, pinchando con una aguja.
Las sacamos, y las dejamos enfriar. (Podéis también cocerlas al modo tradicional, si os resulta más cómodo).
Mientras se enfrían, vamos deshaciendo las longanizas:

Y las mezclamos, si usamos de las dos variedades.

Cuando podamos manejar las patatas sin quemarnos, las abrimos a lo largo y las vaciamos con una cucharilla o sacabolitas, cuidando de no romper la piel:



Aplastamos la pulpa, haciéndola casi puré:


Y la reservamos. Mientras, ponemos una sartén al fuego y rehogamos la longaniza, con una pizca de romero, tomillo, pimienta, y sal (muy poca). No hace falta echar aceite, se hará con su propia grasa:

No hace falta que se cocine demasiado, porque después irá al horno.

Una vez hecha, la retiramos del fuego y la mezclamos con la patata:

Vamos removiendo todo bien, deshaciendo los trozos de patata que puedan quedar. Y, después, agregamos la crema ligera (si no tenéis, podéis usar nata para cocinar, o un chorrito de leche). Que quede la mezcla como un puré de patata espeso:

Rellenamos las patatas:

Espolvoreamos por encima el queso rallado:




Y metemos a gratinar al horno:




¡Que las disfrutéis!. Y animaos a participar en esta "Repesca": todavía estáis a tiempo.



Esta vez, me despido con unas imágenes de la Luna llena del 19 de marzo. Por lo visto, en ese día pasó por el punto de su órbita más cercano a la Tierra, un fenómeno denominado "perigeo", que no se volverá a dar hasta 2029. Y eso hace que se vea un 14% más grande de lo habitual, y con mucho mayor brillo:
(La cámara, obviamente, no es mía. Es la de mi marido, jajaja).
Aquí podéis apreciar mejor su enorme tamaño, porque tenéis unos edificios como punto de referencia...

Que paséis una buena semana.
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